Los empresarios no son super-héroes

Por fin estoy otra vez ante mi ordenador de forma regular y puedo volver a escribir en el blog. Como ya he comentado, he estado de mudanza y ha sido más complicada de lo que me imaginaba. Era la primera vez que era yo el responsable de hacerlo… y no es fácil. En el fondo, no es algo que me debiera sorprender, pues crear una empresa tampoco es fácil.

De hecho, los empresarios no somos seres de otra galaxia, no tenemos poderes como superman o spiderman. Somos personas de carne y hueso como cualquier otra, al que nos pasa lo mismo que a cualquier hijo de vecino. ¿A qué viene este comentario? A un artículo que leí de Borja Prieto. En él, explica algunos problemas graves que le han pasado en su vida, como un cáncer y tener a su hijo grave en el hospital.

Todo esto viene a colación de la imagen que mucha gente se forma de los empresarios. Que somos super-héroes de ficción y que, gracias a ello, podemos tener nuestra propia empresa. En el fondo, es una forma de autojustificarse para no dar el salto. Si alguien no quiere ser emprendedor, es su decisión. Lo que no puede hacer es buscar razones externas para sus miedos.

El artículo de Borja Prieto es más duro que el mío, así que os lo recomiendo.

Mudanza

Hace hoy dos semanas que escribí mi último artículo. No es que os haya dejado abandonados, es que me he mudado de ciudad y esto me ha supuesto un esfuerzo y tiempo fuera de lo común. Espero poder seguir escribiendo mis experiencias lo antes posible.

¡Hasta pronto!

No tener miedo al fracaso

Me puedo imaginar que una de las razones que alguna gente da para no crear su propio negocio es el miedo al fracaso. Creen que esto les estigmatizaría, que se deprimirán, que la gente a su alrededor los verá como unos fracasados en la vida, que ellos (o ellas) mismos se verán a si mismos como unos inútiles… Considero, personalmente, que eso es una visión muy estrecha de la vida.

A lo largo de la vida, nos equivocamos un montón de veces:

  • Apostando al equipo perdedor
  • Invertir en una empresa o fondo de inversión que no rinde
  • Enamorarnos de la persona inadecuada
  • Decir algo que acaba suponiendo una perdida de una amistad
  • Contestar mal en un examen, aún sabiendo la respuesta correcta

La lista esta se podría alargar indefinidamente. Todos nos hemos equivocado alguna vez en la vida.

La diferencia más importantes entre unas personas y otras es la forma de aceptar este fracaso. Los que ven el vaso medio vacío, creen que equivocarse en un negocio no está permitido y quien lo hace merece ser castigado. Los que ven el vaso medio lleno, aprenden de todos los errores que han cometido, para volver a empezar una vez más, esta vez cometiendo menos errores.

Dejo un par de enlaces a este respecto, que me han parecido muy interesantes:

Para acabar, recomendaros que no dejéis de emprender por miedo a equivocaros. ¡Esto es la vida!

Perder un cliente

Cuando creamos nuestra propia empresa, contamos en ir sumando clientes. En nuestros planes de empresa, empezamos con un cliente, luego dos, luego tres… y así sucesivamente. Hacemos unos cálculos sobre lo que iremos ganando con cada cliente y ponemos un listón para indicar el número de clientes que necesitamos para cubrir gastos.

Sin embargo, tarde o temprano, se pierde un cliente. A mí ya me ha pasado alguna vez. El primero, más que perderlo, fue que no sabía qué quería hacer. Con otros, nos puede pasar que haya un parón, un tiempo muerto en el que el cliente se organiza internamente. Pero hace un mes, un cliente nos dijo directamente que no quería trabajar más con nosotros.

La primera reacción que solemos tener es pensar que lo estamos haciendo muy mal, que tenemos un problema. No obstante, en mi caso, no lo vi así. Podíamos ganar bastante dinero con ellos, sin realizar mucho trabajo. Pero nos estaba costado mucho cobrar y estábamos asumiendo más riesgos de los que podíamos. En el fondo, fue un alivio (aunque todavía nos deben mucho dinero y sabemos que nos costará cobrar).

