Archive for noviembre, 2006

Mitos del plan de empresa

En la serie de artículos en los que explicaba El plan de empresa, hablaba de este documento como una herramienta de trabajo necesaria para empezar nuestro nuevo negocio. Sin embargo, me gustaría dar un toque de atención a este respecto.

Como muy bien explica Jesús Encinar en este artículo, “Las escuelas de negocio han elevado el Plan de Negocio a los altares”. Hoy en día, parece que lo más importante es hacer un buen plan, que el resto es secundario. Incluso comenta en su artículo que hay concursos al mejor plan de negocio cuyo premio es la financiación. Yo mismo he tenido constancia de este tipo de concursos y me comentaron de uno cuyo premio era 3000€ (parece que ahora lo han duplicado), a cambio de “regalar” el plan de empresa. Y me pregunto yo, ¿cuántas empresas tienen suficiente con 3000€?

Pero no olvidemos que el campo de juego no está regido por un jurado, sino por los clientes. Hasta que no se ha puesto en práctica y han pasado un par de años, no se puede decir nada del éxito del negocio. Hay incluso emprendedores que primero ponen en marcha el negocio y luego redactan el plan, con gran éxito.

Volviendo al artículo de Jesús Encinar, él mismo explica el esfuerzo que le requirió pasar de 140 páginas a sólo 7. Vale la pena recordar que el plan de empresa ha de poderse leer. Pongámonos ahora en la situación de un Business Angel, que tiene dinero para invertir: ¿cómo nos sentiríamos después de leer 140 páginas? ¿Mareados? En cambio, una lectura de 7 páginas, concisas y con toda la información, se lee en 10 minutos y permite seguir con la mente fresca.

Otro ejemplo que me gusta poner es, nuevamente, el que Steve Pavlina explica en este artículo. Casi ningún negocio sigue la pauta marcada en el plan, sino que el éxito del negocio radica en saberse adaptar al mercado. Explicado de otra forma: ningún plan de negocio sobrevive al contacto con el mercado real.

Seguro que muchos emprendedores tendrán experiencias al respecto que contar. Sin embargo, esto no quiere decir que haya que obviar el plan de negocio. El plan de negocio nos ha de servir para asegurarnos que al menos hay un plan viable, tal y como explicaba en El plan financiero, es decir, que en el peor de los casos, obtendremos beneficios. Además, el plan de empresa sirve para clarificar conceptos, para descubrir los costes ocultos, para fijarse objetivos, etc.

 

El plan financiero

Este es el último artículo sobre el plan de empresa. En la primera parte, explicaba el Plan de empresa en general y en la segunda, el Plan de marketing. En este artículo hablaré del segundo pilar del plan de empresa: las finanzas.

Esta parte del plan es posiblemente las más delicada, pues es muy fácil equivocarse. El plan de marketing requiere tiempo y esfuerzo, pero son bastante claros los pasos que hay que hacer. Aquí, con tantos números, hay que tener mucho cuidado.

El primer paso es obtener todos los datos de partida. Esto incluye: inversiones iniciales, costes fijos y variables, los precios de los productos y servicios, estimaciones de venta, sueldos, capital social inicial, etc. Hay que destacar que estas cifras han de ser las del peor caso, es decir, el mínimo de ingresos y el máximo de gastos. Como se puede apreciar, sólo este primer paso ya representa un reto, pues para fijar el precio y estimar las ventas no hay ninguna regla. También ahora se puede apreciar la necesidad de hacer en primer lugar el plan de marketing, pues de allí saldrán la mayoría de estos números. Una recomendación que he recibido es pedir presupuesto de todo lo que se pueda: un plan de empresa con sus correspondientes presupuestos, tiene más valor.

A partir de estos datos, se han de hacer toda una serie de cálculos. Dado que los no financieros no conocemos qué tipo de operaciones se han de hacer, recomiendo el uso de herramientas informáticas apropiadas. Si se hace el plan de empresa a través de Barcelona Activa, se ofrece una hoja de cálculo muy completa, que hace un montón de cálculos por nosotros. Seguramente existen otras herramientas informáticas más sofisticadas, pero no me he dedicado a buscarlas. Se puede hacer manualmente, pero como he dicho, el riesgo de error es alto.

