Aceptar el riesgo como algo natural

En el mundo que nos ha tocado vivir, la palabra riesgo es sinónimo del diablo. Casi nadie está dispuesto a asumir ningún riesgo. Es más, exigimos cada vez más al Estado (“papá” estado) que nos garantice de por vida todo lo que tenemos a nuestro alrededor y que nos vaya mejorando todo. Sin embargo, una observación desapasionada de la naturaleza nos muestra que vivir en sí mismo es un riesgo. Cualquiera de nosotros sale mañana a la calle y un borracho al volante nos puede atropellar y matar.

Personalmente, creo que inculcar a la gente que hay un ente superior que se encargará que todos seamos felices y nos evita riesgos es un atraso. Es más, creo que es un grave error. Todos tenemos que asumir que todos nuestros actos conllevan un riesgo:

  • Hay un porcentaje de probabilidades de que una mujer fallezca en el parto en el mundo avanzado. Esto no impide que la mayoría de mujeres deseen ser madres.
  • Cada vez que subimos al coche, podemos sufrir un accidente mortal.
  • Un porcentaje nada despreciable de parejas se separa cada año.
  • Hay terremotos en todas partes del mundo, con miles de muertos.
  • A todos nos pueden atracar en la calle (si no lo han hecho ya, como ha sido mi caso hace varios años).

La lista se haría infinita. Todo es arriesgado. Aún así, nos empeñamos en exigir un control total sobre la vida y que todo esté asegurado.

Obviamente, en el mundo de la empresa, esto tiene una correspondencia inmediata. La mayoría de la gente espera que le den un trabajo y que no haya riesgo de que los despidan. Eso sí, si un día le hacen una oferta mejor, se irá de la empresa sin más problemas. Creo que habría que fomentar el espíritu de riesgo, somo ocurre en USA, para que todos nos diéramos cuenta que la vida es arriesgada, pero que se puede ganar. Montar una empresa es arriesgado, desde luego, pero no imposible y, de hecho, se puede tener éxito más fácilmente de lo que se cree.

PD: Acabo de ver que cometí una falta en el título. Mis disculpas.

Las empresas pequeñas en época de crisis

La palabra más importante y que más se oye en las noticias hoy en día es “crisis”. Parece que si no hablas de crisis, no estás a la moda o que vives en otro mundo. En mi empresa se ha notado la crisis, pues clientes que teníamos, han dejado de contratarnos por falta de liquidez por su parte. Sin embargo, por otro lado, hemos ido consiguiendo nuevos clientes que nos permiten seguir adelante.

No tenemos que perder de vista que las noticias sólo hablan de las grandes empresas, igual que los sindicatos, que sólo se preocupan de estas grandes empresas. La empresa de hoy es General Motors y, de rebote, Opel. Todo el mundo habla de que se han salvado X puestos de trabajo, aunque se tendrán que recortar Y. Pero no tenemos que olvidar que estas grandes empresas son eso, grandes empresa, dinosaurios de lento movimiento, con poca flexibilidad, que les cuesta adaptarse a las exigencias del mercado.

Dudo mucho que haya ningún director general de una empresa con más de 1000 empleados que me lea. Todos los que me seguís, con suerte, contratáis a una o dos personas. Por tanto, lo que os quiero decir, es que os aprovechéis de esta situación. Sois mucho más flexibles y, por tanto, tenéis más opciones para adaptaros al medio (hostil, por supuesto).

Hace poco me contaban que las grandes empresas que tienen liquidez, están empezando a subcontratar a empresas más pequeñas, cuando antes subcontrataban a empresa medianas por precios exagerados. Como ya dije, esta es una época de oportunidades y los que tengáis costes fijos muy bajos, tenéis las de ganar.

Vuelta tras demasiado tiempo

Hola a todos los que me seguís habitualmente. Habréis visto que han pasado tres semanas sin que haya podido escribir nada. No es que haya desaparecido ni que haya decidido dejar el blog, sino todo lo contrario. Sigo aquí, igual que siempre, pero con mucho trabajo. Tenía un proyecto entre manos que me ha hecho trabajar más de lo que contaba, pero que ya tengo casi acabado.

Hoy me pongo las pilas y os escribo dos artículos.

La vergüenza de la industria cinematográfica en España

Esta semana me he leído una noticia que me ha dejado estupefacto: Las subvenciones al cine español superan ya a la recaudación en taquilla. Es para echarse a llorar. Dicho en otras palabras: entre todos, estamos manteniendo unas empresas cuyos productos no son los que demanda el mercado. Es una distorsión increíble. No tengo palabras para explicar lo que siento.

La inmensa mayoría de empresas, tenemos que llegar a los beneficios por nuestros propios medios, mientras hacienda nos cose a impuestos. Pero estos señoritos y señoritas, ponen la mano y el gobierno les da todo lo que quieren. Está claro que es un canje de favores, pues bien es sabido que la mayoría de la gente del mundo del cine español apoya al partido en el gobierno. Por si fuera poco, las empresas de televisión privadas están obligadas a financiar películas europeas.