A que viene todo esto. Pues muy simple: cuando perdáis un cliente, no os desesperéis. Es posible que sea lo mejor para vosotros. Es cierto que perder un buen cliente puede suponer un problema, pero perder un mal cliente, acaba siendo un beneficio para la empresa. Tampoco olvidéis que ganar o perder clientes forma parte del juego de una empresa.

Blog Action Day 2008: pobreza

Hoy es un día especial entre los bloggeros: el Blog Action Day. Aquellos que quieran, una vez al año, tratan (tratamos) monográficamente un tema. De todas formas, intentamos que tenga relación con el argumento central de nuestro blog. El tema de este año es la pobreza.

Desde la perspectiva comunista, la pobreza y la empresa son palabras opuestas: allí donde hay empresas, hay pobreza; el día que se acaben las empresas y se socialicen los medios de producción, dejará de haber pobreza. La verdad es que no puedo estar de acuerdo, pues la historia se ha encargado de desmontar esta teoría. Allí donde ha triunfado la revolución comunista, la pobreza se ha adueñado de la mayoría de la población.

Es más, desde mi punto de vista, creo que la forma que tienen los países en vías de desarrollo de salir de su situación es, precisamente, creando empresas. Un ejemplo de ello lo tenemos en el Grameen Bank. Se trata de un banco que ofrece micro-créditos a personas sin recursos para que pongan en marcha su pequeño negocio. El nivel de impagados es realmente bajo y son las mujeres quienes principalmente se benefician. Con ello se consigue lo que parece increíble: sacar de la pobreza a mucha gente, al tiempo que el banco genera beneficios.

Como ya he comentado en otras ocasiones, cuantas más dificultades se pongan a las empresas, menor será el nivel económico de un país o región. No hay que olvidar que son las pequeñas empresas las que ayudan a reducir el paro. Si, en lugar de tener a la gente sin trabajar y sin cobrar, se les facilita trabajar en una empresa o crear la suya propia, esta gente tendrá dinero para dejar la pobreza. No sólo ganará dinero para sí mismo, sino que al comprar productos o servicios, hará circular ese dinero, generando más riqueza.

Sé que la creación de empresas no es la panacea contra la pobreza. Son necesarias otras muchas actuaciones para superarla, pero es una más y estoy seguro de su utilidad.

Para acabar, a todos aquellos que me leáis y estéis en países del segundo o tercer mundo, creo que sería muy positivo que explicaseis cómo habéis podido mejorar vuestra situación económica gracias a la creación de vuestra propia empresa.

La injusticia del principio del devengo

Este artículo bien podría ser una continuación de mi serie sobre las medidas económicas para PYMES, pero la quiero comentar a parte, ya que me saca de quicio. Según el Plan General Contable:

la imputación de ingresos y gastos deberá hacerse en función de la corriente real de bienes y servicios que los mismos representan y con independencia del momento en que se produzca la corriente monetaria o financiera derivada de ellos

Traducido: pagamos impuestos según emitamos o recibamos las facturas, no cuando realmente pagamos o cobramos. En consecuencia, si emitimos una factura, pero la cobramos en el siguiente trimestre contable, tenemos que adelantar el IVA a Hacienda. Esto me parece una gran injusticia y un grave problema para la liquidez de las pequeñas empresas. Cuando llega el día que hay que pagar el IVA y no tienes dinero, hay que pedir un aplazamiento a Hacienda, con los intereses que esto conlleva.

Vuelvo a decirlo una vez más: las leyes asfixian a los pequeños emprendedores con sus normas absurdas e injustas. Si en España (o en cualquier otro país), los gobiernos quieren que se creen empresas, que se cree riqueza, que baje el paro, etc., tendrán que empezar a cambiar las leyes. En este caso, lo más beneficioso para las empresas pequeñas sería el criterio de caja, es decir, pagar los impuestos por las facturas realmente cobradas. Esto implicaría a la administración pública en las empresas y obligaría al Gobierno a forzar el cobro de las facturas lo antes posible, con los beneficios que esto tiene en las pequeñas empresas. Pero no, los gobiernos siguen considerando a los empresarios como los malos de la película, como en los tiempos de Marx y Engels.

