Empresarios de la crisis

Para hoy, tenía otro artículo preparado. Sin embargo, repasando la prensa de Internet, me he encontrado con un artículo titulado Empresarios ‘made in crisis’. Ya había hablado de ello en el pasado, en varios artículos, pero hoy quiero volver a comentarlo. Se me ocurren varias razones para autoemplearse o crear una micro-empresa en estos tiempos:

  • Los desempleados consumen recursos que los demás crean.
  • Los desempleados tienen más probabilidades de caer en la depresión.
  • La situación actual no va a cambiar de un momento a otro, así que esperar que aparezca otro empleo de la nada, es difícil.
  • Un parado menos es un alivio para todos, empezando por el ex-parado.
  • Tomas las riendas de tu vida en otro aspecto más de la vida.

Seguro que se os ocurren más elementos para esta lista. Para mí, hay uno final, que comentan en el artículo de El Mundo: muchas de estas empresas, que se crean para salir del mal momento, prosperan y generan beneficios.

 

Aclaraciones sobre la doble imposición

Tras el revuelo que causó mi artículo sobre Evitar tener beneficios. He preguntado a dos asesores fiscales y esto es lo que me han dicho. El primero me comenta:

Los beneficios obtenidos por las pymes tributan al 25% hasta los 120.202 euros

Los beneficios distribuidos (dividendos) a los socios son objeto de una retención del 18%

Estos beneficios se integran en la base imponible de ahorro a la hora de confeccionar el impuesto sobre la renta de las personas físicas y se aplica sobre ellos el tipo fijo del 18%, por tanto, una vez realizada la retención no soportan más carga tributaria (hay que añadir que los 1500 primeros euros en concepto de dividendos están exentos)

En el IRPF del próximo año deberéis incorporar a vuestra declaración los dividendos que hayáis percibido durante el ejercicio 2009

El segundo me ha contado algo más largo:

Una empresa cuando ha tenido beneficios en el ejercicio, tiene la opción de repartirse dividendos. Por supuesto después de realizar el impuesto de sociedades,  y especificarlo en la certificación de la aprobación de las cuentas anuales. Entonces tenemos dos situaciones: una la empresa y otra la persona física que recibe esos dividendos.
Los dividendos son la parte del beneficio obtenido por las sociedades mercantiles cuyos órganos sociales acuerdan que sea repartido entre los socios de las mismas. En este punto el dividendo ya ha tributado como parte del resultado del ejercicio de la sociedad y habrá pagado un 25% o 35 % de impuestos dependiendo del tipo de sociedad de que se trate. Ahora bien, tendremos que realizar la retención de estos dividendos que sera el 18% Modelo 123. Cuando llegue la hora de realizar la declaración de la renta la empresa extenderá un certificado de dicha retención, para que tú luego te la descuentes al final de tu declaración de la renta.

Si nos situamos en el lado de quien recibe los dividendos. Lo primero que hay que señalar es que el IRPF es un tributo de carácter personal (depende de las circunstancias de cada uno)  y directo que grava TODAS las rentas obtenidas por el contribuyente. En nuestra declaración de la Renta dichos dividendos forman parte de los rendimientos de capital mobiliario, que  son obtenidos por la participación en fondos propios de entidades, ejemplo dividendos.

Dichos rendimientos derivados de la participación en fondos propios de entidades se integran en la base imponible del ahorro y tributan al tipo fijo del 18%. Cabe señalar respecto de si hay doble imposición o no, que el propio legislador con anterioridad había creado un sistema de eliminación de la doble imposición de dividendos,  vigente en los ejercicios anteriores al 2007 y que actualmente ha cambiado por  una exención directa limitada de 1.500 € anuales, por el total de los dividendos obtenidos (artículo 7 del IRPF, apartado Y).

Yo creo que si nos limitados a la ley, es el propio legislador el que admite que existe doble imposición. Lo que pasa que siempre la ha subsanado, antes con una deducción, al final de la declaración y ahora con una exención directa a los dividendos.

Las conclusiones que yo saco son las siguientes:

  • Existe doble imposición: primero pagamos el IS (25% – 35%) y luego el IRPF (18%).
  • Este 18% es fijo, es decir, no depende de nuestros ingresos por el trabajo.
  • Los primeros 1500€ (totales, de todos los dividendos cobrados) no tributan al 18%, pero a partir de ahí, sí que hay que pagar el 18%.

