La utilidad del plan de negocio

Hace unos días leía un comentario relativo a que muchos emprendedores creemos que el plan de negocio no sirve para nada. En estos momentos me puedo considerar uno de ellos: no he sacado casi nada en positivo de haberlo elaborado. Quizás lo más importante es que cuando te pones a escribir, te das cuenta de muchos detalles que no tenías en cuenta antes. Además, si sigues un modelo validado, como el de Barcelona Activa, también ayuda para no dejarse nada. Estoy pensando en especial en aquellos detalles que tendemos a pasar por alto, como puede ser la ley de prevención de riesgos laborales.

Sin embargo, el artículo de Iniciador es muy elocuente en un detalle: esta creencia sólo es aplicable si no tenemos inversores externos. Cuando alguien que no nos conoce invierte en nuestra empresa, en realidad está invirtiendo en lo que le prometemos en un papel. Tiene que ser convincente y creíble. Poneos en su lugar: os viene un completo desconocido y os pide que le dejéis dinero. ¿Se lo dejaríais alegremente o estudiaríais a fondo el caso? En cambio, nosotros mismos confiamos en nuestras posibilidades, no debemos autoconvencernos para ello.

Aunque no me pueda considerar un emprendedor con experiencia, sí que recomiendo no dar excesiva importancia al plan de empresa, si toda la inversión inicial la ponemos nosotros. Sin embargo, si vamos a buscar dinero fuera, este instrumento ha de estar muy bien afinado. En el primer caso, basta con tener una hoja de ruta para ir siguiendo; en el segundo, hay que demostrar hasta el último detalle. Es por eso que, si tenéis que pedir dinero prestado, recomiendo que busquéis un buen asesoramiento para elaborar vuestro plan de negocio.

3 thoughts on “La utilidad del plan de negocio

  1. Me parece que si un externo pone tanta precaucion a la hora de invertir su dinero, uno tiene que poner la misma en caso de invertir el propio, por lo que me parece que se debe hacer un plan de negocios con todas las previsiones aun cuando el capital sea propio, excepto que a uno le sobre el dinero y no tenga objetivos economicos y financieros y no le importe perderlo

  2. Hola Seba:

    No te quito nada de razón. El plan de negocio y, en especial, el plan financierio, hay que hacerlos. Tenemos que estar seguros de que lo que invertimos tiene sentido. Sin embargo, la diferencia (al menos bajo mi punto de vista) es que un inversor externo no nos conoce y no confía en nosotros a priori, mientras que nosotros sí que nos conocemos y confiamos en nosotros mismos. Si esto último no se cumple, entonces mejor no seguir…

  3. También pienso que el plan de negocio es para un tercero (para ese al que le pides financiación y no conoces de nada) porque si lo conoces a lo mejor no necesita que pases el tiempo redactando un plan de negocio y prefiere que ese tiempo sea empleado en otras cuestiones. Si el dinero lo pongo yo y encima me pongo por mi cuenta en la actividad que llevo desarrollando actualmente como trabajador por cuenta ajena, mejor salto a hacer publicidad directamente.

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