Algunos resultados interesantes de obtener son:

  • Tesorería mes a mes. Es recomendable calcularlo para dos años al menos. Con eso, se puede comprobar si hay liquidez suficiente durante todo el tiempo, es decir, si se van a poder pagar los gastos.

  • Resultados anuales. En algún momento deberá haber beneficios.

  • Punto de equilibrio. Momento en el cual los ingresos igualan a los gastos.

  • Balance de situación. Comprobar cómo está la situación de la empresa al cabo de los años.

Como resultado de este análisis, se pueden sacar dos conclusiones importantes:

  • La viabilidad del negocio. Si en ningún momento se ve que vaya a haber beneficios, entonces hay que plantearse si vale la pena empezarlo. El tiempo y dinero que se ha dedicado habrá sido mucho menor que si se empieza sin hacer los cálculos y se fracasa. Recordemos que estamos en el peor de los casos, con lo que si aún así se vislumbran beneficios, podemos estar razonablemente confiados en que el negocio es viable.

  • El capital social inicial. Como ya he comentado antes, uno de los resultados a obtener es la tesorería, si va a haber liquidez hasta llegar al punto de equilibrio. Esto nos condicionará el capital social, para que vaya soportando los meses iniciales en los que los gastos son superiores a los ingresos.

 

El plan de marketing

Este artículo forma parte de la serie iniciada con El plan de empresa. En estos artículos estoy hablando de la importancia de redactar el plan de empresa, así como las partes más importantes del mismo.

El primer paso que se debería hacer, a la hora de crear un plan de empresa, es un estudio de marketing. La razón es que a partir de este estudio, se puede elaborar el resto del plan de negocio, especialmente el plan financiero. La importancia del plan de marketing radica en que nos desvelará muchas claves del mercado al que nos dirigimos. Si dicho mercado ya se conoce, es lógico que resultará más fácil, pero no por ello se debe obviar.

Desde mi punto de vista, existen dos estudios, independientes el uno del otro, que se han de llevar a cabo. Es posiblemente la parte más difícil del plan de negocio, pues implica entrevistarse con gente externa, que no siempre puede estar dispuesta a explicarnos todo lo que deseamos.

  • Análisis de la competencia. Hay que estudiar a fondo la competencia: servicios o productos que ofrecen, facturación, número de clientes, precios… Es habitual que no se puedan obtener todos estos datos, pero cuántos más se consigan, lógicamente será mejor. Un error que he podido comprobar que ocurre frecuentemente es creer que nuestro mercado no tiene competencia. En este caso hay que preguntarse porqué no existe dicha competencia; salvo en casos muy concretos, la razón suele ser que no hay mercado y que, por tanto, nadie se ha atrevido a invertir en este tipo de negocio. Otras veces el problema es que no se conoce a las empresas competidoras y hay que buscarlas. En cualquier caso y en contra de la creencia popular, hay que señalar que la competencia es buena, por dos razones: indica que hay beneficios a obtener y que los clientes estarán tranquilos al ver que nuestros servicios no son disparatados. La metodología de este estudio es hacerse pasar por un potencial cliente para obtener los precios. Para el resto de datos, hay que acudir a organismos como la cámara de comercio.

  • Análisis de mercado. Con este estudio conoceremos nuestro mercado objetivo: quiénes son nuestros clientes, dónde están, cuánto están dispuestos a pagar, qué servicios o productos necesitan, etc. En el caso de que nuestros clientes sean otras empresas, la metodología consiste en obtener un listado de nuestros potenciales clientes. Se prepara un cuestionario y se conciertan entrevistas con la persona adecuada de la empresa objetivo. En el caso de que sea el gran público, hay que hacer encuestas. Se recomienda, a parte de utilizar los resultados en el plan de empresa, generar un informe que pueda publicarse; este informe se puede utilizar también como una herramienta de marketing, ya que se puede publicar en diferentes medios, sirviendo como promoción de nuestro futuro negocio.

