La incertidumbre del despido

Hace unos días hablaba con una persona empleada sobre su situación. Su empresa tenía un cliente muy particular, que le traía de cabeza. Incluso veía la posibilidad de que la despidiesen, por quejas del cliente. Yo intentaba dar mi punto de vista y ver si había alguna opción de arreglar la situación con el beneplácito de todos los implicados. En un momento dado, me dijo que vivía con la incertidumbre del despido.

Esto me dio mucho de que pensar. La principal razón que da la gente para seguir de empleado es tener un sueldo fijo. Sin embargo, no es más que una seguridad ficticia, pues el jefe te puede despedir cualquier día. Yo mismo he pasado por este trance, de ver como una oficina de una multinacional era cerrada por motivos desconocidos y verte en la calle. Además, fue en un momento en el que no había apenas trabajo en mi sector. Hay que recordar que, al ser empleado, se tiene una única fuente de ingresos.

En cambio, cuando se tiene una empresa, esta incertidumbre no se tiene. Es cierto que una empresa puede fracasar. Pero, como empresarios, podemos hacer mucho para evitarlo. Si un cliente se va, podemos redoblar esfuerzos para encontrar otro; o si hay un descenso en la demanda, nos apretaremos el cinturón. Sin embargo, un empleado, poco puede hacer, si le cae mal al jefe o viene su hijo o sobrino a quitarnos el puesto de trabajo.

Una solución al paro: el autoempleo

En España, el paro está desbocado. Cada mes los resultados son peores que el anterior. Lo peor es que los políticos no están haciendo nada para resolverlo. El “buenrollismo” da votos, pero no crea puestos de trabajo. Por si fuera poco, he recibido un correo electrónico que con el dinero que se van a gastar los gobiernos en sacarnos de la crisis, nos lo diesen a cada uno, sería una buena cantidad…

Volviendo al paro, cada día hay noticias de una empresa u otra que cierra o despide a mucha gente. Esta gente, mayoritariamente, se encuentran con que no saben que hacer con su vida. Se les viene el mundo encima. A mí también me han despedido de una empresa, por cierre de sus oficinas y no es algo agradable. Me costó bastante encontrar otro trabajo.

Hoy mismo una amiga mía he hablaba de una empresa que cerraba y que daba trabajo a decenas de personas. La gravedad era mayor en algunas familias que tenían a ambos progenitores trabajando allí. Ante esto, no puedo evitar decir que la culpa es de la propia pareja, por no diversificar los riesgos.

Sin embargo, a casi nadie se le ocurre crear una empresa o, por lo menos, hacerse autónomo. Por el contrario, creo firmemente que es una muy buena solución. Me he detenido a leer este artículo y una persona comenta que no es válido para todo el mundo. Acepto que puede ser así: no todo el mundo tiene la capacidad de montar una empresa. Pero creo que la mayoría sí. De hecho, si he podido yo (y no soy un super-héroe ni nada parecido), otras muchas personas podrán también

¿Mantener los puestos de trabajo

Hoy necesito desahogarme con una pataleta. El presidente del gobierno español ha pedido a los empresarios que mantengan todo el empleo que puedan. Me parece algo increíble que un presidente de gobierno, alguien que tiene el máximo poder en un país, diga estas cosas. Está reconociendo implícitamente que no puede hacer nada más para superar esta crisis. Se nota que ningún presidente de gobierno español ha sido ante empresario ni sabe de qué va tener una empresa.

Lástima que yo sólo sea un simple emprendedor, pero me gustaría poderle decir: ¿qué ayudas está dando a las empresas, para evitar que tengan que despedir a los empleados, cuando no cerrar? Pues lo que hace es todo lo contrario. Mi asesoría fiscal-contable me felicitó el año nuevo contándome que hay una nueva normativa que cumplir que, seguramente, hará aumentar los gastos. De risa.

Si no se le ocurre qué se puede hacer para aumentar el número de empresas o facilitar su continuidad, yo le doy unas cuantas ideas:

  • Modificar todo el proceso para crear una empresa, de tal forma que se necesiten 48 horas máximo y que haya que ir a un solo sitio y a un coste muy barato o nulo. No es una utopía, en otros países ya es así.
  • Reducir el IVA.
  • Reducir el Impuesto de Sociedades.
  • Reducir aportaciones a la Seguridad Social.

¿Qué más se os ocurre? Una vergüenza de gobernantes…

Las oportunidades de una crisis

La palabra crisis está en boca de todos: crisis por allí, crisis por allá. Es la palabra más de moda y la que nos llena los noticieros de la TV. Parece que el mundo va a desaparecer, que todos iremos al paro, que no hay futuro… Ciertamente, hay una crisis mundial provocada por el sector financiero en Estados Unidos. Para quien no lo haya visto, recomiendo este vídeo de Leopoldo Abadía; es una magnífica explicación del origen de esta crisis.

Sin embargo, yo quería hablar de la otra cara de la moneda: las oportunidades que ofrecen las crisis. Como alguno de vosotros ya sabéis, en chino, oportunidad y crisis se escriben igual (o muy parecido, no me queda muy claro). Para todo emprendedor, esto es crucial: ha de aprovechar las oportunidades que se le presentan.

Sé que la mayoría de la gente no pensaría en crear una empresa en estas épocas. No obstante, hay que tener en cuenta algunos detalles:

  • Muchas empresas cierran, con lo que la competencia se reduce.
  • Las empresas que sobreviven a una crisis, tienen muchas opciones de tener mucho éxito en época de bonanza.
  • Se crean condiciones nuevas en el mercado, que dan lugar a nuevas oportunidades de negocio.
  • Muchos precios bajan, con lo que los costes pueden ser más bajos.

En definitiva, quienes tengáis ganas de emprender, no os asustéis por el clima actual de incertidumbre. Si hacéis bien los deberes, con vuestro plan de empresa y un control riguroso de costes, tenéis mucho ganado.

Mis herramientas de productividad

Hoy os voy a comentar como me organizo la información empresarial. En concreto, correo electrónico, contactos y agenda. La premisa de la que partía era: tengo varios ordenadores y un teléfono móvil y quiero tener la misma información accesible desde todos estos dispositivos. A veces estoy de viaje, otras no estoy delante del ordenador; también quiero tener en cuenta el caso de que se me rompa un ordenador o el teléfono móvil. Por supuesto, al menor precio y sin tener que piratear ningún software.

  • Servidor de correo y calendario. Utilizo Google Apps. Por 40€ por año y dirección de correo, tienes 25GB de correo. Inicialmente me parecía un poco caro, sabiendo que hay otros más baratos o gratuitos. Sin embargo, tras probar cuatro servidores distintos, Google ha sido el único que en un año no me ha dejado tirado. Aquí guardo todos mis correos (no borro ninguno ni los descargo al ordenador), mis contactos y la agenda. Puedo acceder a todo ello desde cualquier ordenador y desde casi cualquier teléfono móvil.
  • Tareas. Un gran fallo de Google Calendar es que no incluye tareas. Un evento de calendario ocurre un día a una hora y durante un tiempo. Sin embargo, si quieres marcarte actividades a hacer, pero sin fecha concreta, no puedes. Para ello utilizo Remember The Milk (gratuito).
  • Gestor de correos. Cuando estoy en mi ordenador, prefiero leer los correos desde un programa específico. Para ello uso Mozilla Thunderbird (gratuito). Siguiendo las instrucciones de Google para acceder al correo mediante el protocolo IMAP, lo puedes configurar sin más problemas. Es más, en Thunderbird puedes gestionar todas las cuentas que quieras. Actualmente tengo 4, entre personales y de empresa.
  • Gestor de calendario. Otro tanto pasa con el calendario. Es muy bonito leerlo en la web de Google, pero a mí me resulta más cómodo leerlo en un programa específico. Utilizo Mozilla Lightning, que es una extensión (gratuita) de Mozilla Thunderbird. Para tener el calendario de Google en Lightning, hay que instalar también Google Provider. Las tareas de Remember The Milk se pueden consultar también desde Lightning, aunque no se pueden modificar.
  • Gestor de contactos. Thunderbird tiene su propio gestor de contactos. Para que esté sincronizado con el de Google, existe Zindus, otra extensión más, también gratuita.
  • Sincronización con el móvil. Si vuestro teléfono móvil soporta el protocolo SyncML (la mayoría), podéis sincronizar los contactos y el calendario a través de Goosync. La versión completa cuesta £19.95 al año. En las instrucciones de Google que antes he dado, también explican como tener el correo en el móvil.

