Archive for noviembre, 2006

Inicio del recorrido

Una vez tomé la decisión de que quería crear mi propia empresa, tuve que tomar una serie de decisiones importantes, decisiones que medité mucho y que no tomé a la ligera. La primera fue decirlo en mi antiguo trabajo. La ley marca 15 días como el plazo que el trabajador ha de dar a la empresa, pero yo di más de un mes. Es algo que recomendaría a todo el mundo.

El siguiente paso fue participar en el Día del Emprendedor. Mi socio vino expresamente para la ocasión. He de reconocer que no saqué mucho partido de estas jornadas, pero por razones personales: todavía no teníamos claro hacia donde queríamos ir. De todas formas, aprendí mucho e hice una toma de contacto con el mundo empresarial. Incluso hice algún contacto.

A principios de julio dejé definitivamente mi anterior trabajo remunerado y me centré en mi nuevo proyecto. Recuerdo que las primeras semanas fueron frenéticas. Tenía un montón de cosas pendientes por hacer, pero nada relacionado con el proyecto, así que me tuve que poner a ellas. También, entre mi socio y yo, hicimos una serie de pseudo-brainstormings. Me explico: no fueron propiamente brainstormings, pero hablábamos todos los días sobre las nuevas ideas que íbamos teniendo, dándoles nuevos puntos de vista, etc. Recuerdo incluso una noche que me desperté con una idea, me levanté a escribirla y me surgieron dos más. Tiempo más tarde vi que se había puesto en marcha en Nueva York, así que se ve que mi subconsciente no estaba muy desencaminado. Todas estas ideas, las tengo guardadas a buen recaudo, no sea que en un futuro las podamos llevar a cabo.

Otra de las tareas que me asigné fue la de realizar algunas demostraciones. Cuando teníamos ya unas cuantas ideas que veíamos factibles y que con nuestro presupuesto inicial podríamos cubrir, me dediqué a hacer unos programas para poder demostrarlo ante potenciales clientes. No sé si habrá sido una pérdida de tiempo; espero que luego alguna pueda ser útil.

Finalmente, llegó el verano, ese periodo de tiempo en el que toda España entra en un letargo del que cuesta salir en septiembre. Esto significó que el mes de agosto se puede considerar como perdido, pues no avancé en casi nada. De todas formas, he de reconocer que descansé como no lo había hecho en muchos años y que empecé a madurar un par de ideas, una de las cuales se ha acabado convirtiendo en nuestro negocio inicial.

Ahora que han pasado unos cuantos meses, puedo ver cuan perdido que íbamos durante este tiempo, aunque a este tema le dedicaré un artículo independiente.

 

Día del emprendedor

He creído necesario hacer un artículo en exclusiva para este encuentro que se lleva a cabo anualmente desde 2001. Este evento fue ideado por Barcelona Activa, con lo que inicialmente se realizaba únicamente en Barcelona y con una duración de un día, tal y como su nombre indica. Sin embargo, visto el éxito de las ediciones anteriores, en mayo de 2006 el evento se extendió por todas las comunidades autónomas españolas. Además, en algunos sitios como Barcelona, ya no es el día, sino los días, dado que en un día no hay tiempo material para desarrollar todas las actividades programadas.

Más que recomendar a cualquier futuro empresario que vaya a las jornadas del Día del Emprendedor de su comunidad autónoma, considero que es una obligación ir. Es más, no sólo se debería ir antes de montar la empresa, sino también durante los primeros años, pues la información que allí se ofrece no sólo es para crear un negocio, sino también para consolidarlo y expandirlo.

En mi caso, mi socio y yo fuimos el pasado mes de mayo, cuando tan sólo teníamos una vaga idea de lo que queríamos hacer, con lo que no lo pudimos aprovechar al máximo. Aún así, aprendimos mucho y nos empezó a abrir los ojos de lo que podríamos llegar a hacer. Recogimos una gran cantidad de papeles y dossieres, que luego tuvimos que clasificar, pero no como en las típicas ferias de muestra, sino con información muy valiosa. También lo apuntes de las conferencias fueron interesantes.

A continuación muestro algunos ejemplos de lo que se puede encontrar:

  • Explicaciones de cómo crear la empresa.
  • Fuentes de financiación, incluyendo cajas de ahorros con su propio stand.
  • Cómo crear nuevas ideas de negocio.
  • Ayudas para crear empresas.
  • Oficinas.

Durante estos días, no sólo se recibe información, muy útil por cierto, sino que es una excelente oportunidad de hacer contactos. En un único espacio nos encontramos con personas y empresas que pueden ser nuestros futuros socios, proveedores o clientes. Un empresario que empieza, no puede permitirse el lujo de perderse una oportunidad como ésta.

A pesar de todo, hay algunos fallos. El que yo considero más grave es la falta de unos relaciones públicas que sirvan de enlace entre unos y otros en las sesiones cara a cara. Se percibe cierto desbarajuste y falta de organización. En lugar de haber un espíritu de conocer a nueva gente, se tiende a saludar y hablar con los conocidos. Insisto que aún así, es imprescindible acudir.

