Medidas económicas para PYMES (I)

En estos tiempos de crisis, sólo salen en la TV las grandes quiebras. Lehman Brothers, AIG, Fannie Mae, etc. Sin embargo, muchas empresas pequeñas y medianas cierran cada día que pasan a engrosar las estadísticas oficiales. Hoy mismo comentaban que debido a la reducción de carga de trabajo y plantilla en la fábrica de Opel que hay en Zaragoza, muchos proveedores de Open están también reduciendo plantilla e, incluso, cerrando. Son los típicos efectos dominó.

A esto hay que agregar que las empresas con cierto tamaño, tienen un músculo financiero que les permite seguir adelante en tiempos de crisis. Mientras, las empresas más pequeñas, ante un impago pueden cerrar por falta de liquidez. Esto último es una de las situaciones que más injustas me parecen cuando la pienso. Estamos hablando de una empresa que puede tener beneficios y seguir adelante, pero por culpa de la falta de liquidez por impagos o retrasos en el pago, parece que ha quebrado.

Ante este panorama, he ido leyendo unos cuantos artículos que hablan sobre el tema. Recomiendo los dos siguientes: Medidas que -de verdad- necesitan las PYMES y 10 Medidas para ayudar a las PYMES a resolver la crisis.

En los siguientes artículos yo mismo haré mi lista de las medidas económicas que creo que se deberían tomar para ayudar a las PYMES. No olvidemos que son precisamente estas pequeñas y medianas empresas las que crean la mayor parte del empleo y las que suelen generar más valor añadido. La mayoría de grandes empresas son elefantes a los que les cuesta mucho innovar.

¿Cuánto vale una empresa?

Muchos de los que creamos una empresa, tenemos como objetivo venderla al cabo de unos años. Hay un perfil de emprendedor que no tiene capacidad para el día a día, pero es capaz de mover montañas para conseguir crear una empresa nueva; una vez la tienen montada, ya están pensando en la siguiente. En los sectores de las nuevas tecnologías, hay grandes empresas sin talento o muy anquilosadas que compran empresas nuevas y dinámicas, para cubrir sus carencias. Otras grandes empresas, directamente compran lo que podría ser, en un futuro, su competencia. Para estos dos últimos casos, hay muchos emprendedores que esperan dar un “pelotazo” creando una empresa para venderla a las grandes.

Sea como sea, hay una necesidad de calcular el valor de la empresa, para poder ponerle un precio. No existe una fórmula mágica y muchas veces, los valores por los que se venden son totalmente ficticios, pero sí que puede haber algunas formas de hacer este cálculo.

  • Si acabamos de constituirla, el capital social es todo lo que tiene de valor.

  • Si se trata de una empresa en bolsa, es fácil calcularlo a partir del precio por acción actual. No es un valor absoluto, pero es el que el mercado está dispuesto a pagar por la empresa.

  • Si no estamos en los dos casos anteriores, ya se complica. Si tenemos beneficios, podemos multiplicar dichos beneficios por 2, 5, 10… el valor que consideremos adecuado, pues esto significa que el comprador podría recuperar, idealmente, la inversión en esta cantidad de años.

  • Si todavía no tenemos beneficios, podemos hacer el mismo cálculo anterior, según los beneficios que nos salieron en el plan de empresa.

Los expertos en la materia tendrán otro tipo de parámetros, pero los anteriores creo que pueden servir como punto de partida para los legos en la materia.

¿Qué otros métodos conocéis para calcular el valor de una empresa?

De vacaciones

Como habréis podido comprobar los que me leéis habitualmente, hace diez días que no publico nada. Creo que nunca he pasado tanto tiempo sin escribir. La razón es bien simple: estoy de vacaciones. Para los que vivimios en el hemisferio norte, ahora es la época que hemos estado soñando todo el resto del año.

Ya había comentado en algún artículo anterior, que el empresario no se va realmente de vacaciones. Reconozco que es cierto en mi caso, pues hoy mismo he trabajado, aunque no mucho. Sin embargo, quiero aprovechar al máximo estos días y desconectar todo lo que pueda. Siempre estás un poco pendiente de qué pasará, pero hay que aprender a relajarse, pues luego vienen otros 11 meses de órdago.