Como resultado de estos análisis, tenemos claramente delimitado nuestro producto o servicio, pues sabemos qué es lo que la competencia hace y lo que nuestros potenciales clientes necesitan. A partir de aquí, podremos diseñar nuestros productos o servicios, los costes que van a tener, el precio, el proceso de fabricación o realización, los empleados necesarios, etc. Es, pues, la piedra angular de nuestro plan.

 

El plan de empresa

Con este artículo empiezo una nueva serie, en los que explicaré el plan de empresa (también llamado plan de negocio). Este primero versará en general sobre el plan, mientras que los siguientes entraran en partes del mismo, como el plan de marketing y el plan financiero.

Se me hace difícil remarcar la importancia del plan de empresa, ya que yo mismo he estado tentado de dejarlo a medio hacer. Sin embargo, tengo que recalcar claramente que todo el mundo debería hacerlo. Esto no quiere decir que a la hora de constituir el negocio nos lo vayan a pedir como parte de la documentación, ya que no es obligatorio. Sin embargo, una de las mejores garantías de éxito de nuestra empresa es este plan. Vayamos un poco paso a paso las razones para hacerlo y su composición.

Lo primero que cabe destacar es que sólo el emprendedor debería redactarlo. Habitualmente subcontratamos todo aquello que no es el centro del negocio o con lo que no estamos familiarizados, como sería un abogado o un gestor que se encarguen de todos los trámites de constitución. Sin embargo, el plan de empresa es algo “íntimo”. De hecho, es el único que lleva en la mente la idea de negocio, con lo que nadie como él para escribir lo que tiene en la cabeza. Cualquier otra persona que intente documentarlo, no conseguirá llegar al grado de precisión de la persona que ha tenido la idea. Otra cosa es que se puede (incluso diría, debe) buscar asesoramiento profesional para asegurarse que está bien hecho.

Una razón muy corriente para no pasar por esta fase es que no se van buscar financiación externa. Pero no hay que llevarse a engaño. Es cierto que una entidad de capital riesgo o una administración pública revisarán con lupa nuestro plan de negocio antes de dejarnos su dinero. Pero hay que verlo desde otro punto de vista: si una entidad externa no invierte en nosotros, quiere decir que no hay suficientes garantías de éxito, con lo que ni nosotros mismos deberíamos gastar nuestro dinero en ello.

La estructura del plan de empresa es totalmente variable. No hay ninguna plantilla, sino que se puede aplicar la máxima de “cada maestrillo tiene su librillo”. En mi caso, estoy siguiendo el modelo que ofrece Barcelona Activa, a través de su página Web. De todas formas, hay una serie de apartados que estarán en todos:

  • Currículum de los socios fundadores. Aquí se explicará quienes son los fundadores.

  • Plan de marketing. Se desarrollará en una próxima entrega.

  • Plan financiero. También se verá más adelante, en otro artículo.

  • Plan de producción. Descripción de cómo se fabricará el producto o cómo se llevará a cabo el servicio.

  • Plan de recursos humanos. Se explicará qué personal hace falta.

Querría añadir una anécdota propia al respecto. Yo creía que tenía la idea lo suficientemente madura para empezar. De hecho, tenía el plan financiero listo. Sin embargo, un día, con mi socio, nos pusimos a repasar los números y nos dimos cuenta que no sabíamos con exactitud los costes variables: nos los habíamos inventado, suponiendo que eran correctos. Rehaciendo los cálculos de una forma más precisa, no nos quedaba tan claro que los precios que estábamos poniendo fueran los adecuados. Fue una alarma que el propio plan de empresa nos dio. Si nos hubiéramos lanzado, es posible que hubiésemos perdido mucho dinero.

Para acabar, un par de comentarios al respecto del plan de empresa. No es sinónimo de éxito, pues la evolución real del negocio pueden ser peor que el escenario más pesimista. Sin embargo, las probabilidades que esto ocurra, son bajas, pues habitualmente se redacta teniendo en cuenta un caso muy desfavorable. También está demostrado, que muchas empresas que fracasan, lo hacen por falta de plan de negocio. Un análisis a posteriori saca a la luz problemas que se podrían haber detectado antes, en un plan de empresa.

