Huelga general en España

Todos los que vivimos en España nos levantamos cada mañana con noticias sobre la huelga general que están organizando los mal llamados representantes de los trabajadores. Podría estar aquí horas y horas escribiendo lo que pienso, pero todo se resume en: totalmente en contra de una huelga general. Cierto es que el gobierno actual es pésimo y que España está peor gracias a ellos. Pero, ¿declarar una huelga ahora? Vamos, se nota que esta gente de los sindicatos tiene el sueldo asegurado. Me pregunto cuantos de los que me leéis tenéis casi 6000€ para iros de crucero por el Mar Báltico.

Lo bueno y lo malo de Estados Unidos

He pasado 3 semanas en los Estados Unidos de Norteamérica durante este verano (verano del hemisferio norte). Estaba de vacaciones, pero me he ido fijando en muchos detalles de la economía del país. Viendo como funcionan, se entiende que sigan siendo la primera economía del mundo. No todo lo que reluce es oro, así que hoy hablaré sobre lo que creo que deberíamos copiar (y lo que no) de la economía norteamericana en otros países, empezando por España.

Comenzaré por lo que no me parece bien, lo que no me ha gustado. Quiero que vaya por delante que no me parece una economía perfecta ni que haya que calcar, sino una economía en la que hay que inspirarse.

  • Seguridad Social. Es virtualmente inexistente. El Estado apenas se preocupa de los ciudadanos. El caso más flagrante es el del seguro médico: hay empresas que no están obligadas a proporcionarlo a sus empleados. Estos seguros son carísimos, con lo que hay demasiada gente sin cobertura médica. En este viaje nos contaban del caso de chofer del autobús, mayor de 50 años, que si quisiera un seguro médico le costaría US$600 al mes, toda una fortuna. Aquí en España yo dispongo de un seguro médico privado por unos 70€/mes.
  • La falta de contacto humano. En ciudades tan grandes como Los Ángeles, Las Vegas o Phoenix, no existen sitios en los que reunirse. La gente va de casa al trabajo y al revés. En Nueva York y San Francisco, sí que se nota que hay lugares en los que uno puede sentarse en un bar con amigos, pero no es algo extensible al resto del país.
  • Despersonalización. Como consecuencia del punto anterior, en algunos sitios parecemos una auténtica pieza de un engranaje, hecho de huesos, músculos y piel. El mejor ejemplo es Las Vegas, donde riadas de personas se funden en un espectáculo sin fin.

En el otro lado de la balanza, están las cosas que me han parecido realmente interesantes y que hacen que el país avance más que otros.

  • Las propinas. Camareros, guías, chóferes… todos ellos, cobran un salario bajo. Lo complementan con lo que se ganan mediante propinas. Esto les obliga a ser lo mejor posibles, para hacerse merecedores de este dinero extra. En España, estoy harto de tener que ir detrás de camareros, que parece que te hagan un favor al servirte (cuando es su trabajo); en USA, el trato era siempre exquisito.
  • Los horarios comerciales. En Nueva York, en Times Square, parece que no se cerraban nunca las tiendas y restaurantes. Estaban siempre llenos, generando beneficios constantemente. El domingo, muchos comercios abren y, por lo que he oído, es cuando más ingresos generan. No resulta extraño, pues es cuando la gente puede salir a comprar. Los pequeños comerciantes me criticarán por este punto, pero estoy seguro que se puede encontrar un punto de equilibrio entre los pequeños y grandes, en el que todos salgan beneficiados, incluidos los clientes.
  • Ideas de la nada. Cualquier idea se aprovecha para generar beneficios. El ejemplo que más me llamó la atención es la tienda de merchandising de M&M’s: tres plantas con todo lo imaginable e inimaginable sobre estas chocolatinas. Estaba llena, a reventar, con colas en las cajas. Vamos, un negocio redondo. También hay una tienda de la NBA, llena de españoles buscando la camiseta de Pau Gasol.
  • Espíritu de riesgo. Ya he hablado recientemente sobre la cultura norteamericana y la empresa: derecho a equivocarse y comparación de emprendedores.

Si se me ocurre alguna más, ya lo actualizaré. También me gustaría saber qué más aportaríais.

