Fábrica de ideas (II)

Como continuación (y finalización) del artículo “Fábrica de ideas (I)“, paso a enumerar una serie trucos, métodos y sugerencias para generar ideas:

  • Aficiones, gustos, etc. Considero muy importante que el negocio al que nos queramos dedicar sea de nuestro agrado. Simplemente eligiendo una idea que sepamos va a tener éxito, sin tener en cuenta nuestras preferencias, es un gran riesgo. No hay que olvidar que nos vamos a pasar mucho tiempo en nuestro negocio y tenemos que estar a gusto con él.

  • Brainstorming. No sé si hay alguna traducción al castellano de este término (¿lluvia de ideas?). A pesar de no haberlo utilizado, es la forma clásica de generación de ideas, explicado en todos los manuales de gestión de empresas, escuelas de negocios, facultades, etc.

  • Compartiendo las ideas con los demás socios. En las fases iniciales del proyecto, suele haber mucho secretismo alrededor de las ideas. Por tanto, las únicas personas con las que se comentan las ideas personales son los demás promotores. Esto es importante, ya que se producen sinergias, sobre todo si vienen de ámbitos distintos. Un ejemplo particular fue que yo llevaba días dándole vueltas a una idea, pero no se me ocurría el qué; se la comenté a mi socio y tardó cinco segundos en darme la respuesta que buscaba.

  • En el cuarto de baño. Tanto por mi propia experiencia como por lo que me han contado, parece que este lugar de la casa es especialmente adecuado para tener una buena idea. Supongo que se debe a que cuando nos encontramos allí, estamos relajados y desconectamos de nuestra actividad habitual, lo que permite al cerebro ser más creativo. Debo resaltar que esta afirmación no está basado en ninguna evidencia científica.

  • Practicando deporte. Estoy bastante convencido que las razones son las mismas que en el punto anterior. En mi caso, se me han ocurrido algunas ideas en el gimnasio. El principal problema fue que no tenía papel a mano para apuntarla, con lo que estaba ansioso por si se me olvidaba. No me tranquilizaba hasta que llegaba a casa y lo escribía todo.

  • Durante el sueño. Una noche, de madrugada, me desperté de repente con una idea en mente. De esa idea surgieron otras dos más, que apunté inmediatamente. He de decir que la idea que tuve posteriormente la he visto poner en práctica, al menos, en Nueva York.

  • Observar el entorno. Este paso es fundamental, pues el negocio que se quiere montar ha de satisfacer una necesidad del mercado que no está cubierta o que está mal cubierta.

  • Estudiar otros países. Muchos negocios que en países como Japón, Estados Unidos o Alemania triunfan, más tarde o más temprano se implantarán en nuestro país. Una nota de atención: hay casos bien documentados de ideas que en otros países triunfan y en otros no; no hay que creerse que esta es la mejor fuente de ideas.

  • Estudiando a la competencia. Todos nosotros estamos hartos de ver como hay empresas que teniendo un gran mercado, ofrecen productos o servicios de baja calidad. No es nada descabellado fundar una empresa para crear el mismo producto o servicio, pero con una buena calidad.

¿Tenéis alguna sugerencia más que dar a la hora de fabricar ideas? ¿Qué más añadiríais?

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One thought on “Fábrica de ideas (II)

  1. Bogotà, Mayo de 2007

    La idéa debe ser muy ambisiosa y muy grande pero a su vez debe ser alcansable y ajustada a la realidad y a las posibilidades en el tiempo.

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