¿Qué hacéis vosotros en vacaciones? ¿Cómo compagináis tener una empresa y salir de vacaciones?

Productos financieros para pequeñas empresas

Ya he hablado en varias ocasiones de los problemas de tesorería que tienen las empresas que acaban de empezar: cobrar a más de 30 días y tesorería limitada. Este último mes, yo mismo he visto como en mi empresa esto ha resultado un problema que podría haber sido serio: vas adelantando dinero a una empresa, que no te paga. Al final, ha pagado. Pero para un cliente, pagar es lo menos interesante de todo el proceso, pues supone un gasto que ya le gustaría ahorrarse. A veces me pregunto si deben esperar que nos olvidemos de cobrar.

Los bancos, que ya conocen bien la situación, tienen algunos productos financieros que pueden resultarnos de gran interés. Todavía no he pedido ninguno de ellos, pero ya me he asesorado por si un día tengo que utilizarlos. Los nombres que utilizo son como se denominan en España; seguramente en otros países tienen otros nombres.

  • Línea de descuento. Si nos entregan una orden de pago (letra de cambio, pagaré o recibo normalizado) que vence al cabo de X días, no podremos disponer del dinero hasta que hayan pasado estos X días. Si necesitamos cobrarlo ya mismo, podemos pedirle a nuestro banco que nos adelante el dinero, a cambio de un interés y unas comisiones. No cobramos el total, pero al menos tenemos el dinero cuando lo necesitamos.

  • Cuenta de crédito. Es una cuenta que el banco nos pone a nuestra disposición, con un máximo de crédito. Mientras no la necesitemos, no nos cobran nada (o una cantidad insignificante). Si necesitamos utilizar algo de ese dinero, nos cobran unos intereses en función de la cantidad y el tiempo que hayamos usado ese dinero. Cuando podamos devolver el dinero tomado de esta cuenta, dejamos de pagar intereses.

No creo que haya una única recomendación, pero al menos en mi caso, es mejor utilizar una cuenta de crédito.

Empleados caraduras

Hasta ahora, he tenido la suerte que allí donde he trabajado, he estado rodeado de gente con ganas de trabajar. Siempre ha habido unos más o menos vagos a la hora de ponerse a hacer algo. Pero, que yo recuerde, no ha habido nadie que iba a calentar el asiento de la silla durante 8 horas. A lo mejor alguno de los que habéis trabajado conmigo podéis corregirme…

Mientras eres empleado, esto no importa mucho, a menos que te pasen un “marrón” con frecuencia por culpa de este compañero. Sin embargo, en el momento que nos convertimos en empresario con empleados a nuestro cargo, la situación cambia mucho. En presión blogosférica nos proponen una “hoja de ruta” a seguir cuando nos encontramos ante estos individuos.

Personalmente, todavía no me he encontrado ante esta situación, pero creo que lo que comenta Ángel Medinilla me parece una buena táctica. Espero no tenerla que poner nunca en práctica. Sin embargo, a medida que van creciendo las empresas, esto se hace inevitable.

¿Alguien de vosotros tiene alguna propuesta para enfocar esta situación?

La tesorería en las pequeñas empresas

Todos los que tenéis una pequeña empresa lo sabéis muy bien: la tesorería da muchos quebraderos de cabeza. La causa de este problema es variada:

El resultado es una combinación explosiva para empresas que han empezado con un capital social limitado. Se da con demasiada frecuencia que una empresa puede cerrar por falta de tesorería, cuando en realidad, funciona bien y tiene un buen futuro. El problema es que va a tardar en cobrar, pero sabe que ese dinero es suyo y que, tarde o temprano, llegará a su cuenta en el banco.

Desde mi punto de vista, la situación es imposible de resolver de forma elegante, ya que la ley ampara estos abusos. Se me ocurren dos soluciones posibles (que no son mutuamente excluyentes), aunque no creo que ningún gobierno las lleve a la práctica:

  • Limitar, por ley, el tiempo máximo de pago en 30 días. Por encima de este período, debería estipularse sanciones económicas, en beneficio del proveedor.
  • Eliminar el principio del devengo, de tal forma, que Hacienda cobraría el IVA y el IS sólo cuando nosotros cobramos.

