Experiencias de otras empresas

Conozco de cerca dos empresas que han vivido su proceso de creación recientemente y hoy voy a explicar, a grandes rasgos, su proceso. Dado que no tengo permiso expreso para publicar sus nombres, omitiré todos los detalles que puedan dar pistas de las mismas. Sí que me gustaría decir que sus ejemplos son los que me han animado a crear la mía, ya que he visto como en ambos casos han conseguido llegar al punto de equilibrio y tener un futuro prometedor.

  • Forma jurídica. Una de ellas eligió ser Sociedad Anónima, mientras que la otra Sociedad Laboral. Esta última, tenía poderosos motivos para ello y creo que fue la mejor opción.

  • Producto. Ambas apostaron por un sector, el tecnológico, que ofrece muchas posibilidades si se elige bien el producto. Hay que tener en cuenta que el desarrollo de un producto, al contrario de un servicio, requiere un gran esfuerzo inicial, en el que no hay ingresos. Se estima que el período máximo de desarrollo debería ser en torno a los 8 meses. Eso sí, una vez acabado, se puede vender tantas veces como se pueda, con un esfuerzo marginal.

  • Capital inicial. La Sociedad Anónima es obvio: un mínimo de 60000€ en bienes y/o efectivo, desembolsado por los socios fundadores. Sin embargo, la otra empresa podía disponer del subsidio del desempleo de sus fundadores, con lo que no necesitaron apenas hacer aportaciones dinerarias personales. Es por eso que esta opción es muy recomendable para aquellos trabajadores que acaban de ser despedidos de una empresa.

  • Subvenciones. Otra vez, las dos empresas acudieron a los mismos estamentos, obteniendo de ellos cantidades razonables de dinero que les permitieron continuar. No olvidemos que una subvención no es la solución a todos los problemas financieros, pero sí una ayuda valiosa.

  • Capital externo. Al menos una de estas empresas ha conseguido atraer capital riesgo.

  • Expectativas iniciales. En ambos casos, hablando con los responsables, pude comprobar que no se cumplieron las expectativas iniciales. Tendemos a ser optimistas con lo que vamos a conseguir y el mercado suele ser muy lento.

Hace ya unos años que empezaron y todavía siguen en funcionamiento, que ya es todo un logro. Como decía, ambas tienen buenas proyecciones de futuro: han ampliado su base de clientes, se han mudado a oficinas más amplias, han aumentado plantilla, están creando nuevos productos, etc.

Con todo esto, ¿qué quiero decir? Pues quería poner un par de ejemplos de start-ups que, a pesar de todos los problemas con los que se hayan podido encontrar, han salido adelante. Así que, si os estáis planteando crear vuestra empresa y tenéis dudas, pensad en estos dos ejemplos.

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