Creo que los políticos no saben lo que quiere decir exactamente I+D+i, lo que realmente necesitamos para salir de la crisis airosos y con una mejor competitividad.

En fin, ya sé que no es más que una pataleta y que no va a servir de nada lo que yo diga, pero si no lo decía, explotaba.

PD: Si eres autónomo, manifiéstate el próximo 26 de marzo.

Motivación vs. Experiencia

Una de mis frustraciones cuando era empleado (y a veces cuando voy a vender mis servicios a otra empresa) es el baremo que utilizan las empresas para contratarte o no. El único parámetro que les interesa es la experiencia: tantos años, tanto vales. Una amiga mía, que luego se hizo empresaria, decía exactamente lo mismo. En cambio, la motivación casi nunca se mide.

Creo que es un error este enfoque. No digo que la motivación tenga que ser la única base de medida, pero sí que se ha de tener mucho más en cuenta. Al cambiar de trabajo, muchos de nosotros hemos querido cambiar de sector o, aún dentro del mismo área, cambiar a otra especialidad. Sin embargo, nos encontramos con una barrera infranqueable: como tenemos experiencia en otra especialidad o sector, no nos quieren, ni que sea para un puesto junior.

No me considero un friki ni un superdotado, pero las tecnologías de la información se me dan relativamente bien. Cuando decidí montar la empresa, me pasé a dedicar a un tema del que no tenía experiencia previa. Ningún empresario me habría contratado para lo que estoy haciendo hace tres años, pero a día de hoy, ya tenemos beneficios. Fue mi socio quien confió en mí ciegamente, sabiendo que podría aprender una nueva tecnología sin problemas.

Así que, ya sabéis, si queréis cambiar de especialidad o incluso de sector, no tengáis miedo por la falta de experiencia. La motivación puede ser igual de importante. Es más, estoy seguro que la motivación es más importante en una empresa la experiencia.

¿Mantener los puestos de trabajo

Hoy necesito desahogarme con una pataleta. El presidente del gobierno español ha pedido a los empresarios que mantengan todo el empleo que puedan. Me parece algo increíble que un presidente de gobierno, alguien que tiene el máximo poder en un país, diga estas cosas. Está reconociendo implícitamente que no puede hacer nada más para superar esta crisis. Se nota que ningún presidente de gobierno español ha sido ante empresario ni sabe de qué va tener una empresa.

Lástima que yo sólo sea un simple emprendedor, pero me gustaría poderle decir: ¿qué ayudas está dando a las empresas, para evitar que tengan que despedir a los empleados, cuando no cerrar? Pues lo que hace es todo lo contrario. Mi asesoría fiscal-contable me felicitó el año nuevo contándome que hay una nueva normativa que cumplir que, seguramente, hará aumentar los gastos. De risa.

Si no se le ocurre qué se puede hacer para aumentar el número de empresas o facilitar su continuidad, yo le doy unas cuantas ideas:

  • Modificar todo el proceso para crear una empresa, de tal forma que se necesiten 48 horas máximo y que haya que ir a un solo sitio y a un coste muy barato o nulo. No es una utopía, en otros países ya es así.
  • Reducir el IVA.
  • Reducir el Impuesto de Sociedades.
  • Reducir aportaciones a la Seguridad Social.

¿Qué más se os ocurre? Una vergüenza de gobernantes…

Mis herramientas de productividad

Hoy os voy a comentar como me organizo la información empresarial. En concreto, correo electrónico, contactos y agenda. La premisa de la que partía era: tengo varios ordenadores y un teléfono móvil y quiero tener la misma información accesible desde todos estos dispositivos. A veces estoy de viaje, otras no estoy delante del ordenador; también quiero tener en cuenta el caso de que se me rompa un ordenador o el teléfono móvil. Por supuesto, al menor precio y sin tener que piratear ningún software.

  • Servidor de correo y calendario. Utilizo Google Apps. Por 40€ por año y dirección de correo, tienes 25GB de correo. Inicialmente me parecía un poco caro, sabiendo que hay otros más baratos o gratuitos. Sin embargo, tras probar cuatro servidores distintos, Google ha sido el único que en un año no me ha dejado tirado. Aquí guardo todos mis correos (no borro ninguno ni los descargo al ordenador), mis contactos y la agenda. Puedo acceder a todo ello desde cualquier ordenador y desde casi cualquier teléfono móvil.
  • Tareas. Un gran fallo de Google Calendar es que no incluye tareas. Un evento de calendario ocurre un día a una hora y durante un tiempo. Sin embargo, si quieres marcarte actividades a hacer, pero sin fecha concreta, no puedes. Para ello utilizo Remember The Milk (gratuito).
  • Gestor de correos. Cuando estoy en mi ordenador, prefiero leer los correos desde un programa específico. Para ello uso Mozilla Thunderbird (gratuito). Siguiendo las instrucciones de Google para acceder al correo mediante el protocolo IMAP, lo puedes configurar sin más problemas. Es más, en Thunderbird puedes gestionar todas las cuentas que quieras. Actualmente tengo 4, entre personales y de empresa.
  • Gestor de calendario. Otro tanto pasa con el calendario. Es muy bonito leerlo en la web de Google, pero a mí me resulta más cómodo leerlo en un programa específico. Utilizo Mozilla Lightning, que es una extensión (gratuita) de Mozilla Thunderbird. Para tener el calendario de Google en Lightning, hay que instalar también Google Provider. Las tareas de Remember The Milk se pueden consultar también desde Lightning, aunque no se pueden modificar.
  • Gestor de contactos. Thunderbird tiene su propio gestor de contactos. Para que esté sincronizado con el de Google, existe Zindus, otra extensión más, también gratuita.
  • Sincronización con el móvil. Si vuestro teléfono móvil soporta el protocolo SyncML (la mayoría), podéis sincronizar los contactos y el calendario a través de Goosync. La versión completa cuesta £19.95 al año. En las instrucciones de Google que antes he dado, también explican como tener el correo en el móvil.