Agradezco a Eneko, J. Robles y Albert que me hayan hecho sus comentarios, pues me ha hecho indagar más sobre un tema que nos toca tanto al bolsillo. Lástima que mis asesores me digan lo contrario de lo que nos gustaría oír. De todas formas, si tenéis una información contrastada que invalide lo que aquí digo, por favor, hacédmela saber: yo también quiero pagar sólo una vez los impuestos.

 

Buscamos un programador web

Como ya he comentado, estamos barajando la opción de ampliar la empresa. Si nos contratan en dos o tres proyectos en los que tenemos bastantes esperanzas puestas, necesitaremos contratar ya a alguien. Lo comento aquí, por si alguno de vosotros (o alguien que conozcáis), estaría interesado.

Los requisitos son:

  • Conocimientos buenos de HTML, CSS y PHP
  • Conocimientos de MySQL
  • Experiencia: 1-2 años
  • Inglés
  • Residencia en Madrid o alrededores
  • Opcional: Drupal
  • Opcional: Flash
  • Opcional: JavaScript

Podéis enviarnos el currículum a: info@weboptima.es.

 

Evitar tener beneficios

En España, estos días se paga el Impuesto de Sociedades (IS), ese impuesto que se paga por tener beneficios empresariales. Es uno más de la lista de impuestos con las que hay que sobrevivir en este proceloso mar. Depende del tamaño de las empresas varía entre el 25% y el 35%. A todos los que creamos nuestra propia empresa nos gustaría tener beneficios, por supuesto. Sin embargo, como acabo de decir, Hacienda se lleva una cantidad de dichos beneficios, que tanto nos han costado. Luego, a la hora de repartir beneficios, Hacienda se queda otro 18% en concepto del retención del IRPF. Vamos, que tributamos doble.

Si tenéis una empresa pequeña, en la que no hay socios capitalistas y todos son socios que trabajan en la empresa, es mejor acabar el año con un beneficio (casi) nulo. Es mejor subirse el salario. De esta manera, no hay que pagar este IS y sólo el IRPF de cada mes. Para ello, hay que tener ya unos años de rodaje para saber muy bien los ingresos y los gastos, para ajustarse al máximo el sueldo.

No sé en otros países, pero seguro que hay algo similar y esta estrategia os puede servir para pagar menos impuestos.

Actualización: dados los comentarios que he recibido, he escrito un artículo sobre la doble imposición.

 

Presentación

Ya me habéis preguntado alguna vez quien soy y cual es mi empresa. Al principio no tenía mucha intención de decir nada de mí. Algunos de los que me leéis me conocéis personalmente, con lo que no es ninguna novedad para vosotros. Con el cambio de diseño de la web de mi empresa, he decidido contaros un poco más de mí.

Mi nombre es Pedro y, aunque antes vivía en Barcelona, ahora vivo en Madrid (España). Hace unos tres años, dejé mi anterior trabajo como trabajador por cuenta ajena para dedicarme completamente a mi nueva empresa. Ya habréis visto que he hablado de vez en cuando sobre la importancia de la página web, sobre como crear una empresa de Internet, sobre marketing en Internet y, en general, sobre varios temas informáticos.

Con esto, podréis entender un poco a lo que me dedico en Weboptima, el nombre comercial de mi empresa. Se puede resumir en una consultoría o agencia de marketing en Internet. Hacemos todo lo que está relacionado con Internet: diseño de sitios web, posicionamiento en buscadores, publicidad en Google AdWords… y hasta damos cursos sobre marketing electrónico. Así que, ya sabéis, si necesitáis cualquier tema relacionado con Internet, podéis contratarnos. ¡Ah!, eso sí, decid que nos habéis encontrado desde mi blog y así os trataremos mejor ;-)

Con esta presentación, no pretendo terminar este blog. De hecho, todavía tengo artículos pendientes de escribir y espero que mi imaginación y mi tiempo me vayan permitiendo escribir más.

