Las oportunidades de una crisis

La palabra crisis está en boca de todos: crisis por allí, crisis por allá. Es la palabra más de moda y la que nos llena los noticieros de la TV. Parece que el mundo va a desaparecer, que todos iremos al paro, que no hay futuro… Ciertamente, hay una crisis mundial provocada por el sector financiero en Estados Unidos. Para quien no lo haya visto, recomiendo este vídeo de Leopoldo Abadía; es una magnífica explicación del origen de esta crisis.

Sin embargo, yo quería hablar de la otra cara de la moneda: las oportunidades que ofrecen las crisis. Como alguno de vosotros ya sabéis, en chino, oportunidad y crisis se escriben igual (o muy parecido, no me queda muy claro). Para todo emprendedor, esto es crucial: ha de aprovechar las oportunidades que se le presentan.

Sé que la mayoría de la gente no pensaría en crear una empresa en estas épocas. No obstante, hay que tener en cuenta algunos detalles:

  • Muchas empresas cierran, con lo que la competencia se reduce.
  • Las empresas que sobreviven a una crisis, tienen muchas opciones de tener mucho éxito en época de bonanza.
  • Se crean condiciones nuevas en el mercado, que dan lugar a nuevas oportunidades de negocio.
  • Muchos precios bajan, con lo que los costes pueden ser más bajos.

En definitiva, quienes tengáis ganas de emprender, no os asustéis por el clima actual de incertidumbre. Si hacéis bien los deberes, con vuestro plan de empresa y un control riguroso de costes, tenéis mucho ganado.

 

Mis herramientas de productividad

Hoy os voy a comentar como me organizo la información empresarial. En concreto, correo electrónico, contactos y agenda. La premisa de la que partía era: tengo varios ordenadores y un teléfono móvil y quiero tener la misma información accesible desde todos estos dispositivos. A veces estoy de viaje, otras no estoy delante del ordenador; también quiero tener en cuenta el caso de que se me rompa un ordenador o el teléfono móvil. Por supuesto, al menor precio y sin tener que piratear ningún software.

  • Servidor de correo y calendario. Utilizo Google Apps. Por 40€ por año y dirección de correo, tienes 25GB de correo. Inicialmente me parecía un poco caro, sabiendo que hay otros más baratos o gratuitos. Sin embargo, tras probar cuatro servidores distintos, Google ha sido el único que en un año no me ha dejado tirado. Aquí guardo todos mis correos (no borro ninguno ni los descargo al ordenador), mis contactos y la agenda. Puedo acceder a todo ello desde cualquier ordenador y desde casi cualquier teléfono móvil.
  • Tareas. Un gran fallo de Google Calendar es que no incluye tareas. Un evento de calendario ocurre un día a una hora y durante un tiempo. Sin embargo, si quieres marcarte actividades a hacer, pero sin fecha concreta, no puedes. Para ello utilizo Remember The Milk (gratuito).
  • Gestor de correos. Cuando estoy en mi ordenador, prefiero leer los correos desde un programa específico. Para ello uso Mozilla Thunderbird (gratuito). Siguiendo las instrucciones de Google para acceder al correo mediante el protocolo IMAP, lo puedes configurar sin más problemas. Es más, en Thunderbird puedes gestionar todas las cuentas que quieras. Actualmente tengo 4, entre personales y de empresa.
  • Gestor de calendario. Otro tanto pasa con el calendario. Es muy bonito leerlo en la web de Google, pero a mí me resulta más cómodo leerlo en un programa específico. Utilizo Mozilla Lightning, que es una extensión (gratuita) de Mozilla Thunderbird. Para tener el calendario de Google en Lightning, hay que instalar también Google Provider. Las tareas de Remember The Milk se pueden consultar también desde Lightning, aunque no se pueden modificar.
  • Gestor de contactos. Thunderbird tiene su propio gestor de contactos. Para que esté sincronizado con el de Google, existe Zindus, otra extensión más, también gratuita.
  • Sincronización con el móvil. Si vuestro teléfono móvil soporta el protocolo SyncML (la mayoría), podéis sincronizar los contactos y el calendario a través de Goosync. La versión completa cuesta £19.95 al año. En las instrucciones de Google que antes he dado, también explican como tener el correo en el móvil.