Como podéis ver, por muy poco dinero (menos de 100€ al año), podéis disponer de toda la información en cualquier lugar. Recordad que, hoy en día, información = poder.

Espero que alguno de vosotros pueda aprovechar esta información. No es la más fácil, pero no he encontrado otra mejor.

Vivir con menos

Ante todo, desearos un muy Feliz Año 2009.

Estas últimas semanas, Borja Prieto está escribiendo una serie de artículos sobre como prosperar con menos. No voy a hacer un resumen o un copia-y-pega de lo que él pone. Si queréis, también podéis acudir al original que está en inglés: The Power of Less. La idea es bien simple: prescindir de todo aquello que no nos aporta nada en la vida. El concepto es extensible a cualquier persona, pero me voy a centrar en los emprendedores.

Cuando empiezas una empresa, no tienes ingresos y sí (muchos) gastos. Hay que pasarse un tiempo en el que el flujo de caja es negativo. Esto implica no tener un sueldo seguro y estable a final de mes, sino todo lo contrario: no se sabe cuánto ni cuándo podremos pagarnos el salario. En consecuencia, cuantos menos gastos personales tengamos, menos problemática será esta fase inicial. Si esto lo tomamos como hábito, podremos mantener la empresa con más facilidad, pues al tener un gasto menor en salarios, habrá menos problemas de tesorería.

Pero no todo es dinero. El tiempo es otro factor muy importante. Todos los que estáis tras una empresa, sabéis las horas que hay que dedicarse a ella. Muy pocos afortunados trabajan pocas horas y ganan mucho dinero. Si conseguimos eliminar aquellas actividades de nuestra vida diaria que son prescindibles, tendremos más tiempo para nosotros mismos, para nuestra familia, para nuestros amigos…

¿Realmente necesitas pasar tantas horas ante la TV? ¿Estás seguro de que vale la pena cambiar de coche? ¿Es un problema para ti comer más frecuentemente en casa y menos en restaurantes? ¿No es suficiente la casa en la que vives?

¿Qué otras cosas creéis que nos sobran o que no hay que abusar pero que nos influyen mucho?

Ser empleado no es rentable

Hace un tiempo llegué a una presentación que se titulaba Employees Suck. (Por cierto, si queréis hacer pública una presentación vuestra, Slideshare es una buena opción). Es una presentación en inglés en la que hablan de los problemas de ser empleado, al estilo de mi artículo sobre las razones para dejar de ser empleado.

Me quedé con las primeras transparencias, en las que decía:

  • La industria cinematográfica de Hollywood no tienen problemas al no tener empleados (supongo que se refieren a los actores, directores, productores, etc.)
  • Nadie puede trabajar 8 horas seguidas.
  • Los empleados con más talento, pueden llegar a ser hasta 10 veces más productivos que los que tienen menos talento.
  • Pero, como mucho, ganan tres veces más; incluso, sólo un 20% más.

Creo que los números cantan. Como digo en el título, ser empleado no es rentable.

La Navidad y el emprendedor

Todos los que sois emprendedores, sabéis que las vacaciones y el emprendedor no mezclan bien. Es como el agua y el aceite. En verano, suele haber un gran descenso en todas las actividades económicas, con lo que no resulta muy complicado tomarse unos días de descanso. Poca gente lo notará, pues ellos mismos están de vacaciones.

Sin embargo, la Navidad suele ser una situación completamente distinto. Si vendemos artículos de consumo a clientes finales, es posiblemente la época de más trabajo del año. En EE UU, al día después de acción de gracias se le llama Viernes Negro, pues es el día en que los comercios empiezan a tener beneficios, tras todo el año en números rojos. En España y otros países, tras la Navidad llegan los Reyes Magos, con lo que hasta el día 5 de enero, hay una gran fiebre consumista. En consecuencia, suele ser difícil tener vacaciones estos días.

Si no estáis en este primer grupo, puede que estéis en otra situación. Muchas empresas medianas y grandes cierran sus presupuestos para el año siguiente justamente en diciembre. Por tanto, hay que estar ahí para asegurarnos que al año siguiente nos sigan o empiecen a comprar nuestros productos o servicios.