Mi socio y yo tenemos bien claro que el año que viene volveremos, esta vez a sacarle más jugo.

Más información aquí.

 

El equipo promotor

No es ninguna novedad hablar de la importancia que el equipo promotor tiene en la empresa. No hay que confundir el equipo directivo con el equipo promotor. Los promotores son los que crean la empresa, pero no tienen porqué dirigirla: pueden ser meros socios capitalistas que contratan a unos empleados para que la dirijan. Sin embargo, en las pequeñas y medianas empresas, ambos equipos suelen estar compuestos por las mismas personas. Por tanto, en lo que queda de artículo, no haré distinción entre ambos y hablaré del equipo promotor. También quiero añadir que lo haré desde mi punto de vista.

Por mi experiencia y por los comentarios que he oído, una característica muy apreciada en los equipos promotores es que sus integrantes se complementen. Es muy habitual que varios compañeros de trabajo o varios compañeros de la universidad decidan unirse para crear una empresa. En sí mismo, este enfoque no es intrínsecamente malo, puesto que es muy recomendable que el sector de la empresa sea conocido por algún promotor. Sin embargo, genera dos problemas que hay que abordar desde el principio.

En primer lugar, todos los miembros del equipo tendrán el mismo perfil, habitualmente técnico. Esto implicará que el área técnica de la empresa será muy sólida, pero el resto de áreas (marketing, finanzas, comercial…) no estarán bien cubiertas. Hay que analizar quién está más capacitado para desempeñar cada rol y asignárselo.

En segundo lugar, puede haber solapamiento entre las funciones de los miembros, que a su vez puede generar fricciones entre los promotores. Por tanto, en estos casos, es muy importante delimitar claramente las responsabilidades y los roles dentro de la empresa.

En el caso concreto de mi empresa, el equipo promotor es complementario. Mi socio tiene un perfil netamente comercial, mientras que mi perfil es eminentemente técnico. Esto nos da la ventaja de tener dos áreas importantes de la empresa bien cubiertas. El resto de roles dentro de la empresa lo hemos distribuido en función del esfuerzo que se requería, de tal forma que cada uno de nosotros tenga la misma cantidad de carga de trabajo, aproximadamente. Yo recomendaría expresamente que se intentase reunir un equipo lo más complementario posible, para evitar los problemas antes mencionados.

Otro tema que suele salir a relucir, es la formación de los miembros. No existe ninguna regla que marque las pautas a seguir en este tema. Como ya he dicho antes, considero imprescindible que al menos un miembro del equipo tenga los conocimientos técnicos del negocio que se quiere emprender. Esto puede implicar desde un ciclo formativo hasta un título universitario. En cuanto a los temas de gestión, tener un MBA no es sinónimo de éxito en la empresa, aunque obviamente ayuda. También es interesante poseer conocimientos de recursos humanos, marketing, logística, etc., según el tamaño de la empresa y el tipo de negocio.

Finalmente, hay unas cualidades que han de tener los promotores en general:

  • Capacidad de asumir riesgos.
  • Adaptación a los cambios.
  • Capacidad de adoptar de decisiones.
  • Planificar y dirigir la empresa.

¿Qué otras características crees que debería añadir? ¿Cómo debe ser el equipo directivo ideal?

 

Dificultades para crear empresas en España

En este artículo voy a comentar las dificultades que se plantean a la hora de crear una empresa. No me referiré a las inherentes de la propia creación, como buscar inversores, analizar la competencia, estudiar el mercado, etc., sino a las trabas que nada tienen que ver con la propia empresa.

En primer lugar está la mentalidad europea, en la cual, ser empresario es sinónimo de perder tu vida personal. Las encuestas muestran como una inmensa mayoría de jóvenes a lo que aspiran en su vida es a convertirse en funcionarios. Es cierto que alguna vez he pensado en ser funcionario, pues ha habido algunos puestos que me han parecido interesantes, pero nunca he movido un dedo para conseguirlo. Supongo que había algo en mí que me decía que ese no era mi camino.

De hecho, la mayoría de los estudiantes de carreras universitarias, una vez obtenido su título, tiene como única aspiración que otra persona les contrate. Esto es especialmente así en el ámbito de las ingenierías, del que yo salgo. Pero si lo pensamos un poco más, abogados, médicos, arquitectos… no tienen esta idea preconcebida de forma tan habitual, pues en sus sectores, hay muchos profesionales que establecen sus despachos profesionales de forma autónoma.