Qué he aprendido al crear mi propia empresa

Siguiendo con el concepto del riesgo a fracasar, cuando fundé la empresa, mi madre no estaba del todo convencida. Sin embargo, yo veía claro que no era ningún riesgo. Si, por las razones que fuesen, la empresa no continuase adelante, habría valido la pena. A continuación, menciono algunas cosa que he aprendido:

  • Los impuestos: sé mejor que antes cómo funcionan el IVA, el IS y el IRPF.
  • Sé qué son el plan de empresa, el plan de márketing, el plan financiero… e incluso me atrevería a volver a hacer uno de cada.
  • He aprendido a leer los estados financieros y la contabilidad de una empresa.
  • He conocido a mucha, mucha gente (trabajando en una oficina, no conocí a nadie más que mis compañeros).
  • Sé más que antes de lo que soy capaz.
  • Sé muy bien cómo hacer negocios en Internet.
  • He aprendido a tratar con clientes situados muy alto en la jerarquía.
  • Se me van ocurriendo nuevas ideas de negocio; antes, no veía más allá de mi trabajo.

En fin, seguro que si me paso un rato más, se me ocurrirán más cosas que he aprendido. Todo ello sin tener que pagar un MBA.

Nota final: A pesar de esto, desde que fundé la empresa, mi madre me ha apoyado y me ha conseguido algunos clientes sin yo pedírselo.

El derecho a equivocarse

Comentaba al hilo de la entrevista a Randy Comisar, que una diferencia entre USA y otros países es que, en USA, un fracaso empresarial no se considera un fracaso personal, a diferencia de otros países como España. Sin embargo, en la vida, es habitual equivocarse. A mí no me gusta nada, me enfado mucho conmigo mismo, pero eso no quita que de vez en cuando me pase.

Creo que, sobre todo en el mundo empresarial, tenemos que cambiar nuestra mentalidad mezquina. Salvo los ladrones, corruptos y demás aves de rapiña, quien monta un negocio, lo hace con buenos objetivos. Si fracasa, no hay que mirarlo como un apestado. De hecho, nos puede pasar a nosotros mismos. Pero, por el contrario, si tenemos éxito, generamos mucho beneficio a nuestro alrededor. Parece que de esto, nadie se acuerda. Todo el mundo se queda con que se es un fracasado.

Como reza el título, todos tenemos derecho a equivocarnos y no por eso a ser linchados públicamente.

El mundial y la economía

Hoy me voy a permitir el lujo de filosofar un poco con los últimos acontecimientos.

Ayer, la selección Española se proclamó campeona del mundo. Desde que empezó el mundial, la gente ha estado anestesiada (así se ha podido subir el IVA sin que nadie haya salido a la calle). Sin embargo, esto puede tener un efecto positivo. Hoy, la mayoría de la población española tiene el ego por las nubes. Así las cosas, no hay crisis que se resista. Puede que sea un poco naiv, pero es posible que hoy la gente se olvide de que estamos en crisis y vuelva a consumir de forma habitual. No lo digo yo, sino que lo he oído en algún que otro sitio. Si con ello conseguimos aumentar el consumo interno, la crisis puede estar un poco más cerca de su final.

¿Vosotros que creéis?

Boda

He estado un poco desconectado estos días. Es la razón de no haber escrito. La causa de todo ello es que el pasado 5 de junio me casé. Todos los que habéis pasado por esto, sabéis el tiempo que toma preparar una boda. Luego, por supuesto, me tomé una semana de relax. Ahora estoy de vuelta y pretendo seguir comentado mis puntos de vista sobre el emprendizaje.

Silencio roto

Después de varios meses, he decidido volver a escribir. Sé que mi silencio fue muy abrupto, pero no fue algo premeditado. Por alguna razón, de repente, no quise continuar escribiendo, y eso que tenía artículos pendientes de escribir.

No me ha pasado nada grave. De hecho, no ha habido ninguna novedad destacable en mi vida empresarial. Ya llevamos más de tres años con la empresa, lo cual es un gran logro. Todos sabemos la cantidad de empresas que fracasan antes de esta fecha. Por tanto, no me puedo quejar. Eso sí, no podemos todavía ponernos los salarios que quisiéramos, así que todavía queda camino por recorrer.

Espero volver a escribir como lo hacía antes, al menos con cierto ritmo. Además, he abierto una cuenta en Twitter: @pmonjo.