 

Libros recomendados (II)

Esta es la segunda parte de la serie de artículos que comencé aquí, sobre los libros que yo recomendaría a un emprendedor que empieza. Esta serie no está cerrada, pues si con el tiempo veo que hay más libros que puedan parecer interesantes, los iré añadiendo en nuevos artículos.

El vendedor de tiempo”; Fernando Trías de Bes; Ed. Empresa Activa. Este libro no es propiamente una referencia por sus contenidos, sino más bien una sátira del sistema económico actual. El protagonista funda una empresa que vende… tiempo. Inicialmente, un tarro con cinco minutos de tiempo de tal forma que quien lo compre y lo abra, puede disfrutar de cinco minutos para sí mismo. La trama se va complicando, hasta que produce la quiebra del sistema económico del país. La moraleja que se extrae es que los sistemas económicos deben basarse en los ciudadanos, no aprovecharse de ellos y hacerlos esclavos del propio sistema, ya que se corre el riesgo de rebelión silenciosa.

El emprendedor visionario”; Marc Allen; Ed. Empresa Activa. El objetivo fundamental de este libro es aconsejar como ha de actuar el emprendedor, empezando por redactar minuciosamente el plan de empresa. En lugar de ofrecer una serie de consejos aburridos, el autor narra su propia historia, cuando fundó su propia empresa e introduce a la gente que le ayudó a dicha creación. De esta manera, la narración se hace amena. Al final de cada capítulo, hace un resumen de los puntos importantes aprendidos. Desde mi punto de vista, el enfoque en forma de historia real hace muy fácil la lectura de este libro y los resúmenes son de gran utilidad, para ir recordando con el paso del tiempo. De todos los libros que he mencionado hasta ahora, considero que éste es el más importante para los empresarios noveles.

Contabilidad y finanzas para no financieros”; Oriol Amat; Ed. Deusto. Una gran cantidad de empresarios no tiene la formación adecuada en empresariales, entre los que me encuentro. En muchos estudios, se imparten asignaturas sobre economía, pero que no son más que breves pinceladas de la realidad. Además, habitualmente la gestión financiera se subcontrata a una asesoría contable, ya que los precios son bastante asequibles, incluso para una empresa que acaba de empezar. Sin embargo, es imprescindible conocer el funcionamiento de la contabilidad, para analizar los resultados y tomar las decisiones correctamente. Este libro es un resumen de los fundamentos de la contabilidad que todo empresario debería conocer. Como su nombre indica, está enfocado a personas sin formación en finanzas.

 

Libros recomendados (I)

Este es la primera parte de una serie de dos artículos en los que hablaré de unos libro que me he leído, que me han parecido muy interesantes y, por tanto, recomiendo. En este primer artículo hablaré de libros que se podrían englobar dentro del epígrafe de “autoayuda”, aunque son también totalmente aplicables a la empresa. De hecho, algunos de estos libros han sido publicados por la editorial Empresa Activa.

¿Quién se ha llevado mi queso?”; Spencer Johnson, M.D.; Ed. Empresa Activa. Es posiblemente el libro más conocido de los que voy a comentar. Un clásico entre los libros de este estilo. No voy a hacer un resumen del libro, sino de la moraleja. Tenemos que aceptar que estamos en un mundo en constante cambio. Siempre me gusta poner el ejemplo de “Alicia en el País de las Maravillas”: en un momento dado, Alicia ve que todo a su alrededor se mueve y ella debe correr para mantenerse en la misma posición relativa al resto de objetos que la rodean. Éste es nuestro mundo actual. Hasta hace 100 años, los cambios se producían tras varias generaciones; ahora es de año en año. Estas modificaciones de nuestro entorno se producen tanto a nivel personal (rupturas de pareja, pérdidas de seres queridos, etc.) como profesional (pérdida de trabajo, aparición de nuevos competidores, etc.). En consecuencia, tenemos que aceptar estos cambios como naturales y verlos desde el lado positivo.

