Posted in Empresa on 10/31/2006 03:20 pm by snwop
Por las conversaciones que he tenido con otra gente, la creencia popular es que uno de los pasos más difíciles de la creación de una empresa es encontrar la idea de negocio. Yo también creía lo mismo hasta no hace mucho tiempo. Sin embargo, los expertos en creación de empresas coinciden en que la idea no es lo más importante. Hay un montón de casos, que se estudian en las escuelas de negocios como contraejemplos, en los que se ve como una brillante idea no obtiene ningún éxito en el mercado. Por tanto, es importante desmitificar la idea de negocio como elemento fundamental del éxito.
Una vez dicho esto, es cierto que hay que tener una idea para desarrollar en la empresa. Si alguien dice que quiere montar una empresa pero no sabe de qué, nadie se lo tomará en serio. Al menos hay que tener un concepto abstracto de lo que se quiere hacer. A partir de este concepto, se va redactando el plan de empresa y pasará de ser abstracto a ser concreto por sí mismo, pues el propio plan lo irá definiendo.
Una recomendación muy personal para la idea de negocio: no hay que quedarse con una única idea, con la primera que surja. Considero muy importante pensarlo una y otra vez e ir anotando todas las ideas que vayan surgiendo y no borrar nunca ninguna. A modo de ejemplo puedo afirmar que, a día de hoy, entre mi socio y yo hemos generado unas pocas decenas de ideas, todas ellas cuidadosamente anotadas.
Hay que tener en cuenta que es altamente probable que nuestras ideas ya hayan sido puestas en marcha por otras empresas. Por tanto, no hay que desanimarse si una idea que nos ha parecido genial, ha sido puesta en marcha por otra empresa. No olvidemos que la competencia es sana y que si la idea es realmente válida, nadie nos impide que la llevemos a cabo.
Otro detalle a tener en cuenta es que la idea es sólo la semilla. El proceso desde que se concibe la idea hasta que se tiene el servicio o producto listo para el mercado es larga y no se ha de subestimar. Es más, es durante este proceso en el que se desestiman la mayoría de ideas, pues se ve que su viabilidad no es posible. Al final del camino, llegan unas pocas ideas viables y listas para ser comercializadas.
En el siguiente artículo, daré una serie de pautas y consejos para generar ideas.
Posted in Empresa on 10/30/2006 12:04 pm by snwop
Como explicaba en mi artículo “La llamada de teléfono”, nunca había sentido la llamada interior para convertirme en empresario. Me viene a la mente una conversación que mantuve con un amigo, un antiguo compañero de trabajo: él tiene más años experiencia que yo y comentando este extremo, me comentó que aún así, él me veía que llegaría más lejos, con un cargo de más responsabilidad. Parece que no iba desencaminado mi amigo…
En general, la mayoría de la gente considera que es mejor ser empleado que empresario. La razones que se argumentan son varias. Sin embargo, Steve Pavlina da diez razones para no obtener nunca un trabajo (en inglés). A continuación resumo y traduzco sus observaciones.
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Ingresos para tontos. Al trabajar para una empresa, se hace un trueque de tiempo por dinero. Es decir, sólo mientras se está en el trabajo, se gana dinero. Esto, sin contar que a nadie le interesa el tiempo que se pasa en la oficina. ¿No sería mucho mejor ganar dinero mientras se come, se duerme, se va de fiesta… (24/7)? En lugar de ofrecer tiempo de tu vida, deberíamos ofrecer nuestro conocimiento.
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Experiencia limitada. En las ofertas de trabajo, siempre se piden X años de experiencia en el mismo puesto de trabajo para obtenerlos. Es como si la experiencia de la vida no contase; ni que decir tiene que la motivación no se mide por años de experiencia. Además, otro problema es que se repite una y otra vez lo aprendido al inicio; este conocimiento adquirido inicialmente, ¿será útil en 20-30 años? ¿Qué es mejor experiencia, aprender a hacer algo de forma repetitiva o aprender a ganar dinero generosamente?
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Domesticación de por vida. El hecho de obtener un trabajo, es como incorporarse a un programa de domesticación humana: se aprende a comportarse como un animal de compañía.
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Demasiadas bocas que alimentar. Una parte del ingreso generado por el trabajo de un empleado se usa para pagar impuestos y seguridad social. Aunque se diga que es la empresa quien paga una parte, para el empleador, todo forma parte del sueldo del empleado. Otra parte va a pagar gastos generales, como alquiler, equipos informáticos, etc. Una parte más sirve para pagar a los dueños de la empresa, tanto inversores como empresarios. Al final, el empleado sólo recibe una fracción de todo el dinero que ha generado.
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Demasiado arriesgado. En contra de la creencia tradicional, tener un sueldo es muy arriesgado, pues el 100% de los ingresos provienen de una única fuente. Ante la eventualidad de un despido, los ingresos quedan reducidos a cero. En cambio, como empresario, se suelen tener varias fuentes de ingresos y en caso de que una falle, sólo se pierde un pequeño porcentaje de ingresos, que se pueden compensar buscando alternativas.