 

Dar pasos adelante

En estos momentos, en mi empresa (pronto revelaré qué empresa es…) estamos dándole vueltas a un tema fundamental de la carrera de un emprendedor: hacer la empresa más grande. Cuando empiezas, eres pequeño, insingnificante, pero muy flexible. Hay pocos gastos fijos y las crisis se pueden capear mejor. Sin embargo, hay una grave limitación: el trabajo de los socios tiene un límite: más de 8/10 horas al día, no se puede trabajar de forma regular. Podemos subir nuestro precio por hora, pero esto también tiene un límite.

Inicialmente, cuando llegamos a esta situación de vez en cuando, lo resolvemos mediante la subcontratación. Busamos una empresa o profesional similar a nuestra empresa y le damos el trabajo. Si tenemos confianza con ellos, no habrá problemas habitualmente, pero siempre existe el riesgo que esta subcontrata se dé a conocer bien ante nuestro cliente y nos lo quite.

La única solución a largo plazo es contratar a empleados. Hay que tener mucho cuidado con este extremo, pues representa un coste fijo. Además, si el empleado nos cuesta X, hay que generar proyectos que signifiquen ingresos por 2X, 3X o más, si se puede. Tampoco hay que olvidar que (al menos en España), X incluye el salario, la Seguridad Social y una provisión por si hay que despedirlo. Vamos, que si un trabajador cobra 1500€/mes, a la empresa le puede llegar a costar 2500€/mes.

Una solución intermedia y temporal pasa por tener un autónomo/freelance inicialmente. Si se ve que los proyectos siguen, contratar a un empleado; en caso de que no se pueda seguir, no hay que despedir a nadie.

Ya os iré contando como vamos evolucinando.

 

La Crisis Ninja

Hace tiempo que no hago ninguna recomendación sobre libros de empresa. Sin embargo, hace poco me he acabado de leer “La Crisis Ninja” de Leopoldo Abadía. Él mismo reconoce que no es economista, sino ingeniero (lo que hace que me guste más). Explica con palabras llanas a qué se debe la crisis actual, de la que yo también he hablado. No sé si estará disponible en Latinoamérica, pero en España lo encuentras en cualquier parte. Es un libro muy ameno, aunque a veces se va por las ramas y cuesta descrifrarle.

No os voy a resumir el libro, pero sí que os doy unas pocas pinceladas sobre el libro:

  • Definición de Crisis Ninja. En EE UU, conceder una hipoteca a personas que no tienen ingresos, no tienen trabajo y no tienen propiedades. En inglés, No Income, No job, no Assets. Como todos sabemos por sentido común, si le dejas dinero a un amigo que no tiene posibilidades de devolverlo, sabes que no lo recuperarás nunca.
  • Los Presupuestos Generales del Estado (de todos los Estados), deben ser equilibrados: tanto dinero hay (o se va a recaudar), tanto se ha de gastar. Gastar más de lo que se gana, todos sabemos que no lleva a ningún buen puerto.
  • El empresario ético. Todos los que montamos una empresa, deberíamos ser serios y seguir unas normas éticas o morales.
  • La responsabilidad individual. Todos nosotros, como personas, tenemos que tomar las riendas de nuestra vida y responsabilizarnos de lo que hacemos.

Como conclusión personal, saco dos:

  • El sentido común es el menos común de los sentidos (como todos vosotros ya sabéis). Si hubiera imperado el sentido común, esto no habría pasado.
  • No tiene ningún sentido refundar el capitalismo. Lo que se tendría que hacer es aplicar las leyes que ya existen, de forma rigurosa. Muchos de los problemas que se han producido, es culpa de una aplicación laxa de dichas leyes.
http://snwop.com/2008/01/04/el-libro-negro-del-emprendedor/
 

Ajuste de cuentas

En la cadena Cuatro de televisión en España, emiten un programa que se llama Ajuste de cuentas. Para los que no residáis en España o no veáis este programa, os hago un resumen: eligen a una familia en apuros económicos y les enseñan a salir de su situación de precariedad. El conductor del programa, en un momento dado, les pone en una situación crítica, para que reaccionen. Seguro que encontraréis varias críticas a dicha emisión con buscar un poco en Google. Sin embargo, hay un mensaje que creo que es importante.