Como podéis ver, por muy poco dinero (menos de 100€ al año), podéis disponer de toda la información en cualquier lugar. Recordad que, hoy en día, información = poder.

Espero que alguno de vosotros pueda aprovechar esta información. No es la más fácil, pero no he encontrado otra mejor.

 

Vivir con menos

Ante todo, desearos un muy Feliz Año 2009.

Estas últimas semanas, Borja Prieto está escribiendo una serie de artículos sobre como prosperar con menos. No voy a hacer un resumen o un copia-y-pega de lo que él pone. Si queréis, también podéis acudir al original que está en inglés: The Power of Less. La idea es bien simple: prescindir de todo aquello que no nos aporta nada en la vida. El concepto es extensible a cualquier persona, pero me voy a centrar en los emprendedores.

Cuando empiezas una empresa, no tienes ingresos y sí (muchos) gastos. Hay que pasarse un tiempo en el que el flujo de caja es negativo. Esto implica no tener un sueldo seguro y estable a final de mes, sino todo lo contrario: no se sabe cuánto ni cuándo podremos pagarnos el salario. En consecuencia, cuantos menos gastos personales tengamos, menos problemática será esta fase inicial. Si esto lo tomamos como hábito, podremos mantener la empresa con más facilidad, pues al tener un gasto menor en salarios, habrá menos problemas de tesorería.

Pero no todo es dinero. El tiempo es otro factor muy importante. Todos los que estáis tras una empresa, sabéis las horas que hay que dedicarse a ella. Muy pocos afortunados trabajan pocas horas y ganan mucho dinero. Si conseguimos eliminar aquellas actividades de nuestra vida diaria que son prescindibles, tendremos más tiempo para nosotros mismos, para nuestra familia, para nuestros amigos…

¿Realmente necesitas pasar tantas horas ante la TV? ¿Estás seguro de que vale la pena cambiar de coche? ¿Es un problema para ti comer más frecuentemente en casa y menos en restaurantes? ¿No es suficiente la casa en la que vives?

¿Qué otras cosas creéis que nos sobran o que no hay que abusar pero que nos influyen mucho?

 

Ser empleado no es rentable

Hace un tiempo llegué a una presentación que se titulaba Employees Suck. (Por cierto, si queréis hacer pública una presentación vuestra, Slideshare es una buena opción). Es una presentación en inglés en la que hablan de los problemas de ser empleado, al estilo de mi artículo sobre las razones para dejar de ser empleado.

Me quedé con las primeras transparencias, en las que decía:

  • La industria cinematográfica de Hollywood no tienen problemas al no tener empleados (supongo que se refieren a los actores, directores, productores, etc.)
  • Nadie puede trabajar 8 horas seguidas.
  • Los empleados con más talento, pueden llegar a ser hasta 10 veces más productivos que los que tienen menos talento.
  • Pero, como mucho, ganan tres veces más; incluso, sólo un 20% más.

Creo que los números cantan. Como digo en el título, ser empleado no es rentable.

 

La Navidad y el emprendedor

Todos los que sois emprendedores, sabéis que las vacaciones y el emprendedor no mezclan bien. Es como el agua y el aceite. En verano, suele haber un gran descenso en todas las actividades económicas, con lo que no resulta muy complicado tomarse unos días de descanso. Poca gente lo notará, pues ellos mismos están de vacaciones.

Sin embargo, la Navidad suele ser una situación completamente distinto. Si vendemos artículos de consumo a clientes finales, es posiblemente la época de más trabajo del año. En EE UU, al día después de acción de gracias se le llama Viernes Negro, pues es el día en que los comercios empiezan a tener beneficios, tras todo el año en números rojos. En España y otros países, tras la Navidad llegan los Reyes Magos, con lo que hasta el día 5 de enero, hay una gran fiebre consumista. En consecuencia, suele ser difícil tener vacaciones estos días.