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Tener un jefe. Como empresario, cuando un cliente es idiota, se va a por el siguiente. Como empleado, cuando uno se encuentra a un idiota en la jerarquía corporativa, se le dice “Lo siento, jefe”.
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Pedir limosna. Cada vez que llega la revisión de sueldo, parece que se está pidiendo limosna, en lugar de exigir el sueldo justo. Un empresario, al que un cliente le dice que no, continúa a por el siguiente cliente.
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Vida social incestuosa. Muchos empleados consideran su trabajo como su principal vía de relación social. ¿Qué pasa cuando un empleado se cambia de empresa? Si se trabaja en una empresa machista, ¿significa esto que las únicas mujeres con quien hablar son las recepcionistas?
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Pérdida de libertad. En muchas empresas, al nuevo empleado se le ofrecen unas normas a cumplir: vestimenta, vocabulario, forma de moverse, etc. No se permite al empleado que piense por sí mismo. Esto desemboca en que el empleado se comporta obedientemente y acata todas las decisiones de sus superiores. La única regla que debería existir es: “Sé inteligente, sé bueno, haz lo que te gusta y disfruta”.
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Convertirse en cobarde. Muchos empleados se quejan de las condiciones que tienen que soportar en su trabajo, pero al final no hacen nada por solucionarlo, por miedo a ser despedidos. Pero no se ha de olvidar que nunca es tarde para recuperar el coraje. ¡Nunca!
No sé si al final os convencerá. Insisto, es tan sólo su punto de vista. Respeto profundamente a las personas que trabajan por cuenta ajena, pues durante 5 años yo mismo he sido uno de ellos. Pero creo que vale la pena volver a leerlo y replantearse algunas ideas. A mí me ha servido para ver el mundo empresarial de otra forma y me ha animado a crear mi propia empresa.
¿Añadirías alguna razón más? ¿Consideráis que alguna razón está fuera de lugar? Recordad que está escrito por un norteamericano, donde la cultura empresarial/laboral es distinta.

Posted in Personal on 10/27/2006 04:43 pm by snwop
Como iba diciendo en mi primer artículo, corría la Semana Santa de este año (2006). No recuerdo exactamente qué día fue, pero sí que estaba de vacaciones en Menorca, con mi familia. Tampoco puedo asegurar si fui yo quien llamó o fue mi amigo. La cuestión es que me dijo que quería hablar conmigo con calma sobre una idea que le venía rondando desde hacía algún tiempo, pero que ya lo comentaríamos tras las vacaciones.
Pasaron las vacaciones y volví a Barcelona. Volví a hablar con él y me dijo que tenía una idea de negocio y que quería montar una empresa para desarrollarla… conmigo. La verdad es que me quedé muy sorprendido de este ofrecimiento. Hasta ese momento nunca se me había pasado por la cabeza crear una empresa. Es más, pensaba en todo lo contrario, en ser empleado durante el resto de mi vida; no me veía como empresario. Sin embargo, le dije que sí, porque no sabía como decirle que no…
Pero la idea no cayó en saco roto, sino todo lo contrario. Esa pequeña semilla que mi amigo me implantó en el cerebro, empezó a crecer por sí misma, casi sin necesidad de regarla. Recuerdo muy bien cuando se lo expliqué a mis padres: se quedaron de piedra, como si les estuviera contando una historia de terror. Aunque yo ya tenía claro que no había vuelta atrás y que acabaría fundando mi propia empresa en algún momento. Y a todo esto, yo no tenía ninguna formación ni ningún conocimiento de adónde iba; tan sólo tenía mucha ilusión.
Posted in Personal on 10/26/2006 02:08 pm by snwop
Este es el típico primer artículo que se pone en todos los blogs, en el que se dicen algunas tonterías para autojustificarse. Me gustaría ser distinto a los demás en este aspecto, pero no estoy seguro de que lo consiga.
Ayer me decidí a crear mi propio blog. Hasta ahora, no me he sentido motivado para escribir uno, aunque hacía tiempo que lo estaba pensando. Nunca se me ha dado bien hablar de mí mismo y menos dejarlo por escrito. Sin embargo, por alguna extaña razón, ayer lo vi claro. Estaba en el gimnasio, sentado en la bicicleta estática, cuando me entraron ganas de crear mi dominio y de empezar a explicar la vida desde mi punto de vista. Estuve a punto de levantarme y correr hasta casa para empezar, pero me conformé con pensar en qué pondría. Al llegar a casa, simplemente compré los dominios que tenía en mente.
Quizás lo más difícil es decidir la temática. No considero que mi vida haya sido especialmente interesante hasta ahora, así que no veía ningún tema personal del que hablar. Sin embargo, hubo un cambio muy importante en mi vida durante la Semana Santa de este año (2006), que ha desembocado en el proceso de creación de mi propia empresa. En el siguiente artículo, ya lo explicaré con un poco más de detalle.
A partir de este evento fortuito, empezaron una serie de cambios en mi vida, tanto personal como profesional. En los siguientes artículos voy a ir desgranando todos estos eventos.