Muchas personas, en estos tiempos de crisis, se sienten totalmente abatidas, pues esperan que, desde fuera, les resuelvan la situación. Precisamente, si ves este programa, te das cuenta como todos los protagonistas no tomaban las riendas de su vida y, lógicamente, la situación iba degenerando. Están casi siempre sin trabajo. Se les obliga a empezar a dirigir su vida, tomando sus decisiones, pensándolas, previendo el futuro y, como no, a buscar un trabajo. Como no podría ser de otra manera, en la TV siempre consiguen sus retos.

De todas formas, estoy seguro que en la vida real las cosas suelen ser así. En el momento que tomas tus propias riendas, en el momento que tomas tus propias decisiones, puedes conseguir todo lo que te propones.

En algunos comentarios que me habéis dejado, se entreveía cierta situación de desesperación o de no saber hacia donde seguir. Pues bien, si vemos que esta gente puede conseguir sus objetivos, vosotros también. No cejéis en vuestro empeño, que acabaréis llegando a todos vuestros objetivos.

 

Cuidado al comprar (y vender)

Todos vosotros habréis recibido ofertas fantásticas por cualquier producto o servicio para vuestra empresa. Nos viene un comercial y nos cuenta que su software, su diseño, sus herramientas… son las mejores del mercado. Si le contratamos, ahorraremos X dinero. Seguro que si todos me contáis vuestros casos más esperpénticos, da lugar para un libro. A mí me está pasando que clientes míos me piden consejo por productos que no tienen nada que ver con mi empresa, pero que les están vendiendo y no saben qué es lo que les ofrecen.

Sin embargo, en esto yo soy, personalmente, muy desconfiado. Quizás en exceso. De buenas a primeras, mi respuesta es NO. Lo primero que me pregunto es: ¿me lo puedo permitir? La mayoría de las veces son precios muy elevados que para una empresa como la nuestra, es demasiado dinero. También descarto inmediatamente a vendedores zalameros: a mí me tienen que convencer con hechos, no con palabras. Luego está el vocabulario: si no entiendo lo que me quieren vender, difícilmente lo contrataré. Siempre me hago una pregunta: si hasta ahora no lo he echado en falta, ¿por qué ahora lo voy a contratar? Cuando he necesitado algo, he ido yo mismo a conseguirlo.

¿Por qué os cuento esto? Por dos razones:

  • Antes de que os vayáis a gastar una gran suma de dinero, hay que meditarlo mucho. No hay que precipitarse. Ninguna oferta que os presenten será inigualable; en un futuro no muy lejano, otro vendedor os ofrecerá lo mismo y, puede, que por menos dinero.
  • Cuando vayáis a vender, poneros en la piel de comprador. Si no estáis dando algo que necesite a un precio que pueda pagar, estaréis perdiendo el tiempo.
 

La globalización

Hace varios años una amiga me preguntaba que es esto de la “globalización”. Entonces salía con tanta frecuencia en las noticias como hoy en día la palabra “crisis”. Supongo que todos los que me leéis o, al menos, todos los que queréis crear una empresa, sabéis lo que es esto de la globalización. Si no lo sabéis, os recomiendo que no sigáis leyendo e investiguéis por vosotros mismos lo que es. Supongo que, a partir de aquí, todos me entendéis al hablar de globalización.

Lo primero que quiero decir es que no voy a entrar a enjuiciar este concepto. Se puede decir mucho de la globalización, tanto bueno como malo. Pero hay un hecho: la globalización ha llegado para quedarse. Es como la caja de Pandora, que una vez abierta no puede cerrarse. Esto quiere decir que todos vosotros lo habéis de tener en cuenta cuando creéis vuestra propia empresa. Lo contrario es un asegurarse un fracaso.

Siempre escucharemos agoreros que dirán que es lo peor que nos ha podido pasar. Pero cuando creas una empresa, no estás pensando en resolver problemas de la humanidad, sino los nuestros propios. Tampoco una empresa es un tribunal de justicia. Hay que tomarla como una compañera inseparable. Y hay que aprovecharse de ella. No estoy hablando de ser despiadado, sino de sacar todo lo positivo de este mundo globalizado. Si sabéis navegar sobre las olas de la globalización, como capitanes de un barco en alta mar, tendréis mucho logrado.