En la práctica, las soluciones que hay que adoptar son de tipo financiero: tener más dinero del que realmente necesitamos. O bien mediante capital social, o bien con una póliza de crédito que el banco nos dé. De esta forma, tendremos las espaldas cubiertas.

Notas del Search Marketing Expo Madrid

Escribo este artículo desde el aeropuerto de Madrid, camino de vuelta a Barcelona. Me he pasado los dos últimos días en el Search Marketing Expo de Madrid. Supongo que muchos os preguntaréis qué es search marketing. La forma más habitual de traducirlo es por marketing en buscadores. Ya he hablado en otros artículos sobre la importancia de tener una página web y de darse a conocer en Internet. En este congreso, se hablaba en exclusiva de ello.

Los apartados más técnicos no los voy a comentar, pues no creo que a la mayoría de vosotros os interese. Sin embargo, todo el tema más cercano al mundo del marketing nos afecta de lleno a la gran mayoría de emprendedores. La necesidad de tener una estrategia de marketing es fundamental, pues tenemos que conseguir que nuestro público objetivo nos conozca. Normalmente, tenemos presupuestos muy limitados y no podemos acceder a prensa, televisión o la radio. En Internet, los precios son mucho más baratos y tenemos más opciones de llegar a nuestro mercado.

Si tengo que hacer un resumen de estas dos jornadas, me quedaría con dos conceptos:

  • El contenido es el rey. Para que nuestra página web sea considerada relevante por los buscadores y sea mostrada a nuestros potenciales clientes, hay que poner gran cantidad de contenido de interés. En otras palabras, hay que publicar información de calidad en nuestra web, de tal suerte que generemos confianza en nuestra marca. El ideal es convertirse en un referente en nuestro sector.

  • El marketing en Internet se está convirtiendo en un marketing social. Traduzco. Es muy útil crear una comunidad que se sienta identificada con nuestros productos o servicios y “alimentarla”. El objetivo es que sea la propia comunidad la que nos haga el marketing.

Como podéis ver, sin necesidad de gastarse grandes cantidades de dinero, podemos conseguir llegar a nuestro público. Nos representará tiempo, pero con muy poca ayuda externa, podemos obtener buenos resultados.

El lenguaje corporativo

Este fin de semana pasado he estado en el Foro de Internet. Como en todo congreso, ha habido ponencias para todos los gustos, unas más interesantes que otras. No voy a resumir aquí las que me han gustado, pues este blog no va de la temática de dichas conferencias. Sin embargo, sí que ha habido algunos detalles que me han llamado la atención y que quería compartir con vosotros.

Una de las ponencias del sábado la dio una mujer que trabaja en Google. Nos venía a hablar de un producto que interesaba a la mayoría de la audiencia (aunque a mí, de momento, no). A medida que la escuchaba, me estaba empezando a preguntar si Google se está convirtiendo en una secta. Cada vez que hablaba de los ingenieros y de los servicios que ofrecía su empresa, lo aderezaba todo con palabras como “fantástico”, “maravilloso”, “buenísimo” y similares. Parecía que estaba leyendo el guión de una obra de teatro. Me llegué a preguntar si les lavan el cerebro y todos los empleados acaban comulgando con la filosofía corporativa. Dejan de hablar de forma natural para hablar el lenguaje corporativo. El público que escuchaba se debía preguntar lo mismo que yo: ¿tan tontos se creen que somos que nos vamos a creer a pies juntillas todo lo que nos dicen?

Os estaréis preguntando que a dónde quiero llegar. Pues bien, reflexioné un poco sobre el lenguaje corporativo y me dí cuenta de que me hacía sentirme incómodo. Google es una gran empresa, un monstruo de dimensiones colosales y no nos podemos sustraer de él. Pero la mayoría de los que me leéis, tenéis pequeñas empresas o soñáis con tenerlas.

Recordad, cuando os dirijáis a vuestros clientes y proveedores, que no piensen que les estáis llamando “tonto” con este lenguaje corporativo. No los subestiméis. Pueden saber mucho más de lo que creéis y si les intentáis engañar, perderéis toda opción con ellos. Yo mismo espero no llegar nunca a hablar de esta manera, considerando poco inteligente a mi audiencia y haciéndoles creer lo que yo quiera a través de un lenguaje que no es natural.