Si no estáis en este primer grupo, puede que estéis en otra situación. Muchas empresas medianas y grandes cierran sus presupuestos para el año siguiente justamente en diciembre. Por tanto, hay que estar ahí para asegurarnos que al año siguiente nos sigan o empiecen a comprar nuestros productos o servicios.

En resumen, planificaros muy bien estos días, que hay mucho beneficio en juego. No descuidéis a la familia, pero tampoco los negocios. Durante la “cuesta de enero” seguro que tendréis más tranquilidad para descansar.

 

Tener oficina propia

En mi anterior artículo, sobre el ahorro de dinero, diabolic hizo unos comentarios muy interesantes sobre el tema de tener oficina propia. Cuando empezamos, la necesidad de ahorrar costes nos empuja a trabajar desde casa. Esto no es ningún demérito, sino todo lo contrario, ya que estamos ahorrando una gran cantidad de dinero: el propio alquiler, electricidad, teléfono, etc. Muchas empresas pequeñas de nueva creación sucumben al poco tiempo, debido a que no cubren gastos.

Sin embargo, como diabolic muy bien decía, llega un momento en que queremos dar una imagen más “seria” y empezamos a darnos cuenta de que una oficina ayuda en este sentido. Si nuestros clientes sólo tienen nuestro teléfono móvil y por ninguna parte aparece un teléfono fijo, acabarán dándose cuenta. Unos lo aceptarán, pero otros no.

Como yo mismo me encuentro en esta situación y todavía no lo tengo resuelto, voy a contar un poco mi experiencia y lo que diabolic también añade. La idea es que, antes de dar el salto a una oficina real, se intente crear la imagen de que ya se tiene. No quiero decir con esto que hay que engañar al cliente, pero mientras él no pregunte, nosotros no decimos nada.

Para el tema del fax, hay una solución bastante útil: utilizar algún servicio de fax virtual. En España operan varias compañías y yo he optado por una que me ofrece un número 902, que es genérico. También se pueden elegir números de cada provincia, pero realmente el fax se recibe en otro sitio y nos lo reenvían en formato PDF. El coste es muy barato, del orden de 10€/mes.

El número de teléfono, hay que conseguir un número fijo. En esto, aunque todavía no lo he hecho, estoy igual que diabolic, tras la oferta de Vodafone. El objetivo es tener un número de teléfono fijo, pero que se redirija al móvil sin coste extra. Así, en nuestras facturas, tarjetas de visita, sitio web… pondremos un número fijo y un fax, lo que dará una imagen más “seria” de la empresa. Lo pongo entre comillas, pues esto de la seriedad es muy subjetivo y alguien que trabaje desde casa pero haga, creo que tan válido como cualquier otro.

El apartado más delicado es el de la propia oficina. ¿Qué hacemos cuándo un cliente nos quiere venir a ver a nuestra propia oficina? Si le decimos que no tenemos, puede ser un problema. Para ello, existen servicios de oficinas compartidas o virtuales en centros de negocios. Todavía no me he metido en ello, pero ya he visto un poco sobre el tema. Espero poder dar más información al respecto más adelante.

Sí que os pediría que, si alguien tiene experiencia al respecto, la comparta. Seguro que salimos todos ganando.

 

Ahorrar dinero o ahorrar tiempo

Ahora que me fijo en la fecha del último artículo, hasta me da algo de vergüenza. Espero irlo resolviendo a lo largo de esta semana y ponerme al día.

Uno de los temas que todo nuevo emprendedor es el ahorro de costes. Pensamos en como podremos ir ahorrando dinero de aquí y de allá. Aquí tenéis una lista de consejos para ahorrar gastos. Sin embargo, hay un tema que se ha de tener en cuenta: el binomio tiempo-dinero. Todo lo que ahorremos en dinero, será que lo hemos gastado en tiempo. Si ahorramos tiempo, nos costará dinero.