En resumen, planificaros muy bien estos días, que hay mucho beneficio en juego. No descuidéis a la familia, pero tampoco los negocios. Durante la “cuesta de enero” seguro que tendréis más tranquilidad para descansar.

Tener oficina propia

En mi anterior artículo, sobre el ahorro de dinero, diabolic hizo unos comentarios muy interesantes sobre el tema de tener oficina propia. Cuando empezamos, la necesidad de ahorrar costes nos empuja a trabajar desde casa. Esto no es ningún demérito, sino todo lo contrario, ya que estamos ahorrando una gran cantidad de dinero: el propio alquiler, electricidad, teléfono, etc. Muchas empresas pequeñas de nueva creación sucumben al poco tiempo, debido a que no cubren gastos.

Sin embargo, como diabolic muy bien decía, llega un momento en que queremos dar una imagen más “seria” y empezamos a darnos cuenta de que una oficina ayuda en este sentido. Si nuestros clientes sólo tienen nuestro teléfono móvil y por ninguna parte aparece un teléfono fijo, acabarán dándose cuenta. Unos lo aceptarán, pero otros no.

Como yo mismo me encuentro en esta situación y todavía no lo tengo resuelto, voy a contar un poco mi experiencia y lo que diabolic también añade. La idea es que, antes de dar el salto a una oficina real, se intente crear la imagen de que ya se tiene. No quiero decir con esto que hay que engañar al cliente, pero mientras él no pregunte, nosotros no decimos nada.

Para el tema del fax, hay una solución bastante útil: utilizar algún servicio de fax virtual. En España operan varias compañías y yo he optado por una que me ofrece un número 902, que es genérico. También se pueden elegir números de cada provincia, pero realmente el fax se recibe en otro sitio y nos lo reenvían en formato PDF. El coste es muy barato, del orden de 10€/mes.

El número de teléfono, hay que conseguir un número fijo. En esto, aunque todavía no lo he hecho, estoy igual que diabolic, tras la oferta de Vodafone. El objetivo es tener un número de teléfono fijo, pero que se redirija al móvil sin coste extra. Así, en nuestras facturas, tarjetas de visita, sitio web… pondremos un número fijo y un fax, lo que dará una imagen más “seria” de la empresa. Lo pongo entre comillas, pues esto de la seriedad es muy subjetivo y alguien que trabaje desde casa pero haga, creo que tan válido como cualquier otro.

El apartado más delicado es el de la propia oficina. ¿Qué hacemos cuándo un cliente nos quiere venir a ver a nuestra propia oficina? Si le decimos que no tenemos, puede ser un problema. Para ello, existen servicios de oficinas compartidas o virtuales en centros de negocios. Todavía no me he metido en ello, pero ya he visto un poco sobre el tema. Espero poder dar más información al respecto más adelante.

Sí que os pediría que, si alguien tiene experiencia al respecto, la comparta. Seguro que salimos todos ganando.

Ahorrar dinero o ahorrar tiempo

Ahora que me fijo en la fecha del último artículo, hasta me da algo de vergüenza. Espero irlo resolviendo a lo largo de esta semana y ponerme al día.

Uno de los temas que todo nuevo emprendedor es el ahorro de costes. Pensamos en como podremos ir ahorrando dinero de aquí y de allá. Aquí tenéis una lista de consejos para ahorrar gastos. Sin embargo, hay un tema que se ha de tener en cuenta: el binomio tiempo-dinero. Todo lo que ahorremos en dinero, será que lo hemos gastado en tiempo. Si ahorramos tiempo, nos costará dinero.

Por ejemplo, si (como pone en esta lista que os acabo de poner) hacemos la limpieza nosotros mismos, deberemos dedicar cada semana X horas a ello. Si lo contratamos, nos costará Y euros/dolares/pesos… a la semana.

En consecuencia, hay que tener mucho cuidado cuando hablamos de ahorro. Al empezar, no tenemos clientes y mucho tiempo disponible. En el momento que tenemos mucho trabajo, es cuando empezamos a decidir que contratamos a alguien para que nos haga una parte del trabajo.

¿Dónde está el equilibrio? Es muy difícil saberlo. Sin embargo, mi recomendación es que intentemos ahorrar dinero más que tiempo. El tiempo podemos sacarlo de las noches, fines de semana, etc. El dinero es mucho más escaso y cuesta más conseguirlo.