Recomendaciones recibidas (I)

A lo largo de estos meses, le he comentado a mucha gente que estoy montando mi propia empresa. La respuesta que he recibido ha sido totalmente positiva. Todo el mundo me ha apoyado y me ha dado ánimos. Algunos incluso han llegado un poco más lejos y me han dado consejos de expertos. Ha sido gente con cierta experiencia o conocimientos y sus ideas me han parecido muy acertadas.

Estos son los consejos que me han dado hasta ahora:

  • Repasar la contabilidad cada mes. Es básico que, una vez al mes, se haga un repaso de la contabilidad para ver su evolución. Con ello, se pueden detectar desviaciones y problemas a tiempo. Es fundamental este detalle, pues en una empresa que empieza, de un mes para otro puede desaparecer por falta de liquidez. De hecho, recuerdo que en mi última empresa, esto se hacía así.

  • Uno y sólo uno hace de director general. Un error muy habitual cuando son varios amigos los que montan la empresa, es querer ser todos directores generales. Ya sea por falta de confianza o por otras causas, a veces se constituyen empresas con direcciones mancomunadas. Está demostrado que muy pocas empresas consiguen salir bien adelante con esta estructura. Por poner un ejemplo un poco extremo: se dice que uno de los éxitos del desembarco de Normandía durante la Segunda Guerra Mundial, fue que sólo lo dirigía una sola persona.

  • Los demás socios, son meros empleados. Como consecuencia de la anterior sugerencia, el resto de socios tienen que trabajar como empleados. Es decir, han de acatar la decisión final que el director general toma. Esto no quiere decir que el sistema es autoritario, sino que todos los socios pueden y deben dar su opinión sobre los temas importantes, pero la decisión final ha de recaer sólo en el director general. Es él quien acierta o quien se equivoca.

  • Una vez al año, los socios capitalistas piden cuentas al director general. Es lo que se conoce habitualmente como junta general de accionistas, si se tratase de una SA. En este momento, los socios empleados, dejan de ser empleados y pasan a ser socios capitalistas de pleno derecho, exigiéndole cuentas al director general. No olvidemos que los socios han invertido un dinero para obtener un beneficio y es la tarea del director general, liderar el equipo para conseguirlo. Este es el momento de felicitar o reprender al director general o, incluso, cambiarlo.

Como se puede suponer, esta lista en tan sólo una pincelada de los consejos que se puedan dar para montar una empresa, pero son los primeros que me han dado. A medida que vaya recibiendo más sugerencias, las iré añadiendo en artículos sucesivos. También quiero insistir en que se trata de ideas recibidas de otras personas, pero que me han parecido muy afortunadas. Esto no quiere decir que sean absolutas ni aplicables a todos los casos.

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