Buscamos un programador web

Como ya he comentado, estamos barajando la opción de ampliar la empresa. Si nos contratan en dos o tres proyectos en los que tenemos bastantes esperanzas puestas, necesitaremos contratar ya a alguien. Lo comento aquí, por si alguno de vosotros (o alguien que conozcáis), estaría interesado.

Los requisitos son:

  • Conocimientos buenos de HTML, CSS y PHP
  • Conocimientos de MySQL
  • Experiencia: 1-2 años
  • Inglés
  • Residencia en Madrid o alrededores
  • Opcional: Drupal
  • Opcional: Flash
  • Opcional: JavaScript

Podéis enviarnos el currículum a: info@weboptima.es.

 

Evitar tener beneficios

En España, estos días se paga el Impuesto de Sociedades (IS), ese impuesto que se paga por tener beneficios empresariales. Es uno más de la lista de impuestos con las que hay que sobrevivir en este proceloso mar. Depende del tamaño de las empresas varía entre el 25% y el 35%. A todos los que creamos nuestra propia empresa nos gustaría tener beneficios, por supuesto. Sin embargo, como acabo de decir, Hacienda se lleva una cantidad de dichos beneficios, que tanto nos han costado. Luego, a la hora de repartir beneficios, Hacienda se queda otro 18% en concepto del retención del IRPF. Vamos, que tributamos doble.

Si tenéis una empresa pequeña, en la que no hay socios capitalistas y todos son socios que trabajan en la empresa, es mejor acabar el año con un beneficio (casi) nulo. Es mejor subirse el salario. De esta manera, no hay que pagar este IS y sólo el IRPF de cada mes. Para ello, hay que tener ya unos años de rodaje para saber muy bien los ingresos y los gastos, para ajustarse al máximo el sueldo.

No sé en otros países, pero seguro que hay algo similar y esta estrategia os puede servir para pagar menos impuestos.

Actualización: dados los comentarios que he recibido, he escrito un artículo sobre la doble imposición.

 

Presentación

Ya me habéis preguntado alguna vez quien soy y cual es mi empresa. Al principio no tenía mucha intención de decir nada de mí. Algunos de los que me leéis me conocéis personalmente, con lo que no es ninguna novedad para vosotros. Con el cambio de diseño de la web de mi empresa, he decidido contaros un poco más de mí.

Mi nombre es Pedro y, aunque antes vivía en Barcelona, ahora vivo en Madrid (España). Hace unos tres años, dejé mi anterior trabajo como trabajador por cuenta ajena para dedicarme completamente a mi nueva empresa. Ya habréis visto que he hablado de vez en cuando sobre la importancia de la página web, sobre como crear una empresa de Internet, sobre marketing en Internet y, en general, sobre varios temas informáticos.

Con esto, podréis entender un poco a lo que me dedico en Weboptima, el nombre comercial de mi empresa. Se puede resumir en una consultoría o agencia de marketing en Internet. Hacemos todo lo que está relacionado con Internet: diseño de sitios web, posicionamiento en buscadores, publicidad en Google AdWords… y hasta damos cursos sobre marketing electrónico. Así que, ya sabéis, si necesitáis cualquier tema relacionado con Internet, podéis contratarnos. ¡Ah!, eso sí, decid que nos habéis encontrado desde mi blog y así os trataremos mejor ;-)

Con esta presentación, no pretendo terminar este blog. De hecho, todavía tengo artículos pendientes de escribir y espero que mi imaginación y mi tiempo me vayan permitiendo escribir más.

 

Dar pasos adelante

En estos momentos, en mi empresa (pronto revelaré qué empresa es…) estamos dándole vueltas a un tema fundamental de la carrera de un emprendedor: hacer la empresa más grande. Cuando empiezas, eres pequeño, insingnificante, pero muy flexible. Hay pocos gastos fijos y las crisis se pueden capear mejor. Sin embargo, hay una grave limitación: el trabajo de los socios tiene un límite: más de 8/10 horas al día, no se puede trabajar de forma regular. Podemos subir nuestro precio por hora, pero esto también tiene un límite.

Inicialmente, cuando llegamos a esta situación de vez en cuando, lo resolvemos mediante la subcontratación. Busamos una empresa o profesional similar a nuestra empresa y le damos el trabajo. Si tenemos confianza con ellos, no habrá problemas habitualmente, pero siempre existe el riesgo que esta subcontrata se dé a conocer bien ante nuestro cliente y nos lo quite.

La única solución a largo plazo es contratar a empleados. Hay que tener mucho cuidado con este extremo, pues representa un coste fijo. Además, si el empleado nos cuesta X, hay que generar proyectos que signifiquen ingresos por 2X, 3X o más, si se puede. Tampoco hay que olvidar que (al menos en España), X incluye el salario, la Seguridad Social y una provisión por si hay que despedirlo. Vamos, que si un trabajador cobra 1500€/mes, a la empresa le puede llegar a costar 2500€/mes.

Una solución intermedia y temporal pasa por tener un autónomo/freelance inicialmente. Si se ve que los proyectos siguen, contratar a un empleado; en caso de que no se pueda seguir, no hay que despedir a nadie.

Ya os iré contando como vamos evolucinando.

 

La Crisis Ninja

Hace tiempo que no hago ninguna recomendación sobre libros de empresa. Sin embargo, hace poco me he acabado de leer “La Crisis Ninja” de Leopoldo Abadía. Él mismo reconoce que no es economista, sino ingeniero (lo que hace que me guste más). Explica con palabras llanas a qué se debe la crisis actual, de la que yo también he hablado. No sé si estará disponible en Latinoamérica, pero en España lo encuentras en cualquier parte. Es un libro muy ameno, aunque a veces se va por las ramas y cuesta descrifrarle.

No os voy a resumir el libro, pero sí que os doy unas pocas pinceladas sobre el libro:

  • Definición de Crisis Ninja. En EE UU, conceder una hipoteca a personas que no tienen ingresos, no tienen trabajo y no tienen propiedades. En inglés, No Income, No job, no Assets. Como todos sabemos por sentido común, si le dejas dinero a un amigo que no tiene posibilidades de devolverlo, sabes que no lo recuperarás nunca.
  • Los Presupuestos Generales del Estado (de todos los Estados), deben ser equilibrados: tanto dinero hay (o se va a recaudar), tanto se ha de gastar. Gastar más de lo que se gana, todos sabemos que no lleva a ningún buen puerto.
  • El empresario ético. Todos los que montamos una empresa, deberíamos ser serios y seguir unas normas éticas o morales.
  • La responsabilidad individual. Todos nosotros, como personas, tenemos que tomar las riendas de nuestra vida y responsabilizarnos de lo que hacemos.

Como conclusión personal, saco dos:

  • El sentido común es el menos común de los sentidos (como todos vosotros ya sabéis). Si hubiera imperado el sentido común, esto no habría pasado.
  • No tiene ningún sentido refundar el capitalismo. Lo que se tendría que hacer es aplicar las leyes que ya existen, de forma rigurosa. Muchos de los problemas que se han producido, es culpa de una aplicación laxa de dichas leyes.
http://snwop.com/2008/01/04/el-libro-negro-del-emprendedor/
 

Ajuste de cuentas

En la cadena Cuatro de televisión en España, emiten un programa que se llama Ajuste de cuentas. Para los que no residáis en España o no veáis este programa, os hago un resumen: eligen a una familia en apuros económicos y les enseñan a salir de su situación de precariedad. El conductor del programa, en un momento dado, les pone en una situación crítica, para que reaccionen. Seguro que encontraréis varias críticas a dicha emisión con buscar un poco en Google. Sin embargo, hay un mensaje que creo que es importante.

Muchas personas, en estos tiempos de crisis, se sienten totalmente abatidas, pues esperan que, desde fuera, les resuelvan la situación. Precisamente, si ves este programa, te das cuenta como todos los protagonistas no tomaban las riendas de su vida y, lógicamente, la situación iba degenerando. Están casi siempre sin trabajo. Se les obliga a empezar a dirigir su vida, tomando sus decisiones, pensándolas, previendo el futuro y, como no, a buscar un trabajo. Como no podría ser de otra manera, en la TV siempre consiguen sus retos.

De todas formas, estoy seguro que en la vida real las cosas suelen ser así. En el momento que tomas tus propias riendas, en el momento que tomas tus propias decisiones, puedes conseguir todo lo que te propones.

En algunos comentarios que me habéis dejado, se entreveía cierta situación de desesperación o de no saber hacia donde seguir. Pues bien, si vemos que esta gente puede conseguir sus objetivos, vosotros también. No cejéis en vuestro empeño, que acabaréis llegando a todos vuestros objetivos.

 

Cuidado al comprar (y vender)

Todos vosotros habréis recibido ofertas fantásticas por cualquier producto o servicio para vuestra empresa. Nos viene un comercial y nos cuenta que su software, su diseño, sus herramientas… son las mejores del mercado. Si le contratamos, ahorraremos X dinero. Seguro que si todos me contáis vuestros casos más esperpénticos, da lugar para un libro. A mí me está pasando que clientes míos me piden consejo por productos que no tienen nada que ver con mi empresa, pero que les están vendiendo y no saben qué es lo que les ofrecen.