Los diez secretos de la Abundante Felicidad”; Adam J. Jackson; Ed, Sirio. Alguien se preguntará qué hace un libro sobre la felicidad aquí. Yo creo que tiene su cabida, ya que no olvidemos que si estamos creando una empresa, es para estar mejor que antes, no peor. Es fundamental crear una empresa con la que nos sintamos a gusto. Además, dos de estos secretos son “el poder del momento” y “el poder de las metas”, que son totalmente aplicables a la dirección de una empresa.

La buena suerte”; Álex Rovira Celma y Fernando Trías de Bes; Ed. Empresa Activa. Se trata de un libro en la línea de “¿Quién se ha llevado mi queso?”. La trama es una leyenda de caballeros medievales en la que dos caballeros van en busca del trébol de cuatro hojas, predicho por el mago Merlín. Uno de los caballeros considera que el trébol es para él, que se lo merece sin necesidad de hacer esfuerzo alguno. El otro caballero, se dedica a preparar una zona del bosque para que allí crezca dicho trébol. Ni que decir tiene, que es este último quien se lo lleva. La moraleja dice que para tener Buena Suerte, hay que prepararse para ello. La suerte, el azar, sí que puede llegar hasta nosotros de forma aleatoria, pero si nosotros no creamos las circunstancias adecuadas para la Buena Suerte, ésta nos abandonará. Nuevamente, podemos aplicar las enseñanzas de esta historia tanto a nuestra vida personal como profesional. En concreto, el mejor ejemplo aplicado a la empresa es redactar el plan de empresa, pues allí iremos escribiendo como queremos tener Buena Suerte con la empresa y haremos todo lo posible por conseguirlo. La alternativa, crear una empresa esperando que todo salga bien, no suele dar los frutos deseados.

Para acabar, me gustaría preguntaros si alguno de vosotros recomendaría algún libro más, a parte de estos. ¿Qué libro añadirías a esta lista?

 

Barcelona Activa

“Barcelona Activa es la Agencia de Desarrollo Local de Barcelona, el instrumento para el diseño y ejecución de las políticas del Ayuntamiento de Barcelona referentes al empleo, la cooperación empresarial y el fomento del espíritu emprendedor.”

Ya he hablado un par de veces de Barcelona Activa, en Perdidos y Día del Emprendedor. La definición que ellos dan de sí mismos es bastante clara: se trata de un organismo creado por el ayuntamiento de Barcelona, con el triple objetivo de mejorar la situación laboral de los residentes en Barcelona, aumentar la competitividad de las empresas de la ciudad y fomentar la creación de negocios. Recomiendo encarecidamente que se visite su portal Web, así como el de BarcelonaNetActiva.

Dado que mi situación es la creación de una empresa, de momento me he centrado en los servicios que ofrece para emprendedores y es esto lo que describiré a continuación. Para poder disfrutar de estos servicios, el primer paso es acudir a una sesión introductoria. En ella se explica todo lo que Barcelona Activa ofrece a los nuevos emprendedores. Además, en mi caso, me abrió la mente, para entender mejor todo el proceso de creación de una empresa. Quiero recalcar que esta sesión es obligatoria para poder utilizar los recursos de este organismo. Al finalizar esta introducción, te toman los datos para pasar a ser miembro de esta comunidad.

A partir de aquí, puedes utilizar los recursos que ofrecen, entre los que se encuentran:

  • Seminarios monográficos. Se tratan diversos temas: plan de márketing, plan financiero, impuestos, etc. Su duración es de tres horas cada uno. He acudido ya a varios y, en general, me han parecido muy interesantes y constructivos. Son especialmente útiles para emprendedores sin formación empresarial.

  • Plan de empresa on-line. Dentro del portal, hay una opción para redactar el plan de empresa desde Internet. Tiene una opción para exportarlo en un documento de texto. Uno de los puntos fuertes de esta herramienta es una hoja de cálculo completísima para elaborar el plan financiero.