Por ejemplo, si (como pone en esta lista que os acabo de poner) hacemos la limpieza nosotros mismos, deberemos dedicar cada semana X horas a ello. Si lo contratamos, nos costará Y euros/dolares/pesos… a la semana.

En consecuencia, hay que tener mucho cuidado cuando hablamos de ahorro. Al empezar, no tenemos clientes y mucho tiempo disponible. En el momento que tenemos mucho trabajo, es cuando empezamos a decidir que contratamos a alguien para que nos haga una parte del trabajo.

¿Dónde está el equilibrio? Es muy difícil saberlo. Sin embargo, mi recomendación es que intentemos ahorrar dinero más que tiempo. El tiempo podemos sacarlo de las noches, fines de semana, etc. El dinero es mucho más escaso y cuesta más conseguirlo.

 

Los empresarios no son super-héroes

Por fin estoy otra vez ante mi ordenador de forma regular y puedo volver a escribir en el blog. Como ya he comentado, he estado de mudanza y ha sido más complicada de lo que me imaginaba. Era la primera vez que era yo el responsable de hacerlo… y no es fácil. En el fondo, no es algo que me debiera sorprender, pues crear una empresa tampoco es fácil.

De hecho, los empresarios no somos seres de otra galaxia, no tenemos poderes como superman o spiderman. Somos personas de carne y hueso como cualquier otra, al que nos pasa lo mismo que a cualquier hijo de vecino. ¿A qué viene este comentario? A un artículo que leí de Borja Prieto. En él, explica algunos problemas graves que le han pasado en su vida, como un cáncer y tener a su hijo grave en el hospital.

Todo esto viene a colación de la imagen que mucha gente se forma de los empresarios. Que somos super-héroes de ficción y que, gracias a ello, podemos tener nuestra propia empresa. En el fondo, es una forma de autojustificarse para no dar el salto. Si alguien no quiere ser emprendedor, es su decisión. Lo que no puede hacer es buscar razones externas para sus miedos.

El artículo de Borja Prieto es más duro que el mío, así que os lo recomiendo.

 

Mudanza

Hace hoy dos semanas que escribí mi último artículo. No es que os haya dejado abandonados, es que me he mudado de ciudad y esto me ha supuesto un esfuerzo y tiempo fuera de lo común. Espero poder seguir escribiendo mis experiencias lo antes posible.

¡Hasta pronto!

 

No tener miedo al fracaso

Me puedo imaginar que una de las razones que alguna gente da para no crear su propio negocio es el miedo al fracaso. Creen que esto les estigmatizaría, que se deprimirán, que la gente a su alrededor los verá como unos fracasados en la vida, que ellos (o ellas) mismos se verán a si mismos como unos inútiles… Considero, personalmente, que eso es una visión muy estrecha de la vida.

A lo largo de la vida, nos equivocamos un montón de veces:

  • Apostando al equipo perdedor
  • Invertir en una empresa o fondo de inversión que no rinde
  • Enamorarnos de la persona inadecuada
  • Decir algo que acaba suponiendo una perdida de una amistad
  • Contestar mal en un examen, aún sabiendo la respuesta correcta

La lista esta se podría alargar indefinidamente. Todos nos hemos equivocado alguna vez en la vida.

La diferencia más importantes entre unas personas y otras es la forma de aceptar este fracaso. Los que ven el vaso medio vacío, creen que equivocarse en un negocio no está permitido y quien lo hace merece ser castigado. Los que ven el vaso medio lleno, aprenden de todos los errores que han cometido, para volver a empezar una vez más, esta vez cometiendo menos errores.

Dejo un par de enlaces a este respecto, que me han parecido muy interesantes:

Para acabar, recomendaros que no dejéis de emprender por miedo a equivocaros. ¡Esto es la vida!