Vestimenta en el trabajo

Los que me conocéis personalmente, sabéis de mi aversión a llevar trajes de americana y corbata. Los considero tremendamente incómodos, especialmente para estar todo el día delante de un ordenador. No entiendo como en muchas consultoras se exige a sus empleados que vayan así vestidos, aún cuando estén en las oficinas centrales. Lo considero completamente anacrónico.

Desde mi humilde punto de vista, hay que ir cómodo para trabajar. Desde que salimos de casa hasta que volvemos, en el mundo de los negocios actuales, pasarán al menos 10 horas. La teoría de dividir el día en tres partes de 8 horas (trabajo, ocio y descanso), no tiene cabida, especialmente en España. Así que yo abogo por sentirse lo más cómodo posible durante la mayor parte del día.

Es obvio que esto tiene ciertos límites. No concibo ir al trabajo en chándal o en bañador. Tema a parte son talleres, cafeterías, clínicas, gimnasios, etc. Todos tenemos asociado a este tipo de empresas una forma de vestir muy concreta, por razones prácticas o de imagen. En estos casos, creo que la empresa debería suministrar el uniforme, para evitar problemas.

El gran dilema aparece a la hora de visitar un cliente. Por alguna extraña razón, nos creemos que por ir con una corbata, somos mejores y más serios. Como me decía mi socio, vivimos en un mundo de percepciones, no de realidades. Esto hace que una persona bien arreglada dé la impresión de ofrecer mejor servicio que otra persona vestida normal, sin haber comparado realmente las capacidades de cada uno. Por tanto, aquí no puedo recomendar ir con ropa informal a un cliente, a pesar de que me gustaría. Sed vosotros mismos los que decidáis, según la confianza que tengáis con el cliente.

2 thoughts on “Vestimenta en el trabajo

  1. Como informático puedo asegurar que nunca me fiaría de otro informático que lleve traje y corbata…
    Seguro que me intenta timar.
    Por suerte a mi nunca me han exigido ningún código irracional. Para mi seria una buena razón para buscar otros trabajos. Y que conste que tampoco voy vestido como un pordiosero, pero estar cómodo es básico para trabajar bien.

  2. Como dijo el Sr. Guardiola de la Secot, en su charla en las jornadas del Dia de l’Emprenedor:

    “Se puede vestir como se quiera a visitar un cliente. Sólo hay que tener en cuenta esto: El cliente se sentirá cómodo si vas vestido igual como él, un poco mejor, o un poco peor”. Esto quiere decir, que si tu negocio es ir a vender a bancos, ni te se ocurra NO ir vestido con el más impoluto de los trajes y las corbatas; en cambio, si tus clientes son bares, ni te se ocurra ir con traje y corbata, o levantarás recelos…

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