Como podéis ver, por muy poco dinero (menos de 100€ al año), podéis disponer de toda la información en cualquier lugar. Recordad que, hoy en día, información = poder.

Espero que alguno de vosotros pueda aprovechar esta información. No es la más fácil, pero no he encontrado otra mejor.

Tener oficina propia

En mi anterior artículo, sobre el ahorro de dinero, diabolic hizo unos comentarios muy interesantes sobre el tema de tener oficina propia. Cuando empezamos, la necesidad de ahorrar costes nos empuja a trabajar desde casa. Esto no es ningún demérito, sino todo lo contrario, ya que estamos ahorrando una gran cantidad de dinero: el propio alquiler, electricidad, teléfono, etc. Muchas empresas pequeñas de nueva creación sucumben al poco tiempo, debido a que no cubren gastos.

Sin embargo, como diabolic muy bien decía, llega un momento en que queremos dar una imagen más “seria” y empezamos a darnos cuenta de que una oficina ayuda en este sentido. Si nuestros clientes sólo tienen nuestro teléfono móvil y por ninguna parte aparece un teléfono fijo, acabarán dándose cuenta. Unos lo aceptarán, pero otros no.

Como yo mismo me encuentro en esta situación y todavía no lo tengo resuelto, voy a contar un poco mi experiencia y lo que diabolic también añade. La idea es que, antes de dar el salto a una oficina real, se intente crear la imagen de que ya se tiene. No quiero decir con esto que hay que engañar al cliente, pero mientras él no pregunte, nosotros no decimos nada.

Para el tema del fax, hay una solución bastante útil: utilizar algún servicio de fax virtual. En España operan varias compañías y yo he optado por una que me ofrece un número 902, que es genérico. También se pueden elegir números de cada provincia, pero realmente el fax se recibe en otro sitio y nos lo reenvían en formato PDF. El coste es muy barato, del orden de 10€/mes.

El número de teléfono, hay que conseguir un número fijo. En esto, aunque todavía no lo he hecho, estoy igual que diabolic, tras la oferta de Vodafone. El objetivo es tener un número de teléfono fijo, pero que se redirija al móvil sin coste extra. Así, en nuestras facturas, tarjetas de visita, sitio web… pondremos un número fijo y un fax, lo que dará una imagen más “seria” de la empresa. Lo pongo entre comillas, pues esto de la seriedad es muy subjetivo y alguien que trabaje desde casa pero haga, creo que tan válido como cualquier otro.

El apartado más delicado es el de la propia oficina. ¿Qué hacemos cuándo un cliente nos quiere venir a ver a nuestra propia oficina? Si le decimos que no tenemos, puede ser un problema. Para ello, existen servicios de oficinas compartidas o virtuales en centros de negocios. Todavía no me he metido en ello, pero ya he visto un poco sobre el tema. Espero poder dar más información al respecto más adelante.

Sí que os pediría que, si alguien tiene experiencia al respecto, la comparta. Seguro que salimos todos ganando.

Los empresarios no son super-héroes

Por fin estoy otra vez ante mi ordenador de forma regular y puedo volver a escribir en el blog. Como ya he comentado, he estado de mudanza y ha sido más complicada de lo que me imaginaba. Era la primera vez que era yo el responsable de hacerlo… y no es fácil. En el fondo, no es algo que me debiera sorprender, pues crear una empresa tampoco es fácil.

De hecho, los empresarios no somos seres de otra galaxia, no tenemos poderes como superman o spiderman. Somos personas de carne y hueso como cualquier otra, al que nos pasa lo mismo que a cualquier hijo de vecino. ¿A qué viene este comentario? A un artículo que leí de Borja Prieto. En él, explica algunos problemas graves que le han pasado en su vida, como un cáncer y tener a su hijo grave en el hospital.

Todo esto viene a colación de la imagen que mucha gente se forma de los empresarios. Que somos super-héroes de ficción y que, gracias a ello, podemos tener nuestra propia empresa. En el fondo, es una forma de autojustificarse para no dar el salto. Si alguien no quiere ser emprendedor, es su decisión. Lo que no puede hacer es buscar razones externas para sus miedos.

El artículo de Borja Prieto es más duro que el mío, así que os lo recomiendo.