Empresarios de la crisis

Para hoy, tenía otro artículo preparado. Sin embargo, repasando la prensa de Internet, me he encontrado con un artículo titulado Empresarios ‘made in crisis’. Ya había hablado de ello en el pasado, en varios artículos, pero hoy quiero volver a comentarlo. Se me ocurren varias razones para autoemplearse o crear una micro-empresa en estos tiempos:

  • Los desempleados consumen recursos que los demás crean.
  • Los desempleados tienen más probabilidades de caer en la depresión.
  • La situación actual no va a cambiar de un momento a otro, así que esperar que aparezca otro empleo de la nada, es difícil.
  • Un parado menos es un alivio para todos, empezando por el ex-parado.
  • Tomas las riendas de tu vida en otro aspecto más de la vida.

Seguro que se os ocurren más elementos para esta lista. Para mí, hay uno final, que comentan en el artículo de El Mundo: muchas de estas empresas, que se crean para salir del mal momento, prosperan y generan beneficios.

Presentación

Ya me habéis preguntado alguna vez quien soy y cual es mi empresa. Al principio no tenía mucha intención de decir nada de mí. Algunos de los que me leéis me conocéis personalmente, con lo que no es ninguna novedad para vosotros. Con el cambio de diseño de la web de mi empresa, he decidido contaros un poco más de mí.

Mi nombre es Pedro y, aunque antes vivía en Barcelona, ahora vivo en Madrid (España). Hace unos tres años, dejé mi anterior trabajo como trabajador por cuenta ajena para dedicarme completamente a mi nueva empresa. Ya habréis visto que he hablado de vez en cuando sobre la importancia de la página web, sobre como crear una empresa de Internet, sobre marketing en Internet y, en general, sobre varios temas informáticos.

Con esto, podréis entender un poco a lo que me dedico en Weboptima, el nombre comercial de mi empresa. Se puede resumir en una consultoría o agencia de marketing en Internet. Hacemos todo lo que está relacionado con Internet: diseño de sitios web, posicionamiento en buscadores, publicidad en Google AdWords… y hasta damos cursos sobre marketing electrónico. Así que, ya sabéis, si necesitáis cualquier tema relacionado con Internet, podéis contratarnos. ¡Ah!, eso sí, decid que nos habéis encontrado desde mi blog y así os trataremos mejor 😉

Con esta presentación, no pretendo terminar este blog. De hecho, todavía tengo artículos pendientes de escribir y espero que mi imaginación y mi tiempo me vayan permitiendo escribir más.

Dar pasos adelante

En estos momentos, en mi empresa (pronto revelaré qué empresa es…) estamos dándole vueltas a un tema fundamental de la carrera de un emprendedor: hacer la empresa más grande. Cuando empiezas, eres pequeño, insingnificante, pero muy flexible. Hay pocos gastos fijos y las crisis se pueden capear mejor. Sin embargo, hay una grave limitación: el trabajo de los socios tiene un límite: más de 8/10 horas al día, no se puede trabajar de forma regular. Podemos subir nuestro precio por hora, pero esto también tiene un límite.

Inicialmente, cuando llegamos a esta situación de vez en cuando, lo resolvemos mediante la subcontratación. Busamos una empresa o profesional similar a nuestra empresa y le damos el trabajo. Si tenemos confianza con ellos, no habrá problemas habitualmente, pero siempre existe el riesgo que esta subcontrata se dé a conocer bien ante nuestro cliente y nos lo quite.

La única solución a largo plazo es contratar a empleados. Hay que tener mucho cuidado con este extremo, pues representa un coste fijo. Además, si el empleado nos cuesta X, hay que generar proyectos que signifiquen ingresos por 2X, 3X o más, si se puede. Tampoco hay que olvidar que (al menos en España), X incluye el salario, la Seguridad Social y una provisión por si hay que despedirlo. Vamos, que si un trabajador cobra 1500€/mes, a la empresa le puede llegar a costar 2500€/mes.

Una solución intermedia y temporal pasa por tener un autónomo/freelance inicialmente. Si se ve que los proyectos siguen, contratar a un empleado; en caso de que no se pueda seguir, no hay que despedir a nadie.

Ya os iré contando como vamos evolucinando.