Cambiar de sector

Hace un tiempo le comentaba a mi hermana, que es abogada, sobre un cambio de trabajo. Su primera respuesta fue que con ello tiraría sus 5 años de carrera en la universidad. Si bien es cierto lo que ella decía, yo no le doy tanta importancia, ya sean estudios universitarios o de grado medio. Empezamos la carrera con unos 18 años .Ya algunos no la acaban por diversas razones. Otros la acaban, pero empiezan a trabajar en otro tipo de trabajos que nada tienen que ver con sus estudios. ¿Son más infelices por eso?

Creo que está bastante claro que no, que no hay ninguna necesidad de sentirse realizado en lo que uno ha estudiado. De hecho, mucha gente cambia de sector de trabajo y sale beneficiado. Además, lo que nos apasiona con 18 años no tiene que ser lo mismo que con 40. Recuerdo hace años que se pronosticaba que cambiaríamos como 7 veces de tipo de trabajo en nuestra vida, cuando nuestros padres trabajaban toda la vida en lo mismo. ¿No os parece aburrido hacer siempre lo mismo?

La principal limitación de cambio de sector es que no tengamos la experiencia o conocimientos necesarios para empezar en este nuevo ramo y esto sea una barrera infranqueable. Pero si esto lo podéis superar, no os lo penséis: si vuestro deseo es cambiar completamente de sector económico, ¡id a por él!

El valor en bolsa

Durante el mes de mayo pasado, Apple superó en capitalización bursátil a la todopoderosa Microsoft. ¿Qué quiere decir esto? Pues nada más que los brokers están dispuestos a pagar más por Apple que por Microsoft. No nos olvidemos que Windows está en más del 90% de los ordenadores personales del mundo.

Explico esto para evitar confusiones y malos entendidos. Un concepto es el beneficio que genera una empresa y otro muy distinto, el dinero por que el otra persona (o empresa) estaría dispuesto a comprar dicha empresa. No os equivoquéis ni os confundáis de objetivos a la hora de crear una empresa o de gestionarla: si queréis venderla, querréis una valoración alta, pero si lo que queréis es generar beneficios, no os debe importar mucho el valor en el mercado de la empresa.

Boda

He estado un poco desconectado estos días. Es la razón de no haber escrito. La causa de todo ello es que el pasado 5 de junio me casé. Todos los que habéis pasado por esto, sabéis el tiempo que toma preparar una boda. Luego, por supuesto, me tomé una semana de relax. Ahora estoy de vuelta y pretendo seguir comentado mis puntos de vista sobre el emprendizaje.

Falta de dinero o falta de ideas

Hoy he leído una frase muy interesante:

Lack of money is no obstacle. Lack of an idea is an obstacle.
Ken Hakuta

Traducido vendría a decir: “La falta de dinero no es un obstáculo. La falta de una idea es un obstáculo” Estoy totalmente de acuerdo con esta frase, obviamente, para un emprendedor. Justamente este fin de semana pasado, mi madre me proponía un negocio con una inversión inicial prácticamente cero. Recordad que, o bien disponéis de dinero, o bien de tiempo.

Que nadie se quede si emprender por no tener dinero. No es lo más importante, ni en la vida ni a la hora de empezar una empresa.

Cuidado con las predicciones

Hoy en Twitter he leído un twit en el que se hacía eco de una predicción de futuro. Por alguna razón, el ser humano necesita certezas y ante lo desconocido siente ansiedad. Por eso estamos siempre siendo bombardeados con frase como: “en el año 2050 todos tendremos un robot personal”. No tenéis que olvidar que hay empresas que viven principalmente de hacer estudios hipotéticos de lo que nos deparará el futuro. Al final, la mayoría de estas predicciones no acaban siendo ciertas. O se quedan cortas, o excesivas, o no se parecen en nada a la realidad.

Por tanto, cuando leáis la siguiente frase en la que nos predigan el futuro, hay que darle el mismo valor que a una tarotisa. Es más, no os dejéis llevar por estos comentarios a la hora de montar una empresa. Ni una empresa que esté en un sector (teóricamente) de futuro va a tener éxito asegurado, ni otra empresa que esté en un sector maduro va a fracasar. Dejaros llevar por vuestro instinto, por vuestro sentido común.

¿Encontrar un nuevo empleo?

Hoy he leído un artículo sobre un alto ejecutivo que fue despedido no hace mucho. Nos cuenta lo mal que lo está pasando, concluyendo que es “El peor año de mi vida”. Luego, el periodista, cuenta que este directivio tiene “un currículo de los que quitan el hipo”. Hasta aquí una historia habitual hoy en día. Sin embargo, hay una frase que me llama la atención: “Cada mañana […] se pone ante el ordenador en busca de trabajo…” Aparentemente es otro comentario que se pudiese esperar, pero a mí me llama mucho la atención.