  • Centro de recursos. Bajo este epígrafe, se esconden una salas, en las que hay ordenadores a disposición de los emprendedores, para poder consultar todo lo que haga falta. Lo más importante, sin embargo, son los técnicos que allí trabajan, que están para ayudar en la confección del plan de empresa. De hecho, hace pocos días que he recibido la respuesta de uno de ellos sobre mi primer borrador de plan de empresa y los comentarios recibidos han sido muy interesantes, pues por primera vez un experto se lo ha leído. Obviamente, ahora hay que volver al punto inicial, pero lo considero muy positivo.

Para acabar, un par de comentarios sobre los seminarios a los que he acudido. Por un lado, me ha sorprendido la cantidad de extranjeros que acuden. De hecho, en mi último seminario, estaba también una bióloga marroquí. Creo que esto debería despertar la conciencia de los catalanes y preguntarse qué ha sido de su espíritu empresarial. Desde mi punto de vista, la gente que viene de fuera y tiene que abrirse camino en una sociedad nueva, no teme arriesgar, mientras que la sociedad española (y catalana en particular) está demasiado acomodada en el Estado del Bienestar.

Por otro lado, he visto que estos seminarios son un buen lugar para hacer contactos. En mi caso particular, he conocido a una posible proveedora de informática y dos posibles clientes.

La localización geográfica de este organismo es en la calle Llacuna 162, al lado del centro comercial Barcelona Glorias.

 

Club de Emprendedores de Barcelona

Este artículo rompe un poco con los anteriores, en el sentido que no sigue el orden cronológico de los hechos, según me han ido pasando. Sin embargo, he creído importante ponerlo, para dar publicidad al Club de Emprendedores de Barcelona.

Durante el Día del Emprendedor, me encontré con un antiguo compañero de clase de la universidad. Mientras yo estaba en las nubes, con las ideas muy difusas, él ya tenía los pies en la tierra con un servicio listo para lanzarse al mercado. Nos intercambiamos correos y nos íbamos manteniendo mutuamente al corriente de nuestras respectivas empresas. Hace cerca de un mes, me mandó un correo para comentarme la creación de este club y hace una semana, me lo recordó, anunciándome que se llevaba a cabo la primera reunión.

Nos reunimos a las 20:00 del jueves 16/11/2006 en el bar del Hotel 1898. Éramos nueve personas y la mayoría veníamos del mundo tecnológico. Todas nuestras empresas o son de nueva creación o todavía ni existen. Fue un encuentro totalmente informal, de intercambio de opiniones, experiencias, anécdotas, etc. Casi todos éramos menores de 40 años.

Mi impresión fue muy positiva. Animo a todos los que hayáis creado una empresa o penséis en hacerlo a que os suméis a este club. No pretendemos hacer la competencia al Club Ecuestre, pues somos un “segmento” totalmente distinto, ni tenemos intención de hacer un club excesivamente grande. Debéis recordar, que en el mundo empresarial, los contactos son fundamentales y hay que ir aprovechando estas oportunidades. Además, se sugirió invitar a cada reunión algún empresario más consolidado para que nos ofreciese alguna recomendación o para que nos explicase su experiencia.


Meneame

 

Perdidos

En estos últimos meses, he tenido bastantes experiencias enriquecedoras, aunque no todas han sido positivas. Sin embargo, no hay que olvidar encontrar la parte positiva a todas las experiencias, intentar aprender algo de ellas. En mi caso, creo que la experiencia más negativa que he tenido hasta ahora ha sido la de estar perdido.

Supongo que debido a mi formación, estrictamente técnica, no tenía una idea clara de lo que tenía que hacer. Había visto y oído mucho, pero nunca me había puesto yo personalmente en serio a crear una empresa. Esto ha supuesto que hemos estado unos meses con un bajo rendimiento. La sensación es tener todo un día por delante, un día que se podría aprovechar perfectamente para hacer algo para la empresa, pero no sabes qué. Cuando haces algo, parece que estás dando palos de ciego, sin un objetivo claro ni un camino visible.