No olvidemos que son las PYMES las que crean el tejido empresarial de un país, riqueza y puestos de trabajo.

Medidas económicas para PYMES (III)

Para acabar con mi serie de medidas económicas para PYMES (primera y segunda), ahí van otras cinco más.

  1. Proteger al pequeño empresario. Las leyes actuales, o bien protegen al trabajador de los desmanes de empresarios decimonónicos, o bien protegen a las grandes empresas que tiene influencias en Moncloa (o en la Casa Rosada o en el Palacio de la Moneda o…) A los pequeños empresarios no los protege nadie de los desmanes de los empleados ni de los abusos de las grandes empresas.
  2. Facilitar la contratación. Sé que mencionar despido libre es como mencionar al diablo. Sin embargo, se ha de buscar alguna fórmula para que las PYMES puedan contratar sin el riesgo que esto supone, al menos en España. Yo mismo no tengo intención de contratar a nadie, ya que el coste que eso me supondrá me resulta prohibitivo. No tengo una varita mágica para este tema, que tan delicado es, pero estoy seguro que hay soluciones.
  3. Leyes específicas para PYMES. No tiene ningún sentido que una empresa pequeña se mida por el mismo rasero que una grande. Esto incluye la legislación laboral (punto anterior), impuestos, seguridad social, etc.
  4. Involucrar a los sindicatos. Los sindicatos sólo se preocupan de las grandes empresas. Al final, lo único que quieren es tener su cuota de poder. No hay más que ver el reciente caso de Alitalia. Si los sindicatos se involucrasen en crear pequeñas empresas y entendiesen el funcionamiento de una PYME, el paro bajaría, uno de sus (supuestos) objetivos.
  5. Cambio en la mentalidad hacia la educación. Esto sí que es un brindis al sol, pues sé que costará muchos años conseguirlo, si se llega a ello. Cada día salen estudios que muestran el nivel de estudios tan bajo que tenemos en España. Si queremos que las empresas tengan buenos profesionales, antes hay que formarlos. Por desgracia, aquí no se mide apenas la formación, sino que se valora la experiencia pura y dura. Esto hace que los estudiantes no vean interés en acabar sus estudios, sino en ponerte a trabajar, ganar dinero y experiencia cuanto antes, para progresar.

¿Qué más añadiríais? Aún podremos montar un partido político con las ideas de todos…

Medidas económicas para PYMES (II)

Dentro del capítulo de las medidas económicas que ayudarían a las PYMES, en tiempos de crisis y en tiempos de bonanza, empiezo con mi lista. Veréis en los artículos que he comentado se repiten algunas medidas.

  1. Reducción de los plazos de cobro por ley. Como ya expliqué al hablar de los pagos en 30, 60 y 90 días, se trata de un poder de negociación. Las empresas grandes “fuerzan” a que las pequeñas les financien a coste nulo. La Comisión Europea está tomando cartas en el asunto. Si de mí dependiese, pondría como límite legal 30 días. Es un plazo más que suficiente para procesar una factura A partir de allí, se podrían exigir cierto tipo de indemnizaciones que deberían ser un % importante, para que pagarla tan tarde no fuese rentable. Esto incluye a las administraciones públicas, que llegan a pagar al cabo de 6 meses (una vergüenza).

  2. Ventanilla única. Un empresario tendría que dirigirse a una única ventanilla para realizar todos sus trámites. Y cuanto hablo de todos, quiero decir TODOS. No me importa que las competencias estén transferidas, ni que la seguridad social y hacienda sean dos ministerios diferentes. Pago mis impuestos y exijo que quien trabaje sea la administración para resolverme los problemas y no al revés.

  3. Facilitar la creación de empresas. Para que se creen empresas, lo primero que hay que hacer es facilitarlo. ¿Cuántas personas habrán desistido de crear su propia empresa, ante el largo y costoso proceso de creación? Como acabo de decir, ya pagamos nuestros impuestos como para que luego nos compliquen la vida.

