Qué he aprendido al crear mi propia empresa

Siguiendo con el concepto del riesgo a fracasar, cuando fundé la empresa, mi madre no estaba del todo convencida. Sin embargo, yo veía claro que no era ningún riesgo. Si, por las razones que fuesen, la empresa no continuase adelante, habría valido la pena. A continuación, menciono algunas cosa que he aprendido:

  • Los impuestos: sé mejor que antes cómo funcionan el IVA, el IS y el IRPF.
  • Sé qué son el plan de empresa, el plan de márketing, el plan financiero… e incluso me atrevería a volver a hacer uno de cada.
  • He aprendido a leer los estados financieros y la contabilidad de una empresa.
  • He conocido a mucha, mucha gente (trabajando en una oficina, no conocí a nadie más que mis compañeros).
  • Sé más que antes de lo que soy capaz.
  • Sé muy bien cómo hacer negocios en Internet.
  • He aprendido a tratar con clientes situados muy alto en la jerarquía.
  • Se me van ocurriendo nuevas ideas de negocio; antes, no veía más allá de mi trabajo.

En fin, seguro que si me paso un rato más, se me ocurrirán más cosas que he aprendido. Todo ello sin tener que pagar un MBA.

Nota final: A pesar de esto, desde que fundé la empresa, mi madre me ha apoyado y me ha conseguido algunos clientes sin yo pedírselo.

2 thoughts on “Qué he aprendido al crear mi propia empresa

  1. Me encanta la cuarta frase:
    He conocido a mucha, mucha gente (trabajando en una oficina, no conocí a nadie más que mis compañeros).
    No conocer a nadie nuevo es lo peor que te puede pasar profesionalmente.

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