Archivado bajo la categoría ‘Personal’

Empresarios de la crisis

Para hoy, tenía otro artículo preparado. Sin embargo, repasando la prensa de Internet, me he encontrado con un artículo titulado Empresarios ‘made in crisis’. Ya había hablado de ello en el pasado, en varios artículos, pero hoy quiero volver a comentarlo. Se me ocurren varias razones para autoemplearse o crear una micro-empresa en estos tiempos:

  • Los desempleados consumen recursos que los demás crean.
  • Los desempleados tienen más probabilidades de caer en la depresión.
  • La situación actual no va a cambiar de un momento a otro, así que esperar que aparezca otro empleo de la nada, es difícil.
  • Un parado menos es un alivio para todos, empezando por el ex-parado.
  • Tomas las riendas de tu vida en otro aspecto más de la vida.

Seguro que se os ocurren más elementos para esta lista. Para mí, hay uno final, que comentan en el artículo de El Mundo: muchas de estas empresas, que se crean para salir del mal momento, prosperan y generan beneficios.

 

Presentación

Ya me habéis preguntado alguna vez quien soy y cual es mi empresa. Al principio no tenía mucha intención de decir nada de mí. Algunos de los que me leéis me conocéis personalmente, con lo que no es ninguna novedad para vosotros. Con el cambio de diseño de la web de mi empresa, he decidido contaros un poco más de mí.

Mi nombre es Pedro y, aunque antes vivía en Barcelona, ahora vivo en Madrid (España). Hace unos tres años, dejé mi anterior trabajo como trabajador por cuenta ajena para dedicarme completamente a mi nueva empresa. Ya habréis visto que he hablado de vez en cuando sobre la importancia de la página web, sobre como crear una empresa de Internet, sobre marketing en Internet y, en general, sobre varios temas informáticos.

Con esto, podréis entender un poco a lo que me dedico en Weboptima, el nombre comercial de mi empresa. Se puede resumir en una consultoría o agencia de marketing en Internet. Hacemos todo lo que está relacionado con Internet: diseño de sitios web, posicionamiento en buscadores, publicidad en Google AdWords… y hasta damos cursos sobre marketing electrónico. Así que, ya sabéis, si necesitáis cualquier tema relacionado con Internet, podéis contratarnos. ¡Ah!, eso sí, decid que nos habéis encontrado desde mi blog y así os trataremos mejor ;-)

Con esta presentación, no pretendo terminar este blog. De hecho, todavía tengo artículos pendientes de escribir y espero que mi imaginación y mi tiempo me vayan permitiendo escribir más.

 

Dar pasos adelante

En estos momentos, en mi empresa (pronto revelaré qué empresa es…) estamos dándole vueltas a un tema fundamental de la carrera de un emprendedor: hacer la empresa más grande. Cuando empiezas, eres pequeño, insingnificante, pero muy flexible. Hay pocos gastos fijos y las crisis se pueden capear mejor. Sin embargo, hay una grave limitación: el trabajo de los socios tiene un límite: más de 8/10 horas al día, no se puede trabajar de forma regular. Podemos subir nuestro precio por hora, pero esto también tiene un límite.

Inicialmente, cuando llegamos a esta situación de vez en cuando, lo resolvemos mediante la subcontratación. Busamos una empresa o profesional similar a nuestra empresa y le damos el trabajo. Si tenemos confianza con ellos, no habrá problemas habitualmente, pero siempre existe el riesgo que esta subcontrata se dé a conocer bien ante nuestro cliente y nos lo quite.

La única solución a largo plazo es contratar a empleados. Hay que tener mucho cuidado con este extremo, pues representa un coste fijo. Además, si el empleado nos cuesta X, hay que generar proyectos que signifiquen ingresos por 2X, 3X o más, si se puede. Tampoco hay que olvidar que (al menos en España), X incluye el salario, la Seguridad Social y una provisión por si hay que despedirlo. Vamos, que si un trabajador cobra 1500€/mes, a la empresa le puede llegar a costar 2500€/mes.

Una solución intermedia y temporal pasa por tener un autónomo/freelance inicialmente. Si se ve que los proyectos siguen, contratar a un empleado; en caso de que no se pueda seguir, no hay que despedir a nadie.

Ya os iré contando como vamos evolucinando.

