El horario laboral

Tanto si tenemos como si no tenemos empleados, el tema del horario laboral se ha de tener en cuenta a la hora de organizarnos. Es habitual que los socios tengan jornadas maratonianas, trabajando más de 10 horas diarias y fines de semana. Sin embargo, no hay que dejar la vida personal de lado, aunque esto ya lo explicaré en un artículo futuro.

Si no tenemos empleados, la tendencia suele ser al caos. Como no hay un “jefe” que nos vigile (somos nosotros mismos), solemos hacer el horario que nos gusta. Hay personas que prefieren madrugar, trabajar intensamente y tener unas cuantas horas de ocio por la tarde. Otras, por el contrario, son más bien noctámbulas y prefieren trabajar hasta altas horas de la madrugada. Yo, personalmente, soy más bien clásico e intento seguir la misma jornada laboral que he hecho siempre: de 9:00 a 13:30 y de 15:00 a 20:00.

No creo que ninguna sea mejor que la otra, pero sí que es importante ser constante con nuestro horario. Es decir, fijarnos uno y ser estricto con él. Un detalle que no hay que olvidar son los clientes: tenemos que estar localizables, con lo que si dormimos hasta el mediodía, perderemos todas las llamadas de la mañana.

El problema se suele plantear cuando se contratan empleados, ya que estos suelen demandar un horario estricto. Muchos empresarios esperan que sus empleados hagan su mismo horario. Recuerdo una entrevista de trabajo a la que fui al acabar mis estudios en la que nos afirmaban que nuestro horario por contrato eran 8 horas al día, pero que se esperaba de nosotros más horas.

En este aspecto yo soy firme defensor de la flexibilidad y el trabajo a distancia. Un empleado que pueda organizarse el día suele trabajar más a gusto y ofrece más rendimiento que uno que “esté atado a la pata de la mesa”. Además, hay muchos trabajos que se pueden hacer desde casa, lo que le permitirá compaginar mejor su jornada laboral con sus obligaciones personales, especialmente si es mujer con hijos.

Muchos empresarios recelan de que los empleados que están en casa no trabajarán igual. Sin embargo, recientemente leí un estudio que demostraban que las personas con este tipo de flexibilidad acaban trabajando más horas. Además, recordemos que un empleado contento, rendirá más que uno descontento.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *