El riesgo de no tomar una decisión

La vida está llena de decisiones. Desde ya bien pequeños, estamos decidiendo lo que queremos: la ropa, la comida, los amigos, los estudios, la pareja… Normalmente no somos conscientes de que estamos eligiendo. Sin embargo, a medida que crecemos nos tomamos más en serio las elecciones y nos va costando más elegir. Empiezan a surgir las dudas y, según nuestra personalidad, puede que incluso dejemos de tomar decisiones importantes.

Cuando estaba acabando el bachillerato, recuerdo que nos vinieron a ver algunos padres de compañeros, para explicarnos las diferentes opciones a la hora de elegir carrera universitaria. Uno de ellos trabajaba en la banca y nos decía que cuando contrataban a un economista era para que tomase decisiones, que era mucho peor no tomarla. Si la decisión era equivocada, luego se podía arreglar, pero si no se había hecho nada, la situación era peor.

A este respecto, os recomiendo los siguientes artículos.

  • ProBlogger. En un artículo muy enfocado a blogger, Scott comenta el lastre que puede suponer en el futuro no haber tomado una decisión a tiempo. La gente que decidió apuntarse a ciertos movimientos como Digg, cuando eran incipientes, tomaron grandes riesgos, pero los beneficios que podían reportar eran todavía mayores.

  • Iniciador (primera parte y segunda parte). Carlos Mantero ofrece una metodología para tomar decisiones en base a valores económicos. De todas formas, no lo he acabado de entender y necesitaré leérmelo con más calma. Si alguien entiende exactamente como funciona, le agradecería que lo explicase.

Por tanto, cuando tengáis que tomar una decisión, tanto en vuestra vida habitual como empresarial, tomadla, no la retraséis. Ya sé muchas veces cuesta, que tenemos miedo a equivocarnos, que no sabes a ciencia cierta que camino elegir, pero hay que tomar una decisión. Además, cuanto más lo dejemos pasar, más costoso será luego.

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