 

Un poco de humor

Para acabar, os envío a un vídeo que, aún siendo un poco antiguo, me gustó mucho: http://www.albertofortes.com/blog/?p=592. Me hizo mucha gracia como lo presentó el tema, pero tiene toda la razón.

 

Aceptar el riesgo como algo natural

En el mundo que nos ha tocado vivir, la palabra riesgo es sinónimo del diablo. Casi nadie está dispuesto a asumir ningún riesgo. Es más, exigimos cada vez más al Estado (”papá” estado) que nos garantice de por vida todo lo que tenemos a nuestro alrededor y que nos vaya mejorando todo. Sin embargo, una observación desapasionada de la naturaleza nos muestra que vivir en sí mismo es un riesgo. Cualquiera de nosotros sale mañana a la calle y un borracho al volante nos puede atropellar y matar.

Personalmente, creo que inculcar a la gente que hay un ente superior que se encargará que todos seamos felices y nos evita riesgos es un atraso. Es más, creo que es un grave error. Todos tenemos que asumir que todos nuestros actos conllevan un riesgo:

  • Hay un porcentaje de probabilidades de que una mujer fallezca en el parto en el mundo avanzado. Esto no impide que la mayoría de mujeres deseen ser madres.
  • Cada vez que subimos al coche, podemos sufrir un accidente mortal.
  • Un porcentaje nada despreciable de parejas se separa cada año.
  • Hay terremotos en todas partes del mundo, con miles de muertos.
  • A todos nos pueden atracar en la calle (si no lo han hecho ya, como ha sido mi caso hace varios años).

La lista se haría infinita. Todo es arriesgado. Aún así, nos empeñamos en exigir un control total sobre la vida y que todo esté asegurado.

Obviamente, en el mundo de la empresa, esto tiene una correspondencia inmediata. La mayoría de la gente espera que le den un trabajo y que no haya riesgo de que los despidan. Eso sí, si un día le hacen una oferta mejor, se irá de la empresa sin más problemas. Creo que habría que fomentar el espíritu de riesgo, somo ocurre en USA, para que todos nos diéramos cuenta que la vida es arriesgada, pero que se puede ganar. Montar una empresa es arriesgado, desde luego, pero no imposible y, de hecho, se puede tener éxito más fácilmente de lo que se cree.

PD: Acabo de ver que cometí una falta en el título. Mis disculpas.

 

Las empresas pequeñas en época de crisis

La palabra más importante y que más se oye en las noticias hoy en día es “crisis”. Parece que si no hablas de crisis, no estás a la moda o que vives en otro mundo. En mi empresa se ha notado la crisis, pues clientes que teníamos, han dejado de contratarnos por falta de liquidez por su parte. Sin embargo, por otro lado, hemos ido consiguiendo nuevos clientes que nos permiten seguir adelante.

No tenemos que perder de vista que las noticias sólo hablan de las grandes empresas, igual que los sindicatos, que sólo se preocupan de estas grandes empresas. La empresa de hoy es General Motors y, de rebote, Opel. Todo el mundo habla de que se han salvado X puestos de trabajo, aunque se tendrán que recortar Y. Pero no tenemos que olvidar que estas grandes empresas son eso, grandes empresa, dinosaurios de lento movimiento, con poca flexibilidad, que les cuesta adaptarse a las exigencias del mercado.

Dudo mucho que haya ningún director general de una empresa con más de 1000 empleados que me lea. Todos los que me seguís, con suerte, contratáis a una o dos personas. Por tanto, lo que os quiero decir, es que os aprovechéis de esta situación. Sois mucho más flexibles y, por tanto, tenéis más opciones para adaptaros al medio (hostil, por supuesto).

Hace poco me contaban que las grandes empresas que tienen liquidez, están empezando a subcontratar a empresas más pequeñas, cuando antes subcontrataban a empresa medianas por precios exagerados. Como ya dije, esta es una época de oportunidades y los que tengáis costes fijos muy bajos, tenéis las de ganar.

 

Vuelta tras demasiado tiempo

Hola a todos los que me seguís habitualmente. Habréis visto que han pasado tres semanas sin que haya podido escribir nada. No es que haya desaparecido ni que haya decidido dejar el blog, sino todo lo contrario. Sigo aquí, igual que siempre, pero con mucho trabajo. Tenía un proyecto entre manos que me ha hecho trabajar más de lo que contaba, pero que ya tengo casi acabado.

Hoy me pongo las pilas y os escribo dos artículos.

 

La vergüenza de la industria cinematográfica en España

Esta semana me he leído una noticia que me ha dejado estupefacto: Las subvenciones al cine español superan ya a la recaudación en taquilla. Es para echarse a llorar. Dicho en otras palabras: entre todos, estamos manteniendo unas empresas cuyos productos no son los que demanda el mercado. Es una distorsión increíble. No tengo palabras para explicar lo que siento.

La inmensa mayoría de empresas, tenemos que llegar a los beneficios por nuestros propios medios, mientras hacienda nos cose a impuestos. Pero estos señoritos y señoritas, ponen la mano y el gobierno les da todo lo que quieren. Está claro que es un canje de favores, pues bien es sabido que la mayoría de la gente del mundo del cine español apoya al partido en el gobierno. Por si fuera poco, las empresas de televisión privadas están obligadas a financiar películas europeas.

Creo que los políticos no saben lo que quiere decir exactamente I+D+i, lo que realmente necesitamos para salir de la crisis airosos y con una mejor competitividad.

En fin, ya sé que no es más que una pataleta y que no va a servir de nada lo que yo diga, pero si no lo decía, explotaba.

PD: Si eres autónomo, manifiéstate el próximo 26 de marzo.

 

Motivación vs. Experiencia

Una de mis frustraciones cuando era empleado (y a veces cuando voy a vender mis servicios a otra empresa) es el baremo que utilizan las empresas para contratarte o no. El único parámetro que les interesa es la experiencia: tantos años, tanto vales. Una amiga mía, que luego se hizo empresaria, decía exactamente lo mismo. En cambio, la motivación casi nunca se mide.

Creo que es un error este enfoque. No digo que la motivación tenga que ser la única base de medida, pero sí que se ha de tener mucho más en cuenta. Al cambiar de trabajo, muchos de nosotros hemos querido cambiar de sector o, aún dentro del mismo área, cambiar a otra especialidad. Sin embargo, nos encontramos con una barrera infranqueable: como tenemos experiencia en otra especialidad o sector, no nos quieren, ni que sea para un puesto junior.

No me considero un friki ni un superdotado, pero las tecnologías de la información se me dan relativamente bien. Cuando decidí montar la empresa, me pasé a dedicar a un tema del que no tenía experiencia previa. Ningún empresario me habría contratado para lo que estoy haciendo hace tres años, pero a día de hoy, ya tenemos beneficios. Fue mi socio quien confió en mí ciegamente, sabiendo que podría aprender una nueva tecnología sin problemas.

Así que, ya sabéis, si queréis cambiar de especialidad o incluso de sector, no tengáis miedo por la falta de experiencia. La motivación puede ser igual de importante. Es más, estoy seguro que la motivación es más importante en una empresa la experiencia.

 

¿Mantener los puestos de trabajo

Hoy necesito desahogarme con una pataleta. El presidente del gobierno español ha pedido a los empresarios que mantengan todo el empleo que puedan. Me parece algo increíble que un presidente de gobierno, alguien que tiene el máximo poder en un país, diga estas cosas. Está reconociendo implícitamente que no puede hacer nada más para superar esta crisis. Se nota que ningún presidente de gobierno español ha sido ante empresario ni sabe de qué va tener una empresa.

Lástima que yo sólo sea un simple emprendedor, pero me gustaría poderle decir: ¿qué ayudas está dando a las empresas, para evitar que tengan que despedir a los empleados, cuando no cerrar? Pues lo que hace es todo lo contrario. Mi asesoría fiscal-contable me felicitó el año nuevo contándome que hay una nueva normativa que cumplir que, seguramente, hará aumentar los gastos. De risa.

Si no se le ocurre qué se puede hacer para aumentar el número de empresas o facilitar su continuidad, yo le doy unas cuantas ideas:

  • Modificar todo el proceso para crear una empresa, de tal forma que se necesiten 48 horas máximo y que haya que ir a un solo sitio y a un coste muy barato o nulo. No es una utopía, en otros países ya es así.
  • Reducir el IVA.
  • Reducir el Impuesto de Sociedades.
  • Reducir aportaciones a la Seguridad Social.

¿Qué más se os ocurre? Una vergüenza de gobernantes…