A todo esto hay que sumarle el verano, ese período del año que todos estamos deseando que llegue para no hacer nada (o para llevar a cabo todo aquello que no podemos durante el resto del año). Sin embargo, todo esto supone una ralentización o, incluso, una parada de todas las actividades empresariales. Septiembre no fue mucho mejor, pues las ideas no las teníamos todavía del todo claras ni sabíamos hacía donde ir.

Todo esto cambió cuando una amiga me insistió mucho en que fuera a Porta22, al lado de Barcelona Activa. Muchas gracias, tú sabes quien eres. De Porta22 fui a Barcelona Activa y fue cuando empecé a vislumbrar la salida del túnel. Con toda la información y ayuda que he recibido de Barcelona Activa, he avanzado más en un mes que en los tres anteriores.

Como conclusión de todo esto y como recomendación personal, creo que hay tres alternativas para evitar esta situación:

  • Una de ellas es tener la formación adecuada. Si sabes desde el primer momento el camino a seguir, es más fácil no perderte.
  • Una segunda alternativa es tener un guía, un maestro, una persona de confianza con la experiencia suficiente para decirte qué has de ir haciendo. No me he preocupado en buscarlo, pero estoy seguro de que me habría ayudado.
  • La última posibilidad es buscar apoyo profesional o institucional. El ejemplo de Barcelona Activa es sólo uno; hay otros muchos sitios a los que acudir, especialmente si se vive fuera de Barcelona.
 

Recomendaciones recibidas (I)

A lo largo de estos meses, le he comentado a mucha gente que estoy montando mi propia empresa. La respuesta que he recibido ha sido totalmente positiva. Todo el mundo me ha apoyado y me ha dado ánimos. Algunos incluso han llegado un poco más lejos y me han dado consejos de expertos. Ha sido gente con cierta experiencia o conocimientos y sus ideas me han parecido muy acertadas.

Estos son los consejos que me han dado hasta ahora:

  • Repasar la contabilidad cada mes. Es básico que, una vez al mes, se haga un repaso de la contabilidad para ver su evolución. Con ello, se pueden detectar desviaciones y problemas a tiempo. Es fundamental este detalle, pues en una empresa que empieza, de un mes para otro puede desaparecer por falta de liquidez. De hecho, recuerdo que en mi última empresa, esto se hacía así.

  • Uno y sólo uno hace de director general. Un error muy habitual cuando son varios amigos los que montan la empresa, es querer ser todos directores generales. Ya sea por falta de confianza o por otras causas, a veces se constituyen empresas con direcciones mancomunadas. Está demostrado que muy pocas empresas consiguen salir bien adelante con esta estructura. Por poner un ejemplo un poco extremo: se dice que uno de los éxitos del desembarco de Normandía durante la Segunda Guerra Mundial, fue que sólo lo dirigía una sola persona.

  • Los demás socios, son meros empleados. Como consecuencia de la anterior sugerencia, el resto de socios tienen que trabajar como empleados. Es decir, han de acatar la decisión final que el director general toma. Esto no quiere decir que el sistema es autoritario, sino que todos los socios pueden y deben dar su opinión sobre los temas importantes, pero la decisión final ha de recaer sólo en el director general. Es él quien acierta o quien se equivoca.

  • Una vez al año, los socios capitalistas piden cuentas al director general. Es lo que se conoce habitualmente como junta general de accionistas, si se tratase de una SA. En este momento, los socios empleados, dejan de ser empleados y pasan a ser socios capitalistas de pleno derecho, exigiéndole cuentas al director general. No olvidemos que los socios han invertido un dinero para obtener un beneficio y es la tarea del director general, liderar el equipo para conseguirlo. Este es el momento de felicitar o reprender al director general o, incluso, cambiarlo.

Como se puede suponer, esta lista en tan sólo una pincelada de los consejos que se puedan dar para montar una empresa, pero son los primeros que me han dado. A medida que vaya recibiendo más sugerencias, las iré añadiendo en artículos sucesivos. También quiero insistir en que se trata de ideas recibidas de otras personas, pero que me han parecido muy afortunadas. Esto no quiere decir que sean absolutas ni aplicables a todos los casos.