PD: Me había equivocado y creado una página en lugar de un artículo

La contratación de personal

En mi empresa, todavía no me he visto en la necesidad de dar este paso. Bueno, matizo: la necesidad está allí, pero no creo que sea todavía el momento. A día de hoy, los gastos que me supondrá tener un empleado son excesivos. Estos días pasados he visto que no soy el único que está a vueltas con el tema de contratación. Hay varios artículos al respecto en un par de los blogs que sigo.

En general, el principal problema es la legislación (española, se entiende). Aquí, contratar un empleado quiere decir casarse con él/ella, hasta que la muerte (de la empresa o del empleado) los separe. Son leyes muy proteccionistas con los trabajadores, para evitar abusos por parte de patronos de otro siglo, pero que para las PYMES, son una auténtica ruina. Si el trabajador está de baja, por las razones que sea, no se le puede despedir, hay que seguir pagándole y no se obtiene ningún beneficio de él. Además, si en un futuro hay que despedirlo por falta de solvencia, puede que no haya dinero para ello.

Desencadenado lo explica de forma bien fácil en cuanto a números: por cada 100€ que le pagamos como salario, tenemos que reservar 50€ adicionales, para la seguridad social y el hipotético despido. Su recomendación de crear una cuenta de ahorro con todo este dinero adicional me ha parecido muy acertada. Así no nos pillaremos los dedos.

Puedo entender que haya que proteger a las personas de los abusos cometidos por sus jefes, pero yo me planteo lo siguiente:

  • ¿De quién hay que protegerlos, cuando sus jefes no piensan abusar de ellos?
  • Si una empresa trata mal a sus trabajadores, ¿a qué esperan a irse a otra empresa?
  • ¿Por qué las PYMES se miden por el mismo rasero que las grandes empresas?
  • ¿Quién protege a los empresarios frente a los abusos de los empleados?
  • ¿Quién paga al empresario los días de baja del empleado?

Creo que la ley debería cambiar, aunque claro, si un gobierno español intenta siquiera cambiar una coma de la ley actual, tiene una huelga general indefinida hasta que recule. Es, ciertamente, la dictadura del proletariado.

Nociones financieras básicas

Aunque contratemos un asesor fiscal o la contabilidad nos la lleve una gestoría, es fundamental para el empresario tener unas nociones financieras básicas. Razones hay múltiples y seguro que los expertos en finanzas nos darán las suyas. Sin embargo, yo me quedo con la creo más importante: es nuestra empresa y tenemos que saber qué está pasando.

Yo mismo me considero un total lego en la materia. Estudié ingeniería de telecomunicación y, durante la carrera, nos dieron algunas pinceladas de temas de empresa. He de reconocer que a duras penas me acuerdo de algo de entonces. Entre los libros que recomendé ya hay uno que habla, precisamente, sobre finanzas.

Algunos nombres que nos tendrían que sonar si queremos sobrevivir:

  • ROI o Retorno de la Inversión. Si estamos invirtiendo nuestro dinero, querremos saber cuando hemos recuperado lo invertido.
  • TIR. Al contratar un producto financiero, sabemos el interés que nos van a dar (aunque sabemos que el banco nos intentará escatimar algunos euros). La inversión en una empresa es equivalente: pongo un dinero y espero un resultado. A este interés le llamamos TIR. Si este valor no es claramente superior al de un banco, nadie querrá invertir en nosotros, pues el riesgo no vale la pena.
  • IS, IVA, IRPF… Todos sabemos que existen estos impuestos pero, ¿sabemos lo que significan realmente, como funcionan, como pagar el mínimo…?
  • Punto de equilibrio. Inicialmente, gastamos más de lo que ingresamos, pero llegaremos algún a equilibrar ingresos y gastos.
  • Activo. El dinero que tiene (o tendrá) la empresa.
  • Pasivo. El dinero que debe (o deberá) la empresa.

Como he dicho, no es suficiente con que nuestro asesor sepa a la perfección todo esto. Las decisiones las tomaremos nosotros y, sin el conocimiento suficiente, no seremos efectivos.

¿Qué otros conceptos añadiríais? A veces he leído el acrónimo EBIDTA, ¿alguien sabe lo que es?