Las tarjetas de visita

Hoy hablo de este tema, pues es precisamente uno de los que tengo pendientes y en los que estoy involucrado ahora. La palabra en sí (tarjetas de visita), no me parece el nombre más adecuado; el nombre en inglés (business cards), resulta mucho más indicativo de su utilidad. Creo que huelga decir que es un elemento imprescindible de todo empresario.

Existen muchas imprentas que hacen tarjetas estándar, a partir de unos pocos modelos. Seguramente, el precio de éstas será bajo. Sin embargo, hay que recordar que esta tarjeta es nuestra presentación ante un potencial cliente. Una buena estrategia comercial consiste en inundar el mercado de nuestras tarjetas. En ferias y convenciones, es moneda habitual de cambio. En consecuencia, es fundamental tener una tarjeta que impacte, que haga que el receptor no quiera deshacerse de ella tan pronto nos ha perdido de vista. Es por esto que recomiendo que se contrate un diseñador para ello o hacerlas uno mismo, si se tiene habilidad con las herramientas de diseño gráfico y buen gusto.

Los datos a incluir en ella son muy personales, aunque la mayoría suele tener un esquema básico:

  • Nombre y logotipo de la empresa
  • Nombre y cargo de la persona (en este caso, nosotros)
  • Dirección de correo electrónico
  • Dirección Web
  • Teléfono de la oficina y/o móvil de la empresa
  • Dirección de la oficina

Dado que hoy en día muchos negocios se hacen vía Internet, recomendaría que el estilo de la página Web y el de las tarjetas fuera el mismo. De esta manera, se estaría creando una imagen de marca. Pensémoslo al revés: ¿qué percepción de nosotros estaríamos transmitiríamos si las tarjetas y la Web fuesen distintas? Entiendo que a veces no quede más remedio, pero se ha de intentar evitar a toda costa. Al menos, el logotipo debería ser el mismo.

Para acabar, me gustaría poner un ejemplo de una tarjeta excepcional, una por la que incluso se pagaría por poseerla. Se trata de la tarjeta de Steve Wozniak, cofundador de Apple junto a Steve Jobs. Evidentemente, una empresa que empieza no tiene el presupuesto para pagarse esta joya, pero es indudable su magnetismo.

Actualización: en flickr tenéis una lista de business cards muy originales, para daros ideas.

3 thoughts on “Las tarjetas de visita

  1. Apunte:
    “Es por esto que recomiendo que se contrate un diseñador para ello o hacerlas uno mismo, si se tiene habilidad con las herramientas de diseño gráfico y buen gusto.”
    Y yo le añadiría que:
    “O bien tener la misma buena suerte que tuve yo y tener una amiga estupenda que se ofrezca a echarte una mano.”
    :)

  2. Vaaaaleeeee 😉

    He de agradecer a Joana todo el esfuerzo que está dedicando a mis tarjetas de visita.

    ¡¡¡Gracias!!!

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