En el pasado, yo pensaba como él. He pasado por una situación similar. Tenemos el chip puesto de que, si te despiden, lo único en lo que podemos esperar es que nos caiga una nueva oferta de trabajo. Nadie piensa en constituir su propia empresa, nadie considera la opción de tomar las riendas de su vida. Hoy en día, esto me llama la atención. ¿Qué deseos teneos de volver a caer en la misma piedra? ¿Por qué entregamos con tanta alegría nuestra libertad a cambio de un sueldo?

Me pregunto yo… Si este ejecutivo tiene un currículum tan bueno, es un buen financiero, su principal activo es su formación y está dispuesto a iniciar una nueva carrera profesional, ¿por qué no constituye su propia empresa? ¿Será que nos han lavado el cerebro para creer que lo mejor en esta vida es trabajar para otro?

No tener miedo a equivocarse

Hoy he leído una cita que me ha parecido muy interesante:

It’s important that nobody gets mad at you for screwing up. We know screwups are an essential part of making something good. That’s why our goal is to screw up as fast as possible.

[Es importante que nadie se enfade contigo por fastidiarla. Los errores son una parte esencial del proceso de hacer algo bueno. Por eso nuestro objetivo es fastidiarla lo antes posible]

Esto me ha hecho pensar en que en el mundo de los negocios, todos nos equivocamos: contratas a un empleado inútil, adquieres un producto que no vas a usar, compras un servicio inservible… hasta elegir el negocio equivocado. Yo mismo he tenido un cliente (bueno, todavía no me he desembarazado de él completamente) que nos ha dado más pérdidas que beneficios. Es más, no ha robado una parte de nuestra salud.

No tenemos que olvidar que la mejor forma de aprender es mediante prueba y error. Hasta este término indica que lo que predominan son los errores, pues sino se llamaría “prueba y éxito”. En consecuencia, no temas equivocarte. Nunca sabrás como está el agua hasta que no te lances a ella.

Link: 37signals

Vía: adseok

Software libre y reducción de costes

Hoy me he encontrado una interesante reflexión del ex-presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra: Ibarra cree que el uso de ‘software’ libre evitaría la congelación de pensiones. No sé hasta que punto es cierto, ya que no tengo los números en la mano, pero de lo que estoy seguro es de que el ahorro habría sido importante. Sólo hay que pensar la cantidad de licencias que hay que pagar a Microsoft, Oracle, HP, etc. Todo sumado, seguro que no son cuatro euros (duros para los más viejos como yo). En mi empresa, no hemos pagado ninguna licencia de ningún software y somos 100% legales. Ni que decir tiene que nos hemos ahorrado una gran cantidad de dinero.

Ya lo he dicho alguna vez antes, pero no me cansaré de repetirlo. No pirateéis software, no hace falta. Instalado software libre, que lo hay y de gran calidad y tendréis un ahorro importante de costes, además de no tener que incurrir en ilegalidades.

Usar Google para crear una empresa

Acabo de leer una noticia muy, muy curiosa: Conseguir trabajo usando Google. No creo que sirva para todos los casos, pero está claro que tiene su (gran) toque de creatividad. No os pongáis todos a hacer lo mismo, pues enseguida dejará de funcionar. Además, no soy muy partidario de buscar trabajo como empleado.

Sin embargo, se me ha ocurrido una idea. Antes de empezar una empresa, nos preguntamos qué tal nos irá. Nos gustaría tener una bola de cristal para saber si vamos a tener un moderado éxito. Pero hay algo que sí que podemos hacer: creamos con Google AdWords una campaña en el que ofrecemos nuestros futuros/hipotéticos productos o servicios y una página web muy simple a la que dirigir a quienes hagan clic en estos anuncios. No tenemos porqué poner nuestros datos reales, sino unos ficticios o podemos comentar que estamos a punto de abrir.

Si vemos que nadie hace clic en nuestros anuncios o que nadie busca por nuestros servicios o productos, nos quedará claro que en Internet, a nadie le interesa lo que ofrecemos. Puede ser que nuestra oferta no tenga sentido en Internet y sí en el mundo offline, pero cada vez hay menos casos de estos. Por el contrario, si recibimos una acogida aceptable, tendremos cierta seguridad de que vamos por el buen camino.

El coste total de esto puede ser muy pequeño, del orden de unos cuantos centenares de euros o unos pocos miles. Puede parece mucho dinero, pero si lo comparamos con el dinero que se necesita para crear una empresa (constitución, gastos fijos, gastos variables…), es una cantidad pequeña. Mucho menor, en cualquier caso, de lo que cuesta un estudio de mercado.