En segundo lugar, la administración pública es otra gran barrera para la formalización de un nuevo negocio. Seguir todos los pasos que se exigen para dar de alta una nueva sociedad, no es precisamente un camino de rosas, sino de espinas. Es algo que supera mi capacidad intelectual: si las empresas son fuente de riqueza, ¿por qué no lo ponen más fácil? En la página Web de BarcelonaNetActiva (en catalán), el enlace “Guia de Tràmits”, explican paso a paso lo que hay que hacer para tener la sociedad funcionando. Dado que nosotros hemos decidido crear una Socidad Limitada, los pasos a dar son los siguientes:

  1. Trámites de apertura y licencias de local
  2. Obtención certificación negativa de nombre o razón social
  3. Acta y estatutos sociales
  4. Escritura pública de constitución
  5. Declaración previa solicitud CIF
  6. Liquidación ITP/AJD
  7. Inscripción Registro Mercantil
  8. Alta IAE
  9. Declaración censal de inicio de actividad
  10. Inscripción de la empresa a la Seguridad Social y altas empresario y trabajadores
  11. Comunicación de apertura del centro de trabajo
  12. Obtención libros de matrícula y visitas

Vista la lista, ¿a alguien le quedan ganas de empezar? Todavía no he explicado lo que cuesta en tiempo y dinero: si se lo dejamos a un abogado, del orden de 1500€ y unas dos semanas de tiempo. Vuelvo a hacer la pregunta: ¿quién quiere crear una empresa? Finalmente, quedan los impuestos que hay que pagar (IRPF, IS, IVA e IAE) y los libros contables que hay que presentar periódicamente. A esta alturas, no espero encontrar muchas manos en alto entre los potenciales empresarios.

Recuerdo que no hace mucho salió una noticia en el telediario que relataba un encuentro entre gobierno y empresarios. La principal petición de los empresarios era que relajasen la burocracia. Yo me sumo a esa petición, ya que considero que la principal razón por la que no se crean más empresas en nuestro país, es culpa de la excesiva burocracia.

 

Fábrica de ideas (II)

Como continuación (y finalización) del artículo “Fábrica de ideas (I)“, paso a enumerar una serie trucos, métodos y sugerencias para generar ideas:

  • Aficiones, gustos, etc. Considero muy importante que el negocio al que nos queramos dedicar sea de nuestro agrado. Simplemente eligiendo una idea que sepamos va a tener éxito, sin tener en cuenta nuestras preferencias, es un gran riesgo. No hay que olvidar que nos vamos a pasar mucho tiempo en nuestro negocio y tenemos que estar a gusto con él.

  • Brainstorming. No sé si hay alguna traducción al castellano de este término (¿lluvia de ideas?). A pesar de no haberlo utilizado, es la forma clásica de generación de ideas, explicado en todos los manuales de gestión de empresas, escuelas de negocios, facultades, etc.

  • Compartiendo las ideas con los demás socios. En las fases iniciales del proyecto, suele haber mucho secretismo alrededor de las ideas. Por tanto, las únicas personas con las que se comentan las ideas personales son los demás promotores. Esto es importante, ya que se producen sinergias, sobre todo si vienen de ámbitos distintos. Un ejemplo particular fue que yo llevaba días dándole vueltas a una idea, pero no se me ocurría el qué; se la comenté a mi socio y tardó cinco segundos en darme la respuesta que buscaba.

  • En el cuarto de baño. Tanto por mi propia experiencia como por lo que me han contado, parece que este lugar de la casa es especialmente adecuado para tener una buena idea. Supongo que se debe a que cuando nos encontramos allí, estamos relajados y desconectamos de nuestra actividad habitual, lo que permite al cerebro ser más creativo. Debo resaltar que esta afirmación no está basado en ninguna evidencia científica.

  • Practicando deporte. Estoy bastante convencido que las razones son las mismas que en el punto anterior. En mi caso, se me han ocurrido algunas ideas en el gimnasio. El principal problema fue que no tenía papel a mano para apuntarla, con lo que estaba ansioso por si se me olvidaba. No me tranquilizaba hasta que llegaba a casa y lo escribía todo.

  • Durante el sueño. Una noche, de madrugada, me desperté de repente con una idea en mente. De esa idea surgieron otras dos más, que apunté inmediatamente. He de decir que la idea que tuve posteriormente la he visto poner en práctica, al menos, en Nueva York.

  • Observar el entorno. Este paso es fundamental, pues el negocio que se quiere montar ha de satisfacer una necesidad del mercado que no está cubierta o que está mal cubierta.

  • Estudiar otros países. Muchos negocios que en países como Japón, Estados Unidos o Alemania triunfan, más tarde o más temprano se implantarán en nuestro país. Una nota de atención: hay casos bien documentados de ideas que en otros países triunfan y en otros no; no hay que creerse que esta es la mejor fuente de ideas.

  • Estudiando a la competencia. Todos nosotros estamos hartos de ver como hay empresas que teniendo un gran mercado, ofrecen productos o servicios de baja calidad. No es nada descabellado fundar una empresa para crear el mismo producto o servicio, pero con una buena calidad.

¿Tenéis alguna sugerencia más que dar a la hora de fabricar ideas? ¿Qué más añadiríais?