Archive for octubre, 2008

Perder un cliente

Cuando creamos nuestra propia empresa, contamos en ir sumando clientes. En nuestros planes de empresa, empezamos con un cliente, luego dos, luego tres… y así sucesivamente. Hacemos unos cálculos sobre lo que iremos ganando con cada cliente y ponemos un listón para indicar el número de clientes que necesitamos para cubrir gastos.

Sin embargo, tarde o temprano, se pierde un cliente. A mí ya me ha pasado alguna vez. El primero, más que perderlo, fue que no sabía qué quería hacer. Con otros, nos puede pasar que haya un parón, un tiempo muerto en el que el cliente se organiza internamente. Pero hace un mes, un cliente nos dijo directamente que no quería trabajar más con nosotros.

La primera reacción que solemos tener es pensar que lo estamos haciendo muy mal, que tenemos un problema. No obstante, en mi caso, no lo vi así. Podíamos ganar bastante dinero con ellos, sin realizar mucho trabajo. Pero nos estaba costado mucho cobrar y estábamos asumiendo más riesgos de los que podíamos. En el fondo, fue un alivio (aunque todavía nos deben mucho dinero y sabemos que nos costará cobrar).

A que viene todo esto. Pues muy simple: cuando perdáis un cliente, no os desesperéis. Es posible que sea lo mejor para vosotros. Es cierto que perder un buen cliente puede suponer un problema, pero perder un mal cliente, acaba siendo un beneficio para la empresa. Tampoco olvidéis que ganar o perder clientes forma parte del juego de una empresa.

 

Blog Action Day 2008: pobreza

Hoy es un día especial entre los bloggeros: el Blog Action Day. Aquellos que quieran, una vez al año, tratan (tratamos) monográficamente un tema. De todas formas, intentamos que tenga relación con el argumento central de nuestro blog. El tema de este año es la pobreza.

Desde la perspectiva comunista, la pobreza y la empresa son palabras opuestas: allí donde hay empresas, hay pobreza; el día que se acaben las empresas y se socialicen los medios de producción, dejará de haber pobreza. La verdad es que no puedo estar de acuerdo, pues la historia se ha encargado de desmontar esta teoría. Allí donde ha triunfado la revolución comunista, la pobreza se ha adueñado de la mayoría de la población.

Es más, desde mi punto de vista, creo que la forma que tienen los países en vías de desarrollo de salir de su situación es, precisamente, creando empresas. Un ejemplo de ello lo tenemos en el Grameen Bank. Se trata de un banco que ofrece micro-créditos a personas sin recursos para que pongan en marcha su pequeño negocio. El nivel de impagados es realmente bajo y son las mujeres quienes principalmente se benefician. Con ello se consigue lo que parece increíble: sacar de la pobreza a mucha gente, al tiempo que el banco genera beneficios.

Como ya he comentado en otras ocasiones, cuantas más dificultades se pongan a las empresas, menor será el nivel económico de un país o región. No hay que olvidar que son las pequeñas empresas las que ayudan a reducir el paro. Si, en lugar de tener a la gente sin trabajar y sin cobrar, se les facilita trabajar en una empresa o crear la suya propia, esta gente tendrá dinero para dejar la pobreza. No sólo ganará dinero para sí mismo, sino que al comprar productos o servicios, hará circular ese dinero, generando más riqueza.

Sé que la creación de empresas no es la panacea contra la pobreza. Son necesarias otras muchas actuaciones para superarla, pero es una más y estoy seguro de su utilidad.

Para acabar, a todos aquellos que me leáis y estéis en países del segundo o tercer mundo, creo que sería muy positivo que explicaseis cómo habéis podido mejorar vuestra situación económica gracias a la creación de vuestra propia empresa.

 

La injusticia del principio del devengo

Este artículo bien podría ser una continuación de mi serie sobre las medidas económicas para PYMES, pero la quiero comentar a parte, ya que me saca de quicio. Según el Plan General Contable:

la imputación de ingresos y gastos deberá hacerse en función de la corriente real de bienes y servicios que los mismos representan y con independencia del momento en que se produzca la corriente monetaria o financiera derivada de ellos

Traducido: pagamos impuestos según emitamos o recibamos las facturas, no cuando realmente pagamos o cobramos. En consecuencia, si emitimos una factura, pero la cobramos en el siguiente trimestre contable, tenemos que adelantar el IVA a Hacienda. Esto me parece una gran injusticia y un grave problema para la liquidez de las pequeñas empresas. Cuando llega el día que hay que pagar el IVA y no tienes dinero, hay que pedir un aplazamiento a Hacienda, con los intereses que esto conlleva.

Vuelvo a decirlo una vez más: las leyes asfixian a los pequeños emprendedores con sus normas absurdas e injustas. Si en España (o en cualquier otro país), los gobiernos quieren que se creen empresas, que se cree riqueza, que baje el paro, etc., tendrán que empezar a cambiar las leyes. En este caso, lo más beneficioso para las empresas pequeñas sería el criterio de caja, es decir, pagar los impuestos por las facturas realmente cobradas. Esto implicaría a la administración pública en las empresas y obligaría al Gobierno a forzar el cobro de las facturas lo antes posible, con los beneficios que esto tiene en las pequeñas empresas. Pero no, los gobiernos siguen considerando a los empresarios como los malos de la película, como en los tiempos de Marx y Engels.

No olvidemos que son las PYMES las que crean el tejido empresarial de un país, riqueza y puestos de trabajo.

 

Medidas económicas para PYMES (III)

Para acabar con mi serie de medidas económicas para PYMES (primera y segunda), ahí van otras cinco más.

  1. Proteger al pequeño empresario. Las leyes actuales, o bien protegen al trabajador de los desmanes de empresarios decimonónicos, o bien protegen a las grandes empresas que tiene influencias en Moncloa (o en la Casa Rosada o en el Palacio de la Moneda o…) A los pequeños empresarios no los protege nadie de los desmanes de los empleados ni de los abusos de las grandes empresas.
  2. Facilitar la contratación. Sé que mencionar despido libre es como mencionar al diablo. Sin embargo, se ha de buscar alguna fórmula para que las PYMES puedan contratar sin el riesgo que esto supone, al menos en España. Yo mismo no tengo intención de contratar a nadie, ya que el coste que eso me supondrá me resulta prohibitivo. No tengo una varita mágica para este tema, que tan delicado es, pero estoy seguro que hay soluciones.
  3. Leyes específicas para PYMES. No tiene ningún sentido que una empresa pequeña se mida por el mismo rasero que una grande. Esto incluye la legislación laboral (punto anterior), impuestos, seguridad social, etc.
  4. Involucrar a los sindicatos. Los sindicatos sólo se preocupan de las grandes empresas. Al final, lo único que quieren es tener su cuota de poder. No hay más que ver el reciente caso de Alitalia. Si los sindicatos se involucrasen en crear pequeñas empresas y entendiesen el funcionamiento de una PYME, el paro bajaría, uno de sus (supuestos) objetivos.
  5. Cambio en la mentalidad hacia la educación. Esto sí que es un brindis al sol, pues sé que costará muchos años conseguirlo, si se llega a ello. Cada día salen estudios que muestran el nivel de estudios tan bajo que tenemos en España. Si queremos que las empresas tengan buenos profesionales, antes hay que formarlos. Por desgracia, aquí no se mide apenas la formación, sino que se valora la experiencia pura y dura. Esto hace que los estudiantes no vean interés en acabar sus estudios, sino en ponerte a trabajar, ganar dinero y experiencia cuanto antes, para progresar.

¿Qué más añadiríais? Aún podremos montar un partido político con las ideas de todos…