Archive for agosto, 2008

De vacaciones

Como habréis podido comprobar los que me leéis habitualmente, hace diez días que no publico nada. Creo que nunca he pasado tanto tiempo sin escribir. La razón es bien simple: estoy de vacaciones. Para los que vivimios en el hemisferio norte, ahora es la época que hemos estado soñando todo el resto del año.

Ya había comentado en algún artículo anterior, que el empresario no se va realmente de vacaciones. Reconozco que es cierto en mi caso, pues hoy mismo he trabajado, aunque no mucho. Sin embargo, quiero aprovechar al máximo estos días y desconectar todo lo que pueda. Siempre estás un poco pendiente de qué pasará, pero hay que aprender a relajarse, pues luego vienen otros 11 meses de órdago.

¿Qué hacéis vosotros en vacaciones? ¿Cómo compagináis tener una empresa y salir de vacaciones?

 

Productos financieros para pequeñas empresas

Ya he hablado en varias ocasiones de los problemas de tesorería que tienen las empresas que acaban de empezar: cobrar a más de 30 días y tesorería limitada. Este último mes, yo mismo he visto como en mi empresa esto ha resultado un problema que podría haber sido serio: vas adelantando dinero a una empresa, que no te paga. Al final, ha pagado. Pero para un cliente, pagar es lo menos interesante de todo el proceso, pues supone un gasto que ya le gustaría ahorrarse. A veces me pregunto si deben esperar que nos olvidemos de cobrar.

Los bancos, que ya conocen bien la situación, tienen algunos productos financieros que pueden resultarnos de gran interés. Todavía no he pedido ninguno de ellos, pero ya me he asesorado por si un día tengo que utilizarlos. Los nombres que utilizo son como se denominan en España; seguramente en otros países tienen otros nombres.

  • Línea de descuento. Si nos entregan una orden de pago (letra de cambio, pagaré o recibo normalizado) que vence al cabo de X días, no podremos disponer del dinero hasta que hayan pasado estos X días. Si necesitamos cobrarlo ya mismo, podemos pedirle a nuestro banco que nos adelante el dinero, a cambio de un interés y unas comisiones. No cobramos el total, pero al menos tenemos el dinero cuando lo necesitamos.

  • Cuenta de crédito. Es una cuenta que el banco nos pone a nuestra disposición, con un máximo de crédito. Mientras no la necesitemos, no nos cobran nada (o una cantidad insignificante). Si necesitamos utilizar algo de ese dinero, nos cobran unos intereses en función de la cantidad y el tiempo que hayamos usado ese dinero. Cuando podamos devolver el dinero tomado de esta cuenta, dejamos de pagar intereses.

No creo que haya una única recomendación, pero al menos en mi caso, es mejor utilizar una cuenta de crédito.