  4. Adelgazar la administración pública. Tengo amigos y amigas que son funcionarios y me explican como se trabaja dentro. La ley del mínimo esfuerzo impera y hay más trabajadores de los que serían necesarios, ya que por cada vago que hay, hay que contratar a otra persona para que haga realmente el trabajo del vago y el suyo. Bastaría con despedir a toda esta gente que sólo va a calentar la silla y el resto de la población saldríamos beneficiados, incluidas las PYMES.

  5. Dejar de ofrecer ayudas. Prefiero que me bajen los impuestos directamente. Con ello, volviendo al punto anterior, toda la gente que sobra podría despedirse y la administración no lo notaría, pues tendría menos dinero que administrar.

Medidas económicas para PYMES (I)

En estos tiempos de crisis, sólo salen en la TV las grandes quiebras. Lehman Brothers, AIG, Fannie Mae, etc. Sin embargo, muchas empresas pequeñas y medianas cierran cada día que pasan a engrosar las estadísticas oficiales. Hoy mismo comentaban que debido a la reducción de carga de trabajo y plantilla en la fábrica de Opel que hay en Zaragoza, muchos proveedores de Open están también reduciendo plantilla e, incluso, cerrando. Son los típicos efectos dominó.

A esto hay que agregar que las empresas con cierto tamaño, tienen un músculo financiero que les permite seguir adelante en tiempos de crisis. Mientras, las empresas más pequeñas, ante un impago pueden cerrar por falta de liquidez. Esto último es una de las situaciones que más injustas me parecen cuando la pienso. Estamos hablando de una empresa que puede tener beneficios y seguir adelante, pero por culpa de la falta de liquidez por impagos o retrasos en el pago, parece que ha quebrado.

Ante este panorama, he ido leyendo unos cuantos artículos que hablan sobre el tema. Recomiendo los dos siguientes: Medidas que -de verdad- necesitan las PYMES y 10 Medidas para ayudar a las PYMES a resolver la crisis.

En los siguientes artículos yo mismo haré mi lista de las medidas económicas que creo que se deberían tomar para ayudar a las PYMES. No olvidemos que son precisamente estas pequeñas y medianas empresas las que crean la mayor parte del empleo y las que suelen generar más valor añadido. La mayoría de grandes empresas son elefantes a los que les cuesta mucho innovar.

¿Cuánto vale una empresa?

Muchos de los que creamos una empresa, tenemos como objetivo venderla al cabo de unos años. Hay un perfil de emprendedor que no tiene capacidad para el día a día, pero es capaz de mover montañas para conseguir crear una empresa nueva; una vez la tienen montada, ya están pensando en la siguiente. En los sectores de las nuevas tecnologías, hay grandes empresas sin talento o muy anquilosadas que compran empresas nuevas y dinámicas, para cubrir sus carencias. Otras grandes empresas, directamente compran lo que podría ser, en un futuro, su competencia. Para estos dos últimos casos, hay muchos emprendedores que esperan dar un “pelotazo” creando una empresa para venderla a las grandes.

Sea como sea, hay una necesidad de calcular el valor de la empresa, para poder ponerle un precio. No existe una fórmula mágica y muchas veces, los valores por los que se venden son totalmente ficticios, pero sí que puede haber algunas formas de hacer este cálculo.

  • Si acabamos de constituirla, el capital social es todo lo que tiene de valor.

  • Si se trata de una empresa en bolsa, es fácil calcularlo a partir del precio por acción actual. No es un valor absoluto, pero es el que el mercado está dispuesto a pagar por la empresa.

  • Si no estamos en los dos casos anteriores, ya se complica. Si tenemos beneficios, podemos multiplicar dichos beneficios por 2, 5, 10… el valor que consideremos adecuado, pues esto significa que el comprador podría recuperar, idealmente, la inversión en esta cantidad de años.

  • Si todavía no tenemos beneficios, podemos hacer el mismo cálculo anterior, según los beneficios que nos salieron en el plan de empresa.

Los expertos en la materia tendrán otro tipo de parámetros, pero los anteriores creo que pueden servir como punto de partida para los legos en la materia.

¿Qué otros métodos conocéis para calcular el valor de una empresa?