Sin embargo, en esto yo soy, personalmente, muy desconfiado. Quizás en exceso. De buenas a primeras, mi respuesta es NO. Lo primero que me pregunto es: ¿me lo puedo permitir? La mayoría de las veces son precios muy elevados que para una empresa como la nuestra, es demasiado dinero. También descarto inmediatamente a vendedores zalameros: a mí me tienen que convencer con hechos, no con palabras. Luego está el vocabulario: si no entiendo lo que me quieren vender, difícilmente lo contrataré. Siempre me hago una pregunta: si hasta ahora no lo he echado en falta, ¿por qué ahora lo voy a contratar? Cuando he necesitado algo, he ido yo mismo a conseguirlo.

¿Por qué os cuento esto? Por dos razones:

  • Antes de que os vayáis a gastar una gran suma de dinero, hay que meditarlo mucho. No hay que precipitarse. Ninguna oferta que os presenten será inigualable; en un futuro no muy lejano, otro vendedor os ofrecerá lo mismo y, puede, que por menos dinero.
  • Cuando vayáis a vender, poneros en la piel de comprador. Si no estáis dando algo que necesite a un precio que pueda pagar, estaréis perdiendo el tiempo.
 

La globalización

Hace varios años una amiga me preguntaba que es esto de la “globalización”. Entonces salía con tanta frecuencia en las noticias como hoy en día la palabra “crisis”. Supongo que todos los que me leéis o, al menos, todos los que queréis crear una empresa, sabéis lo que es esto de la globalización. Si no lo sabéis, os recomiendo que no sigáis leyendo e investiguéis por vosotros mismos lo que es. Supongo que, a partir de aquí, todos me entendéis al hablar de globalización.

Lo primero que quiero decir es que no voy a entrar a enjuiciar este concepto. Se puede decir mucho de la globalización, tanto bueno como malo. Pero hay un hecho: la globalización ha llegado para quedarse. Es como la caja de Pandora, que una vez abierta no puede cerrarse. Esto quiere decir que todos vosotros lo habéis de tener en cuenta cuando creéis vuestra propia empresa. Lo contrario es un asegurarse un fracaso.

Siempre escucharemos agoreros que dirán que es lo peor que nos ha podido pasar. Pero cuando creas una empresa, no estás pensando en resolver problemas de la humanidad, sino los nuestros propios. Tampoco una empresa es un tribunal de justicia. Hay que tomarla como una compañera inseparable. Y hay que aprovecharse de ella. No estoy hablando de ser despiadado, sino de sacar todo lo positivo de este mundo globalizado. Si sabéis navegar sobre las olas de la globalización, como capitanes de un barco en alta mar, tendréis mucho logrado.

 

Un poco de humor

Para acabar, os envío a un vídeo que, aún siendo un poco antiguo, me gustó mucho: http://www.albertofortes.com/blog/?p=592. Me hizo mucha gracia como lo presentó el tema, pero tiene toda la razón.

 

Aceptar el riesgo como algo natural

En el mundo que nos ha tocado vivir, la palabra riesgo es sinónimo del diablo. Casi nadie está dispuesto a asumir ningún riesgo. Es más, exigimos cada vez más al Estado (“papá” estado) que nos garantice de por vida todo lo que tenemos a nuestro alrededor y que nos vaya mejorando todo. Sin embargo, una observación desapasionada de la naturaleza nos muestra que vivir en sí mismo es un riesgo. Cualquiera de nosotros sale mañana a la calle y un borracho al volante nos puede atropellar y matar.

Personalmente, creo que inculcar a la gente que hay un ente superior que se encargará que todos seamos felices y nos evita riesgos es un atraso. Es más, creo que es un grave error. Todos tenemos que asumir que todos nuestros actos conllevan un riesgo:

  • Hay un porcentaje de probabilidades de que una mujer fallezca en el parto en el mundo avanzado. Esto no impide que la mayoría de mujeres deseen ser madres.
  • Cada vez que subimos al coche, podemos sufrir un accidente mortal.
  • Un porcentaje nada despreciable de parejas se separa cada año.
  • Hay terremotos en todas partes del mundo, con miles de muertos.
  • A todos nos pueden atracar en la calle (si no lo han hecho ya, como ha sido mi caso hace varios años).

La lista se haría infinita. Todo es arriesgado. Aún así, nos empeñamos en exigir un control total sobre la vida y que todo esté asegurado.

Obviamente, en el mundo de la empresa, esto tiene una correspondencia inmediata. La mayoría de la gente espera que le den un trabajo y que no haya riesgo de que los despidan. Eso sí, si un día le hacen una oferta mejor, se irá de la empresa sin más problemas. Creo que habría que fomentar el espíritu de riesgo, somo ocurre en USA, para que todos nos diéramos cuenta que la vida es arriesgada, pero que se puede ganar. Montar una empresa es arriesgado, desde luego, pero no imposible y, de hecho, se puede tener éxito más fácilmente de lo que se cree.

PD: Acabo de ver que cometí una falta en el título. Mis disculpas.