Archive for diciembre, 2008

Ser empleado no es rentable

Hace un tiempo llegué a una presentación que se titulaba Employees Suck. (Por cierto, si queréis hacer pública una presentación vuestra, Slideshare es una buena opción). Es una presentación en inglés en la que hablan de los problemas de ser empleado, al estilo de mi artículo sobre las razones para dejar de ser empleado.

Me quedé con las primeras transparencias, en las que decía:

  • La industria cinematográfica de Hollywood no tienen problemas al no tener empleados (supongo que se refieren a los actores, directores, productores, etc.)
  • Nadie puede trabajar 8 horas seguidas.
  • Los empleados con más talento, pueden llegar a ser hasta 10 veces más productivos que los que tienen menos talento.
  • Pero, como mucho, ganan tres veces más; incluso, sólo un 20% más.

Creo que los números cantan. Como digo en el título, ser empleado no es rentable.

 

La Navidad y el emprendedor

Todos los que sois emprendedores, sabéis que las vacaciones y el emprendedor no mezclan bien. Es como el agua y el aceite. En verano, suele haber un gran descenso en todas las actividades económicas, con lo que no resulta muy complicado tomarse unos días de descanso. Poca gente lo notará, pues ellos mismos están de vacaciones.

Sin embargo, la Navidad suele ser una situación completamente distinto. Si vendemos artículos de consumo a clientes finales, es posiblemente la época de más trabajo del año. En EE UU, al día después de acción de gracias se le llama Viernes Negro, pues es el día en que los comercios empiezan a tener beneficios, tras todo el año en números rojos. En España y otros países, tras la Navidad llegan los Reyes Magos, con lo que hasta el día 5 de enero, hay una gran fiebre consumista. En consecuencia, suele ser difícil tener vacaciones estos días.

Si no estáis en este primer grupo, puede que estéis en otra situación. Muchas empresas medianas y grandes cierran sus presupuestos para el año siguiente justamente en diciembre. Por tanto, hay que estar ahí para asegurarnos que al año siguiente nos sigan o empiecen a comprar nuestros productos o servicios.

En resumen, planificaros muy bien estos días, que hay mucho beneficio en juego. No descuidéis a la familia, pero tampoco los negocios. Durante la “cuesta de enero” seguro que tendréis más tranquilidad para descansar.

 

Tener oficina propia

En mi anterior artículo, sobre el ahorro de dinero, diabolic hizo unos comentarios muy interesantes sobre el tema de tener oficina propia. Cuando empezamos, la necesidad de ahorrar costes nos empuja a trabajar desde casa. Esto no es ningún demérito, sino todo lo contrario, ya que estamos ahorrando una gran cantidad de dinero: el propio alquiler, electricidad, teléfono, etc. Muchas empresas pequeñas de nueva creación sucumben al poco tiempo, debido a que no cubren gastos.

Sin embargo, como diabolic muy bien decía, llega un momento en que queremos dar una imagen más “seria” y empezamos a darnos cuenta de que una oficina ayuda en este sentido. Si nuestros clientes sólo tienen nuestro teléfono móvil y por ninguna parte aparece un teléfono fijo, acabarán dándose cuenta. Unos lo aceptarán, pero otros no.

Como yo mismo me encuentro en esta situación y todavía no lo tengo resuelto, voy a contar un poco mi experiencia y lo que diabolic también añade. La idea es que, antes de dar el salto a una oficina real, se intente crear la imagen de que ya se tiene. No quiero decir con esto que hay que engañar al cliente, pero mientras él no pregunte, nosotros no decimos nada.

Para el tema del fax, hay una solución bastante útil: utilizar algún servicio de fax virtual. En España operan varias compañías y yo he optado por una que me ofrece un número 902, que es genérico. También se pueden elegir números de cada provincia, pero realmente el fax se recibe en otro sitio y nos lo reenvían en formato PDF. El coste es muy barato, del orden de 10€/mes.

El número de teléfono, hay que conseguir un número fijo. En esto, aunque todavía no lo he hecho, estoy igual que diabolic, tras la oferta de Vodafone. El objetivo es tener un número de teléfono fijo, pero que se redirija al móvil sin coste extra. Así, en nuestras facturas, tarjetas de visita, sitio web… pondremos un número fijo y un fax, lo que dará una imagen más “seria” de la empresa. Lo pongo entre comillas, pues esto de la seriedad es muy subjetivo y alguien que trabaje desde casa pero haga, creo que tan válido como cualquier otro.

El apartado más delicado es el de la propia oficina. ¿Qué hacemos cuándo un cliente nos quiere venir a ver a nuestra propia oficina? Si le decimos que no tenemos, puede ser un problema. Para ello, existen servicios de oficinas compartidas o virtuales en centros de negocios. Todavía no me he metido en ello, pero ya he visto un poco sobre el tema. Espero poder dar más información al respecto más adelante.

Sí que os pediría que, si alguien tiene experiencia al respecto, la comparta. Seguro que salimos todos ganando.

 

Ahorrar dinero o ahorrar tiempo

Ahora que me fijo en la fecha del último artículo, hasta me da algo de vergüenza. Espero irlo resolviendo a lo largo de esta semana y ponerme al día.

Uno de los temas que todo nuevo emprendedor es el ahorro de costes. Pensamos en como podremos ir ahorrando dinero de aquí y de allá. Aquí tenéis una lista de consejos para ahorrar gastos. Sin embargo, hay un tema que se ha de tener en cuenta: el binomio tiempo-dinero. Todo lo que ahorremos en dinero, será que lo hemos gastado en tiempo. Si ahorramos tiempo, nos costará dinero.

Por ejemplo, si (como pone en esta lista que os acabo de poner) hacemos la limpieza nosotros mismos, deberemos dedicar cada semana X horas a ello. Si lo contratamos, nos costará Y euros/dolares/pesos… a la semana.

En consecuencia, hay que tener mucho cuidado cuando hablamos de ahorro. Al empezar, no tenemos clientes y mucho tiempo disponible. En el momento que tenemos mucho trabajo, es cuando empezamos a decidir que contratamos a alguien para que nos haga una parte del trabajo.

¿Dónde está el equilibrio? Es muy difícil saberlo. Sin embargo, mi recomendación es que intentemos ahorrar dinero más que tiempo. El tiempo podemos sacarlo de las noches, fines de semana, etc. El dinero es mucho más escaso y cuesta más conseguirlo.